Vitolo es un bálsamo

Vitolo, ayer en la sala de prensa del Cartagonova. / j. m. rodríguez / agm
Vitolo, ayer en la sala de prensa del Cartagonova. / j. m. rodríguez / agm

El medio tinerfeño ejerce de nuevo de portavoz en un momento delicado y reconoce que «sería un fracaso no ascender, pero es algo que no contemplo»

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Vitolo Añino (Santa Cruz de Tenerife, 1983) es la persona que el Cartagena llevaba buscando varios años, desde que la retirada de Mariano Sánchez dejó al club sin un referente, dentro y fuera del campo. Se quedó huérfano el Efesé (y su afición) hace cinco años, cuando el cuerpo del pinatarense dijo basta y tuvo que colgar las botas, con 36 años y tras aquella fallida eliminatoria por el ascenso ante el Avilés. Con Mariano Sánchez, se iba algo más que un capitán. Él era algo más que un jugador de fútbol.

El pinatarense se fue designando a dos sucesores: Carlos David y Sergio Jiménez. Uno por su condición de líder y el otro por su juventud y lugar de nacimiento. Al primero, que acabó subiendo a Primera con el Huesca, lo echaron los gestores de Sporto Gol Man nada más llegar. El segundo, por sus problemas en la rodilla y su carácter reservado, nunca dio un paso al frente. Ahora pelea en los bajos fondos de la clasificación con su nuevo equipo, El Ejido.

El cordobés Jorge Luque lo tenía todo para coger el testigo de Mariano Sánchez, pero vivió tiempos convulsos y no pudo hacer gran cosa. Con el fichaje de Gonzalo Verdú, que no era Mariano Sánchez pero con el paso de las temporadas podría ir pareciéndose a él, se abrió una nueva posibilidad. Pero el defensa cartagenero no renovó su contrato «por falta de 'feeling'» con Paco Belmonte y aterrizó en Elche, donde ya es capitán general.

«Merecemos el beneficio de la duda, por todo lo que hemos hecho hasta el momento»

Y este pasado verano, por fin, el club encontró lo que llevaba años buscando. Trajo a Vitolo, que es puro bálsamo para las heridas y un guía necesario cuando toca poner los pies en el suelo. Es una figura imprescindible para entender el éxito deportivo que el Cartagena está teniendo esta temporada. Es un capitán sin brazalete. Es el líder de un grupo humano mucho más unido de lo que algunos creen. Cuando Vitolo habla, calla el hombre. Y ayer, como siempre que la cuesta se empina, habló.

«Todos tenemos un hormigueo en el cuerpo. Si no estuviésemos nerviosos, yo estaría preocupado»

«El equipo merece el beneficio de la duda, por todo lo que ha hecho hasta el momento. El 90% de la gente nos lo concede. Al otro 10% lo recogeremos por el camino. No hay problema. ¿Hablan de presión? ¿Qué me están contando? Si todos los que estamos aquí nos pusimos la presión desde el primer día. Nadie se ha escondido. Dijimos claramente que el objetivo del Cartagena era ascender. Era y es. No hay otro. No contemplo quedar en otra posición que no sea primeros. Y si no se asciende, será un fracaso. Pero es algo que tampoco contemplo», señaló con total rotundidad el exjugador de Tenerife, Celta, Racing de Santander, Aris de Salónica, PAOK, Panathinaikos y Elazigspor.

«Absoluta tranquilidad»

Con 452 partidos a sus espaldas, 221 de ellos con el Tenerife en Segunda A, Vitolo dejó claro que «no vengo a esta sala de prensa a vender ninguna moto ni voy a hablar solo en mi nombre, sino que quiero transmitir el pensamiento de toda la plantilla y del club. Estamos con absoluta tranquilidad, no hay ningún bache, ni mal momento, ni nada por el estilo. Simplemente nos hemos encontrado con tres resultados que no nos han permitido sumar de tres y estamos centrados en parar ya esta dinámica y ganar en Badajoz. Es un campo difícil, por supuesto. Como lo eran los de UCAM, Melilla y Murcia. ¿Quién piensa que el Cartagena no puede ganar allí? Estamos preparados para ganar en Badajoz. Y en cualquier campo. Será complicadísimo, pero ahora es cuando la gente más debe confiar en nosotros», opinó Vitolo.

«Muchos sabemos que la única manera de jugar en Segunda el año que viene es subiendo con el Cartagena»

Quedan ocho jornadas y nada será decisivo este fin de semana. Ni siquiera perdería el sueño el tinerfeño, si el Cartagena pierde el liderato este domingo. «Incluso aunque perdamos en Badajoz, seguiré confiando al 100% en este equipo. Lo tenemos todo para ser primeros. Me quedan ocho partidos en el Cartagena. Yo dependo del ascenso y voy a morir por este ascenso, porque es mi última oportunidad para volver al fútbol profesional. Es mi caso y el de muchos compañeros. Sabemos que la única manera de volver a jugar en Segunda es subiendo con el Cartagena», reconoció.

Vitolo no percibe bloqueo ni agotamiento mental en el vestuario albinegro. Asegura a que a ninguno de sus compañeros le tiemblan las piernas, tras perder siete puntos de renta con el Melilla en solo tres semanas. «Todos tenemos ese cosquilleo el estómago. Y eso me gusta. Porque si no estuviésemos nerviosos, estaría preocupado. Ese hormigueo en el cuerpo de sacar esto para adelante es bueno. Quiero a mi equipo así. Delata que hay compromiso y responsabilidad», dijo.

Por último, habló de la afición. «Esta es una afición muy fiel y que se entrega en cada partido. Yo no he escuchado en el campo ni un solo pito. Ni siquiera un rumorcito. Es cierto que hay una minoría pesimista y medios de comunicación que intentan enturbiar el ambiente por tener algo más de protagonismo, pero eso es normal en todos lados. Y luego está lo de las redes sociales, pero no es para nada significativo», concluyó el medio del Cartagena.

Más