La traca final se enciende en Sanlúcar

Santi Jara, en un entrenamiento reciente. / antonio gil / agm
Santi Jara, en un entrenamiento reciente. / antonio gil / agm

El Cartagena arranca el tramo decisivo de la Liga en el incómodo El Palmar, con Ramírez y Santi Jara en el 'once'

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Quedan diez jornadas para que termine la Liga, ese tramo final que históricamente ha sido considerado por todo el mundo como el decisivo, esa franja de partidos terminales en el que se consiguen títulos y ascensos y se certifican fracasos y descensos. Al Cartagena, tras una temporada inesperadamente fabulosa, le toca rematar la faena y abrochar un primer puesto que ahora mismo solo le puede discutir el Recreativo de Huelva. Trece jornadas llevan los albinegros sin perder. Doce, los onubenses. Entre ellos dos anda el juego, salvo que UCAM y Melilla aparquen su irregularidad y vuelvan a su nivel de la primera vuelta. No parece que eso vaya a ser así.

Con todo, saben los futbolistas albinegros, con 60 puntos en el zurrón antes de afrontar la decena de encuentros que finiquitarán el campeonato, que a estas alturas de la película el principal enemigo que tienen son ellos mismos. Lo han confesado Elady, Ayala y Aketxe esta semana. No es soberbia ni autosuficiencia. Es sinceridad. Hablamos de un equipo que solo ha necesitado 28 jornadas para alcanzar los 60 puntos, una cifra a la que el Cartagena llegó en sus mejores temporadas en las jornadas 31, 32 o 33. Ojo, y viniendo de donde venía el equipo de Munúa, de sumar 2 puntos de 12 posibles en el primer mes de la competición.

Este primer escalón de la gran traca final se enciende en El Palmar, la casa del Atlético Sanluqueño. Es todo un baño de realidad, en tanto que el campo del conjunto gaditano tiene todo eso que durante décadas ha conocido el Efesé y que todos estamos deseando dejar atrás de una vez por todas: campo pequeño y estrecho, césped en malas condiciones, grada diminuta y ese ambiente tan amateur, tan de fútbol modesto, que se olvidará con total seguridad en cuanto se dé el salto al fútbol profesional. Es la delgada -y para el Cartagena casi siempre infranqueable- línea roja que separa la Segunda B de la Segunda A.

El Efesé ha ganado en sus tres últimas visitas al campo del Sanluqueño, que es quinto por la cola

Un rival en apuros

Para asomarse por Riazor, El Molinón, La Romareda o Los Pajaritos primero hay que salir vivos de sitios como El Palmar. Esa lección la tenemos bien aprendida. Al menos, la teoría está memorizada. Y lo cierto es que este año el Cartagena, el mejor visitante del país, está saliendo indemne de todos lados, desde estadios de Primera como Nueva Condomina o el Nuevo Colombino hasta campos muy de la categoría, como el Álvarez Claro, el Uva Monastrell o los municipales de Marbella y La Línea de La Concepción.

Además, siempre se le ha dado bien El Palmar al Cartagena, que ganó allí hace dos años (0-1) en un partido también jugado un sábado por la tarde y que acabó siendo clave para terminar entrando en el 'playoff' de ascenso. En plena depresión albinegra, un derechazo de Quique Rivero desde fuera del área bastó para darle los tres puntos el equipo entrenado entonces por Alberto Monteagudo.

Años atrás, en la campaña 2013-14 con Luis Tevenet en el banquillo, los albinegros le dieron un buen meneo al Sanluqueño (0-3), en un encuentro en el que Antoñito, hoy en Primera con el Valladolid, dio un auténtico recital. Carlos Ríos era el entrenador del equipo gaditano. Y el curso anterior, el 2012-13 y con Pato en el banquillo, también ganó el Efesé en El Palmar (0-2, con goles de Navarro y Óscar Rico). Dos semanas antes, eso sí, había caído allí en la primera eliminatoria de la Copa del Rey (1-0, con gol de Kike Márquez, hoy en el Extremadura).

Los precedentes son los que son, pero de nada sirven. Ni para bien ni para mal, como ya hemos comprobado a lo largo de esta temporada en la que el Efesé está liquidando todas las maldiciones (que no eran pocas) que pesaban sobre un club que ya no mira hacia atrás. Solo para adelante. Solo hay futuro. Hablando de resultados, hay que decir que en El Palmar han ganado cinco equipos esta temporada: Melilla, UCAM, San Fernando, Ibiza y Real Murcia. Es obvio que, aun poniendo en valor todas las dificultades que entraña competir en un escenario así, ni es un fortín ni es un campo imposible.

Allí espera un Sanluqueño metido en apuros, aunque eso ni es novedad ni es problema. El equipo de Sanlúcar de Barrameda, que lleva toda la vida sobreviviendo como buenamente puede en una provincia en la que la pasión se reparte entre Cádiz, Xerez y, en menor medida, Algeciras, Balompédica Linense y San Fernando, está más que acostumbrado a bracear en las profundidades de la clasificación y asume que encarar las diez últimas jornadas en la posición de 'playout' no está ni bien ni mal. Sino todo lo contrario, que apostillaría un gallego.

Abel Gómez, ex de Real Murcia y UCAM entre otros muchos equipos, cambió en dos días el terreno del juego por el banquillo. Sorprendió la decisión en un club donde casi nunca pasa nada y en el que los proyectos, habitualmente en Tercera, se basan en la paciencia. No ha surtido efecto el cambio en el banquillo, ya que el conjunto de Sanlúcar de Barrameda, solo ha sumado 8 puntos de 21 posibles desde que Abel sustituyó a Falete. Pese a ello, las alarmas no están encendidas del todo en El Palmar. Tras el empate in extremis del pasado domingo en Don Benito, los blanquiverdes solo están a un punto de la permanencia.

Ambiente caliente

El choque de esta tarde ante el Cartagena se lo toman como una fiesta. «Sin presión», insisten en el club sanluqueño. Todo lo que consigan ante el líder será bienvenido. La entidad, con una promoción que consiste en que cada abonado pueda comprar dos entradas por solo cinco euros, quiere meter más de tres mil personas esta tarde en El Palmar y conseguir que se viva el mejor ambiente de toda la temporada.

El Cartagena no se fía. Munúa, que aparcó las rotaciones hace tiempo, no repetirá la jugada de Almería, cuando dio carrete a suplentes habituales como Luis Mata e Igor Paim. Jugarán los once que completaron el segundo tiempo del amistoso del pasado miércoles en Algorfa (Alicante) ante los belgas del OH Leuven (1-1, con gol de Elady). Esos 45 minutos fueron utilizados por Munúa como un ensayo general para el partido de esta tarde.

Así las cosas, Santi Jara volverá a la titularidad, con lo que Moyita jugará por dentro, junto a Cordero y Vitolo, con el tinerfeño algo más retrasado. Óscar Ramírez regresa al lateral derecho. Julio Gracia es baja por lesión y el técnico ha dejado fuera de la lista a Orfila, titular las tres últimas semanas. Carrillo y los también lesionados Josua Mejías y Paim son los otros descartados. Rui Moreira se cuela en la lista de 18.