Siete pasos para una reacción obligatoria

Elady Zorrilla no llega al balón en una jugada del derbi del pasado domingo ante el Real Murcia. / j. m. rodríguez / agm
Elady Zorrilla no llega al balón en una jugada del derbi del pasado domingo ante el Real Murcia. / j. m. rodríguez / agm

Mover piezas del 'once', buscar alternativas al 4-1-4-1, recuperar a los goleadores, controlar el 'otro fútbol' y olvidar el pasado, recetas para salir de la crisis

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

La crisis del Cartagena, 3 de 15 en las cinco últimas jornadas, se agudiza. Es incluso peor que la de las cuatro primeras jornadas, 2 de 12 entonces, ya que en aquel primer mes de competición el equipo de Munúa tuvo muy buenos ratos de fútbol, especialmente en casa ante el UCAM y en el primer tiempo en Huelva. Ahora, en cambio, se vienen repitiendo errores y ante Sanluqueño, Villanovense, Badajoz y Real Murcia los albinegros han emitido señales muy preocupantes. No obstante, por muy mal que ande el Cartagena (que anda mal) es imposible bajarse del barco tras ver lo que hicieron entre octubre y febrero estos futbolistas, que por cierto son los mismos que ahora no encuentran la salida del túnel. Por tanto, es tiempo de encontrar soluciones, no de pulsar el botón de la autodestrucción. Ahí van siete claves que se antojan fundamentales para que el Efesé ponga en marcha una reacción que es tan urgente como obligatoria. Solo quedan seis jornadas y el margen de error es ya mínimo.

1. Mover el 'once'

Munúa aparcó las rotaciones hace ya mucho tiempo y solo confía en un bloque de 14 o 15 futbolistas. Algunos de los que juegan siempre han bajado su rendimiento de manera alarmante. A diferencia de temporadas anteriores, en las que la diferencia entre titulares y suplentes era abismal, en esta plantilla hay un buen fondo de armario. El equipo necesita piernas frescas y hombres como Antonio López, Luis Mata, Josua Mejías, Fito Miranda e incluso Carrillo están capacitados para darle al Efesé el impulso que necesita.

Lo que les queda

Melilla (62 puntos)
Tiene que ir a los campos de Sevilla At., Villanovense y Real Murcia y recibir a Sanluqueño, Badajoz e Ibiza.
Cartagena (62)
Visita los campos de Ibiza, San Fernando y Talavera y por el Cartagonova todavía tienen que pasar El Ejido, Marbella y Linense.
Recreativo (60)
Recibe a Talavera, Linense y Villanovense y fuera de casa le quedan Sevilla At., Sanluqueño y Granada B.

2. Soluciones tácticas

Con el 4-1-4-1, el Cartagena de Munúa hizo historia, rompió estadísticas y abrió un colchón de diez puntos con respecto al Melilla. Pero eso ya pasó. Lo que vemos ahora es un equipo atascado, plano, previsible y horizontal, donde sobran pases y falta colmillo. Mucha posesión vacua y escasos remates peligrosos. Los rivales saben de memoria cómo juega el Cartagena y una solución sería aplicar rápidamente algunas modificaciones tácticas. Si no es aconsejable o posible cambiar el dibujo a estas alturas, al menos sería deseable introducir variantes que mejoren considerablemente el rendimiento del colectivo.

Las claves

Piernas frescas
Antonio López, Luis Mata, Josua Mejías, Fito Miranda e incluso Carrillo están capacitados para dar al equipo un nuevo impulso
Cambio de táctica
El sistema es innegociable para Munúa, pero es obvio que los rivales se lo saben de memoria. Es necesario introducir variantes
Huir del fatalismo
Lo fácil es recordar negras historias del pasado y tirar la toalla. Lo sensato, recordar que todas las opciones están intactas

3. Recuperar a los arietes

La temporada está siendo especialmente lacerante para Aketxe (6 goles) y Rubén Cruz (3). El vasco solo ha marcado un gol en la segunda vuelta y el sevillano no lo hace desde la visita del Ibiza, hace 19 jornadas. Sin los tantos de los arietes va a ser casi imposible terminar primero y pensar en ascender. Aketxe, que está a un nivel muy bajo, es el que más ha jugado. Ahora está siendo titular Rubén Cruz. Trabaja mucho, pero no ve puerta. Uno de los dos, al menos, tiene que aparecer ya.

4. Alternativas a Elady

El Cartagena vivió durante muchas semanas de la inspiración de Elady. Y cuando la producción del jienense (15 dianas) se ha secado -no marca desde su doblete en Melilla hace cinco jornadas-, el equipo ha perdido la alegría de cara a gol. Ha marcado tres goles en los cinco últimos partidos (José en propia meta, Fito Miranda y Santi Jara), constatando que la 'Elady-dependencia' no era un adorno periodístico, sino una realidad muy evidente. Mientras vuelve Elady, al que siempre se le espera, tienen que aparecer otras individualidades para ponerse al servicio del equipo. Santi Jara y Moyita tiraron del carro en Badajoz y en el derbi. Pero necesitan ayuda.

5. Controlar el 'otro fútbol'

Del Cartagena del último mes asusta especialmente su endeblez. Con un soplido, lo tumban. En el derbi se veía venir el empate, que llegó en el minuto 90. Y en un contragolpe, para más inri. Pero es que en el 93 Josema tuvo el gol de la victoria del Murcia, en plena descomposición albinegra. En Badajoz perdió por un penalti ridículo. Y algo similar le pasó en Sanlúcar de Barrameda. En los minutos cruciales de los partidos, nadie es capaz de jugar ese 'otro fútbol' tan característico de la Segunda B. Una pérdida de tiempo, parar el juego o irse al córner no es un delito. Ni tiene por qué ser considerado un síntoma de debilidad. Al contrario, en este tramo final de campeonato será clave controlar todas esas circunstancias.

6. Recobrar la autoestima

El lenguaje gestual de los futbolistas entrenados por Munúa preocupa. Han perdido la alegría en un abrir y cerrar de ojos y eso se traslada al juego. A excepción de Moyita y Santi Jara, ninguno se atreve a salirse del guion y la sensación de encorsetamiento se agranda con el paso de las jornadas. Es necesario ganar un partido, tomar oxígeno, limpiar las cabezas y recuperar la confianza y la autoestima. Al final, en el fútbol importa más lo anímico que lo físico. La presión está afectando al grupo y posiblemente haya jugadores a los que las piernas le tiemblan más de la cuenta. Eso desaparecerá con una victoria. Seguro.

7. Olvidar el pasado

En el derbi, otra vez con el Cartagonova casi lleno, la afición se llevó el disgusto de siempre, al que lamentablemente tan acostumbrados estamos en Cartagena cada vez que la grada se pone a rebosar. Lo fácil, por tanto, es recordar historias negras del pasado, alguna de ellas tan reciente y tan dolorosa aun como la de Majadahonda, y tirar la toalla. Pero eso no conduce a nada. Lo sensato es huir de todo ese fatalismo y recordar que el Cartagena, empatado a puntos con el líder, tiene todas las opciones intactas a falta de seis jornadas.