Rubén Cruz: «Siempre pienso que voy a jugar, pero pasan las jornadas y no lo hago»

Rubén Cruz, ayer por la tarde en la plaza del Par. / j. m. rodríguez / agm
Rubén Cruz, ayer por la tarde en la plaza del Par. / j. m. rodríguez / agm

«No sé por qué no juego. Respeto la decisión del míster pero no la comparto. Obviamente, creo que podría tener continuidad y aportar cosas al equipo», confiesa el delantero del Cartagena

FRANCISCO J. MOYA

Está Rubén Cruz (Utrera, Sevilla, 1985) pasando sus horas más delicadas desde que llegó al Cartagena. Pero al mal tiempo le pone buena cara. «Esta situación no es agradable, pero solo quiero sumar. Quiero ser constructivo. Estoy al servicio del equipo», repite mientras apura su cortado en una bulliciosa y céntrica cafetería, en la plaza del Icue. «No ando por ahí de borracheras cada noche. Las cosas no me dan igual. Soy un profesional. Quiero ayudar y corresponder a todo el cariño que he sentido desde el primer día en Cartagena», dice. Rubén Cruz siempre fue un 'jugador-franquicia'. Y no se resigna. Con fama -justificada- de decir siempre lo que piensa, atiende a 'La Verdad' apenas dos días después de que su entrenador, Gustavo Munúa, lo sustituyera trece minutos más tarde de sacarlo en el partido ante el Sanluqueño, tras ser expulsado el meta Joao Costa. Él fue el sacrificado para que entrara Mario, portero suplente.

-¿Le había pasado alguna vez?

- Nunca me había pasado y es algo que no es de trago limpio. Cuesta digerirlo porque no es algo bonito. Después del partido me di cuenta de lo que había ocurrido. En caliente, vi mi número y salí del campo, sin pensarlo. Ya en el vestuario me di cuenta del follón que se había armado, sobre todo en las redes sociales.

«En caliente, vi mi número y salí del campo, sin pensar en nada. Tras el partido me di cuenta del follón»

-¿Lo ha hablado con Munúa?

-Sí. Lo hemos hablado y ya está digerido. Eso se queda ahí.

-¿Qué le ha dicho?

-Lo mismo que dijo en rueda de prensa. Que me quitó para dejar a cuatro futbolistas dinámicos arriba. Es una decisión que tuvo que tomar en un instante. Es como cuando yo me quedo solo delante del portero y en una décima de segundo tengo que decidir donde pongo el balón.

-Está siendo una temporada muy dura para usted. Venía de ser el máximo goleador del equipo en 2018 y se ha encontrado con una campaña en la que solo ha sido titular en nueve partidos. No ha completado ni mil minutos de juego.

-Lo tengo que asumir. No me queda otra. Va a ser mi tercer año jugando la liguilla de ascenso. Hace dos jugué con el Cádiz por ascender a Primera. El año pasado aquí, por subir a Segunda. Y este año vamos a jugar también la liguilla. Estoy en uno de los mejores momentos de mi carrera. Tengo madurez y físicamente me encuentro fenomenal. Me quedo con todo esto. Este año tenía mucha ilusión, ya que llevamos un año de retraso en la división de plata y mi sueño es colocar al Cartagena donde tiene que estar. Pero la verdad es que ha sido un año de muchos altibajos en las titularidades y llevo ya muchas semanas de suplente. ¿Qué más te puedo decir?

«Lo hemos hablado y ya está digerido. Me quitó para dejar a futbolistas dinámicos arriba»

-¿Se ve capaz de revertir esta situación en lo que resta de Liga?

-He sido siempre un luchador. Y siempre he conseguido los objetivos marcados, tanto en lo personal como en lo colectivo. Siempre he jugado muchos minutos por temporada. Cuando vino Gustavo [Munúa] me puse muy contento, ya que su propuesta de juego es ofensiva y se adapta muy bien a mis condiciones. Pero no estoy teniendo continuidad. Respeto la decisión del míster, aunque no la comparto. En estas nueve jornadas ya no queda otra que luchar, pelear y ayudar desde donde me toque.

-¿Por qué no juega?

-No sé. Eso habría que preguntárselo al míster.

-¿Le penaliza que en esta plantilla haya muchos jugadores de banda verticales y con mucho gol, como Elady, Santi Jara o Moyita?

-En este sistema ellos se lucen bastante. No somos un equipo de llegar a banda y colgar balones al área para que los remate el delantero centro. Somos un equipo de bascular de un lado a otro y entrar por dentro, con asociaciones. En este esquema hay muchas posibilidades de brillar para los jugadores de segunda línea. Y lo están haciendo.

«No veo peligro. Pienso que vamos a ser campeones. Y si no lo somos, será por nuestra culpa»

-Ha marcado cinco goles, dos de ellos en Copa del Rey, jugando solamente once veces de titular. Esto es lo que hay. ¿Cómo lo valora?

-Obviamente, yo creo que podría tener más continuidad y aportar cosas al equipo. La gente se queda solo con los goles, pero siempre he sido un jugador de equipo. Puedo desempeñar otras funciones, como ya me pasó en el Cádiz.

-¿Se ve jugando este domingo?

-Cada día pienso que voy a jugar. Siempre lo pienso. Pero la realidad es que pasan las jornadas y no lo hago. No me rindo. Nunca lo he hecho.

-¿Siente el apoyo de la gente?

-Sí. El año pasado demostré muchas cosas en el Cartagena y esa es mi mejor defensa en estos momentos. Noto que la afición del Cartagena está conmigo al 100%. Si fuera nuevo y no me hubieran visto jugar, no tendría argumentos para defender mi trabajo. Pero el año pasado hice muchos goles [11 entre enero y junio] y la gente eso lo recuerda. Y lo valora. Todo el mundo me conoce aquí.

-En lo personal, las cosas no marchan. Pero en lo colectivo esto va de maravilla.

-Estamos cumpliendo los objetivos que nos marcamos a principio de temporada, que eran ser primeros en la Liga regular y después subir a Segunda. Empezamos mal en las primeras jornadas, pero desde el primer momento vi que teníamos un plantillón y que íbamos a estar arriba. Paco [Belmonte] y Manolo [Sánchez Breis] se han superado este año.

«La temporada que viene, si Dios quiere, el Cartagena y Rubén Cruz estaremos juntos en Segunda»

-¿Es mejor la plantilla de esta temporada que la de la pasada?

-Sí. Es mejor. El entrenador tiene muchas más posibilidades para hacer alineaciones de garantías.

-¿Qué faltó el año pasado?

-Nos faltó un poco de fuerza en la eliminatoria decisiva, sobre todo en el centro del campo. La eliminatoria contra el Extremadura la jugamos con dos pivotes ofensivos y eso nos penalizó. Ellos nos superaron en lo físico. Jugamos siempre los mismos once durante el campeonato y eso nos perjudicó contra el Extremadura. Yo creo que este año, con 24 jugadores que perfectamente podemos ser titulares, vamos a llegar al 'playoff' mucho más frescos de piernas.

-¿Usted creía realmente que el club iba a poder levantarse tan rápido y tan fuerte del doble golpe del último 'playoff' de ascenso? En verano hubo gente que incluso habló de año de transición.

-Si no lo hubiera visto así, en verano me hubiera bajado del proyecto. Desde el primer momento me di cuenta de que esta temporada la apuesta por el ascenso iba a ser todavía más potente. Y eso me reconfortó muchísimo.

-¿Tuvo ofertas?

-Sí. Pero en cuanto Paco y Manolo me contaron lo que iban a hacer, las rechacé todas. Mi prioridad era y es subir con el Cartagena.

-¿Qué le pasó en el partido por el ascenso contra el Extremadura, con aquella salvaje entrada que le hizo a Kike Márquez?

-Es muy fácil de explicar. Ahora lo analizo y le encuentro una lógica a esa acción. El día del Rayo Majadahonda todos mis compañeros estaban tendidos en el suelo y llorando. Todos, menos yo. Me dediqué a ir levantando y animando a todos Yo ni me consolé ni lloré. No supe desahogarme en ese momento. Y eso lo vas acumulando y vas llenado la mochila de piedras. Y en ese momento preciso, quedando pocos minutos y fruto de la impotencia, salió todo eso que estaba dentro y pasó lo que no debía haber pasado. Un aprendizaje más que me deja el fútbol. Siempre se aprenden cosas.

-En el Albacete y en el Cádiz no le habían expulsado nunca. ¿Anteriormente había vivido alguna situación similar?

-No. Jamás. Ni en el fútbol ni en la vida. No soy una persona agresiva. El que me conoce lo sabe.

-Todo venía de Majadahonda. ¡Qué pesadilla!

-Fue una película de terror. Pero eso ya está olvidado. Está curado. Es como cuando se te muere un familiar cercano. Pasado el duelo, lo recuerdas. Pero la vida sigue. Y yo sigo adelante, como todos mis compañeros. Queda como una anécdota.

-Seamos optimistas y pensemos en que el equipo dentro de tres meses estará en Segunda. ¿Seguirá usted?

-Yo me bajé a Segunda B porque se me presentaba un proyecto como el del Cartagena. Podía ir seis meses a un equipo de Segunda, pero aposté por este club por su proyecto. Llevamos un año de atraso y la temporada que viene, si Dios quiere, el Cartagena y Rubén Cruz estaremos juntos en Segunda.

-¿Tiene contrato?

-Sí. En caso de ascenso renuevo automáticamente.

-¿Hay motivos para preocuparse tras la derrota del sábado contra el Atlético Sanluqueño?

-Fue un mal partido que, no obstante, perdemos por un detalle puntual. No estábamos para perder. Es cierto que no estuvimos cómodos y es una derrota que duele. Somos un equipo campeón y te sabe mal perder en Sanlúcar. Pero estamos bien a nivel mental y físico y este domingo vamos a hacer un buen partido contra el Villanovense. Estoy seguro de ello.

-¿Peligra el primer puesto?

-Pienso que vamos a ser campeones. Y si no lo somos, será por nuestra culpa. Pero veo fenomenal que Recreativo, Melilla y UCAM nos aprieten y no nos relajemos en ningún momento. No veo peligro si damos nuestra mejor versión. Yo veo al equipo campeón y para eso me levanto cada día.

-¿Con quién no le gustaría enfrentarse en el 'playoff' de ascenso?

-Hay equipos jodidos. El Atlético Baleares puede ser una chinita en el pie por el campo que tiene. Es un equipo muy duro. Y el Racing es un histórico con un plantillón increíble. En el grupo I hay un montón de equipos luchando y el tema no está nada claro. La liguilla de ascenso es otro mundo, en el que cuenta poco lo que has hecho durante la temporada. Importa más cómo llegas a nivel físico y mental. Es algo en lo que ahora no pienso. Ya llegará.