Los 'sargentos' de Gustavo Munúa

Fucile salta a rematar un balón, en el amistoso ante El Palmar. / j. m. rodríguez / agm
Fucile salta a rematar un balón, en el amistoso ante El Palmar. / j. m. rodríguez / agm

Entre Andújar, Carlos David, Verza, Fucile y Araujo suman 950 partidos en el fútbol profesional y varios ascensos

RUBÉN SERRANOCARTAGENA

Superan la treintena, han pasado por infinidad de clubes, la mayoría profesionales, y a ninguno de ellos les va a pillar de nuevas la Segunda B: no son futbolistas a los que le tiembla el pulso en los momentos difíciles, ni de los que toman decisiones a la ligera y sin no pensar antes con la cabeza. Esa experiencia, contrastada a lo largo de una carrera, es la que les ha permitido que el Cartagena se fije en ellos para lograr de una vez el ascenso a Segunda, por octavo intento consecutivo. No son soldados rasos, sino sargentos escogidos con toda la intención por Gustavo Munúa: son los recién llegados Andújar, Fucile, Verza, Carlos David y Araujo, y el renovado Cordero, los que deben llevar la batuta a base de tesón, jerarquía, corpulencia, templanza y experiencia.

A muchos aficionados les ha sorprendido la apuesta de Paco Belmonte y Manuel Sánchez Breis por unos fichajes tan veteranos, pero a la vez fiables y efectivos. Munúa quería «jugadores con experiencia» y ese es el perfil en el que se han centrado, principalmente, los directivos en este mercado de verano: es la línea a seguir en prácticamente los ocho refuerzos anunciados hasta la fecha. Realmente, es la primera vez que la actual directiva apuesta por hacer un cambio de ciclo tan fuerte, un giro de timón que no tiene comparación al de, por ejemplo, la caída de Majadahonda. Siempre hubo una base renovada.

Los números

950
partidos en el fútbol profesional suman Verza, Carlos David, Andújar, Fucile y Araujo.
30
años es prácticamente la media de edad de los 8 fichajes realizados por el Cartagena hasta la fecha.

Pero cuando el Cartagena cayó eliminado en la eliminatoria contra la Ponferradina, o tal vez incluso antes, en el club ya se dieron cuenta de que era necesario darle un giro de tuerca al equipo: en la entidad entienden que hubo jugadores acomodados, y que no dieron un rendimiento a la altura de las expectativas. Dos ejemplos fueron Jesús Álvaro y Moisés García. El primero, la respuesta fue que ambas partes ya no podían seguir creciendo juntas; y en el segundo, era evidente que necesitaba un cambio de aires y empezar de cero.

Los protagonistas

Jorge Fucile. 34 años
Es el de mejor currículum, con 425 partidos en la élite entre Uruguay, Brasil y Portugal.
Verza. 32 años
Reconocido centrocampista con dos ascensos y 388 encuentros en el fútbol profesional.
Quim Araujo. 31 años
Nivel en la categoría, líder y capitán del Mestalla con experiencia en Albacete y Córdoba.
Carlos David. 33 años
Conoce la categoría, el club, es alto, fiable y ya ha subido dos veces con el Huesca.
David Andújar. 28 años
Mide 1,90, es una 'roca' en la defensa, viene en crecimiento y ya subió con el Rayo Majadahonda.
Miguel Ángel Cordero. 31 años
Conoce al detalle la filosofía del club y su carrera es brillante.

Esta vez, la apuesta es por futbolistas que alguna vez, por sus carreras han conseguido un ascenso a Segunda; tienen experiencia en Segunda B; o calidad de sobra para, en teoría, darle al Efesé ese empujón y esa pizca de suerte que se necesita en una fase de ascenso. Así, entre Andújar, Fucile, Carlos David, Verza y Araujo suman 950 partidos en el fútbol profesional, en diferentes categorías [Segunda y/o Primera] y países. Esa veteranía y saber estar es precisamente la que buscan Belmonte y Breis. Son 1.085, contando a Cordero, una pieza esencial que el club no dudó en renovar por su excelente rendimiento y regularidad.

De todos ellos, no cabe duda de que el más contrastado (y a la vez el que genera más incógnitas por su estado físico) es el uruguayo Fucile, dos veces mundialista y que acumula 425 encuentros en la élite, en Brasil, Portugal y en su país. Tiene 34 años, lleva ocho meses inactivo y el otro día, ante El Palmar, pudo jugar y empezar a coger rodaje. Lo normal es que sea el auténtico líder de la defensa, y una de las voces con mayor autoridad en el vestuario. Muy cerca del lateral charrúa está Verza, reconocido centrocampista en el fútbol español: tiene 388 partidos entre Primera y Segunda, de sus etapas en Almería, Albacete y Levante, entre otros equipos. En un par de meses cumplirá los 33 años y ya ha subido dos veces a Primera, con almerienses y granotas.

En un escalón por debajo aparece Carlos David, que regresa al Efesé un lustro después, con 33 años y un pasado a tener en cuenta en el Cartagena: dos ascensos con el Huesca, 72 partidos en el fútbol profesional y amplio conocedor de la categoría tras pasar por las canteras de Valencia y Celta, además de Teruel, Melilla y Cartagena. Es un pivote defensivo de mucha fiabilidad y gran porte, con su 1,84 de altura.

Adama, Mauro y Carrillo

La estaura es otro de los aspectos en los que se fija Munúa. De ahí la elección por Andújar (1,89) y Araujo (1,82). El central madrileño viene en pleno crecimiento, ha tocado todos los subsuelos del fútbol modesto y ya ha jugado en Segunda (14) y le arrebató el ascenso al Efesé con el Majadahonda (39). El mediapunta catalán ya fue capitán y líder en el Mestalla que casi asciende, y ha estado en clubes con solera y presión como Albacete y Córdoba. El portero, Marc Martínez, también tiene talla (1,85) y ha demostrado fiabilidad bajo palos. Por contra, la otra vertiente de Munúa es apostar por veteranos pero también por el talento joven: Adama (23), Mauro (23) y Carrillo (20) están en la primera plantilla porque el charrúa confía en ellos.

El delantero Toché sigue «deshojando la margarita»

No fue ayer, como intuía su agente, José Manuel Espejo, cuando José Verdú, Toché, terminó por decantarse por una de las ofertas que tiene encima de la mesa para terminar su carrera deportiva. El Cartagena aún no sabe nada al respecto de la decisión del delantero santomerano de 36 años, que el jueves se despidió del Real Oviedo en una rueda de prensa y dijo que debía tomarse «unos días».

El jugador, que brilló en la etapa dorada del Efesé en Segunda con 38 goles, lleva toda la semana tomándose este asunto con calma y ninguna de las partes implicadas termina de 'mojarse'. En el entorno del jugador aseguran que ayer aún estaba «deshojando la margarita», entre si tirar por el asunto económico de clubes de Segunda y del Burgos o el sentimental, con una fuerte apuesta del Cartagena con opción a formar parte del organigrama cuando cuelgue las botas. «Es una decisión muy personal y que debe valorar él con su familia», insisten en sus círculos.

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