El poder de los 'invisibles' de Munúa

'Número 12'. Fito Miranda maneja la pelota en el amistoso de la semana pasada ante el Juniors OÖ, en La Manga Club. / pablo sánchez / agm
'Número 12'. Fito Miranda maneja la pelota en el amistoso de la semana pasada ante el Juniors OÖ, en La Manga Club. / pablo sánchez / agm

El uruguayo destaca el papel de los que menos juegan. «Su trabajo diario refuerza al grupo y hace mejores a sus compañeros», indica

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Le gusta a Gustavo Munúa, entrenador del Cartagena, dejar siempre un recado para los que no juegan. Siempre en positivo. Cariño para el que marca los goles y, sobre todo, para el que se queda en el banquillo o en la grada. No juegan, pero son futbolistas muy válidos. Y sabe el uruguayo que los necesitará, tarde o temprano. Ningún entrenador quiere que nadie se quede por el camino. Pero en el fútbol solo juegan 11 y las plantillas son de 22, 23 o 24.

Y lamentablemente en un trayecto tan largo de nueve o diez meses de temporada es normal que se quedan «cadáveres en la cuneta», la fórmula que utilizaba en su día Juan Ignacio Martínez en privado cuando se le interrogaba por la situación de jugadores que, como Tonino, Sielva, Santi Santos, Casas o José Carlos, se desconectaban del día a día del grupo por su falta de oportunidades los domingos. Esto pasa todos los años y en todos los equipos. Es el fútbol.

El año pasado, por ejemplo, cuando Alberto Monteagudo tuvo que tirar obligado de Diego Benito, Morros, Owusu, Kuki Zalazar o Moussa, el resultado fue bastante pobre. Solo Josua Mejías y José Gaspar (un poco en la promoción de ascenso) respondieron cuando el entrenador los puso a jugar, después de mucho tiempo en el banquillo o fuera de las convocatorias. Es lo que suele pasar. En todos sitios es así.

Fito Miranda y Rubén Cruz podrían tener su oportunidad desde el inicio ante el Jumilla

Ahora, una vez acabada la fase de rotaciones, Munúa está apostando por un 'once' muy definido, en el que hay muy pocos cambios de jornada a jornada. Eso provoca que tres jugadores que serían titulares fijos en cualquier candidato al ascenso, como Orfila, Fito Miranda y Rubén Cruz, sean reservas habituales en este Efesé. A ellos hay que añadir al meta Mario, con experiencia en Primera y Segunda y que ha sido relegado al banquillo por el 'ciclón Joao Costa'. Y hay más. Carrillo e Igor Paim, que no tienen minutos, demostraron la semana pasada en el amistoso jugado en La Manga Club ante el Juniors OÖ austríaco que andan a un excelente nivel. Fueron los mejores en ese 'bolo'.

Carrillo y Paim, sin minutos en Liga, estuvieron a un gran nivel en el amistoso de la semana pasada

Luis Mata, por su parte, ha causado sensación cuando ha tenido que sustituir a Jesús Álvaro. Hasta el punto de que se generó debate cuando Munúa lo devolvió al banquillo en el encuentro ante el Recreativo para darle la titularidad a Jesús Álvaro, que salía de una lesión de tres semanas. Por último, lo poco que hemos visto de Rui Moreira fue bastante convincente.

«Humildad y compañerismo»

Como portero suplente que fue durante algunas temporadas en su dilatada trayectoria como profesional, Munúa sabe que al que no juega hay que mimarlo el doble. Él se pasó un año entero en blanco en el Deportivo, con Joaquín Caparrós de entrenador. «Y aprendí, aprendí. De todo se aprende», ha confesado el uruguayo en alguna ocasión. «En este Cartagena hay unión. Es muy importante que el vestuario esté sano y esté unido. Y lo está. Hay humildad y compañerismo. Hay futbolistas muy buenos que están jugando menos y son ejemplares en su comportamiento y su actitud. Su trabajo diario refuerza al grupo y hace mejores a todos sus compañeros», subrayó Munúa hace unos días.

Los que son titulares son plenamente conscientes del nivel de los Carrillo, Paim, Rubén Cruz, Fito Miranda y compañía. En este sentido, las palabras del sevillano Julio Gracia en una reciente comparecencia ante los medios son clarificadoras. «Este es el grupo más unido en el que he estado. Todos nos llevamos muy bien y no hay problemas en el grupo. No ha habido ninguna pelea, cosa que suele ser normal en los vestuarios. En lo deportivo, el nivel está claro. Se ve cada domingo. El que juega sabe que lo tiene que hacer perfecto. Porque aquí te quitan el puesto si te duermes un partido. Hay mucha gente muy buena que se queda en el banquillo y que en los entrenamientos demuestra que merece jugar», constató el centrocampista cedido por el Betis.

Una oportunidad

Este domingo, con la visita del Jumilla al Cartagonova, se abre una ventana de ilusión para jugadores como Orfila, Fito Miranda o Rubén Cruz. El primero, por las ausencias de Antonio López, Moisés y Ayala, tiene una gran oportunidad de volver al 'once'. Lo lógico es que acompañe al recién llegado Josua Mejías en el eje de la zaga. Fito Miranda, convertido en el jugador 'número 12' de la plantilla, ya estuvo a punto de entrar en el 'once' ante el Don Benito, la tarde en la que descansó Santi Jara. Pero a última hora se cayó y entró Cordero en el equipo. Este domingo, salvo sorpresa, Fito podrá tener esa oportunidad que lleva esperando muchas semanas. Y algo parecido sucede con Rubén Cruz, a quien es casi imposible recuperar desde el banquillo y dándole cinco o diez minutos por partido. Contra el Jumilla podría entrar en lugar de Aketxe.

El Melilla pierde a su goleador, Yacine, que ficha por el Elche

La Unión Deportiva Melilla ha perdido a su mejor hombre y 'pichichi' del grupo IV de la Segunda B, Yacine Qasmi, empatado eso sí con Elady Zorrilla. Yacine se ha incorporado al Elche, de Segunda, previo pago de la cláusula de rescisión por parte del cuadro ilicitano, fijada en 300.000 euros. Yacine llevaba firmados esta temporada diez goles en Liga. El Elche ha podido firmar fuera del plazo establecido para fichajes en el mercado de invierno porque perdió a Sory Kaba el último día de esa ventana mediante el pago de una cláusula de 4 millones de euros, en este caso la que abonó el Dijon francés. El Melilla tiene ahora un plazo de diez días para fichar a un futbolista, aunque no está claro que lo vaya a hacer. «Contratamos en su momento a Moha Traoré para protegernos un poco, ante una probable salida de Yacine en enero», explicó ayer Luis Manuel Rincón, presidente de la UD Melilla, al diario 'Melilla Hoy'.