24 palabras para Cristo

Cristo Martín, en uno de sus últimos entrenamientos con el Cartagena. / pablo sánchez / agm
Cristo Martín, en uno de sus últimos entrenamientos con el Cartagena. / pablo sánchez / agm

El Efesé despacha la salida del tinerfeño con una sola frase y sin agradecimientos , tras firmar la rescisión «más alta» del verano y cerrar de mala manera una intensa relación de cuatro años

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

«El FC Cartagena SAD informa del acuerdo alcanzado en el día de hoy con el futbolista Cristo Martín para la rescisión de su contrato». Fin. Así, con 24 palabras y una sola frase, despachó cerca de las once de la noche del jueves la entidad presidida por Paco Belmonte la salida del futbolista tinerfeño, uno de los más diferenciales de todos los que han vestido la camiseta albinegra en las últimas temporadas. Más allá de sus 106 partidos y sus 11 goles en el Efesé entre 2015 y 2019, Cristo fue un referente. Dentro del campo, por su manera de entender el juego, idónea para el modelo. Y fuera de él, por su ascendencia sobre sus compañeros.

Nadie imaginó nunca una salida así de fea para el que fue, hasta su grave lesión en mayo de 2018, el 'jugador-franquicia' del proyecto de Belmonte y Breis. Pero las cosas se han ido torciendo en los últimos tres meses, hasta el punto de que la relación, que fue excelente durante casi cuatro años, ha terminado completamente rota. Los dueños del club esperaban que el jugador, que tenía un sueldo alto y esta última campaña solo participó en tres partidos, perdonara mucho más dinero.

Pero Cristo es perfectamente consciente de que a sus 32 años, y saliendo de un complicado periodo de una temporada completa sin jugar, no volverá a disfrutar de un contrato como el que tenía en el Cartagena. Y se mostró inflexible en la negociación. Es cierto que otros compañeros suyos que se han marchado este verano del Cartagena, como Jesús Álvaro, Aketxe, Óscar Ramírez y Orfila, han perdonado mucho dinero al club y han firmado rescisiones muy bajas. Alguno incluso solo cobró lo trabajado esta pretemporada hasta el día de su desvinculación del Cartagena.

El club esperaba que perdonara más dinero, pero el futbolista se mostró inflexible

Eso es así. También lo es que la situación de estos cuatro futbolistas es muy diferente a la de Cristo. Todos contaban con equipos buenos de la categoría -Córdoba, UCAM, Recreativo y Atlético Baleares- que les aseguraban ingresos muy parecidos o incluso superiores a los que tenían firmados en el Efesé. En el caso de Cristo no es así. Sale de un largo tiempo de inactividad, pocos clubes lo tienen en su agenda y donde vaya ganará bastante menos de lo que tenía firmado en el Cartagena.

«Asunto complicado»

En el fútbol, para bien o para mal, el dinero siempre es el asunto clave. A su alrededor se mueve todo. Y en este caso no ha sido distinto. Pero hubo más cosas para que una relación que durante mucho tiempo fue idílica terminara malamente. Belmonte y Breis creyeron casi hasta el final en Cristo y por eso se la jugaron en enero devolviéndole la ficha. El atacante tinerfeño, que dio mucho al equipo cuando estaba en plenitud y llegó a rechazar una gran oferta del Extremadura para renovar aquí, tenía que mirar ahora por su propio interés. Su situación, tras un año parado, es muy delicada.

El choque de trenes, por tanto, era casi inevitable. El mejor ejemplo de ello son esas pírricas 24 palabras para decir adiós a Cristo. Y en esa escuetísima nota oficial del club ni siquiera se le dieron las gracias al jugador por los servicios prestados durante estos cuatro años. Tampoco hubo agradecimientos en público ni mensajes de Belmonte y Breis al futbolista en redes sociales, algo que sí ocurrió con Jesús Álvaro, Aketxe, Óscar Ramírez y Orfila.

«Siempre es complicado resolver estos asuntos con gente que lleva tanto tiempo aquí. No ha sido la rescisión más difícil [ambas partes tenían claro que el jugador se iba] pero sí la más alta», comentó ayer resignado Manuel Sánchez Breis, mánager general, tras la presentación de Markel Etxeberria. «No nos arrepentimos de haberle dado la ficha en enero, aunque es obvio que no funcionó», concluyó.

La fase de renovación de carnés cierra con 6.133 abonados

Estupendo dato para cerrar la primera fase, la de renovaciones, de la campaña de abonados del FC Cartagena. El club anunció anoche que ya cuenta con 6.133 socios, por lo que el objetivo de acercarse a los 8.000 y batir el récord histórico del Efesé en Segunda B sigue siendo posible.

En otro orden de asuntos, Manuel Sánchez Breis, mánager general, confirmó ayer que Mauro «saldrá cedido» a un equipo de Segunda B y que «aún no hay una decisión tomada» con respecto a Mario y Adama.

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