Óscar Rico: «Prefiero un Cartagena con dudas»

Óscar Rico, en el partido del pasado domingo en Don Benito. / la verdad
Óscar Rico, en el partido del pasado domingo en Don Benito. / la verdad

El extremo del Jumilla espera que su equipo «pueda aprovechar el mal inicio» de los de Munúa; el año pasado «los pillamos en racha y nos dieron un meneo»

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

El regreso a Jumilla de este domingo supone también volver a encontrarse con Óscar Rico (Elche, 1985), un caso casi único en la historia del Efesé. Se quedó en 65 partidos disputados con la camiseta albinegra y obviamente hay cientos de futbolistas que la han vestido más veces que él. Pero hay muy pocos que, como él, hayan estado en el Efesé en tres etapas distintas. Vino primero en el mercado de invierno del curso 2006-07, procedente del Almansa, cuando tenía 21 años. El fallecido José Luis Montes no le dio mucho bola en el complicado año que siguió al 'Vecindariazo'.

Regresó con 26, tras una espectacular campaña en el Orihuela de Asier Garitano y anteriores escalas en Lorca, Cultural Leonesa y Alavés. Firmó una gran campaña, siendo el socio favorito del ariete francés Thierry Florian Taulemesse. Marcó 4 goles y dio 18 asistencias que le sirvieron para fichar por el Tenerife, en Segunda A, categoría que no recuperó el Efesé por culpa del 'Caudalazo'. Y cuatro años después, ya con 30, Belmonte lo rescató tras lograr el único ascenso de su carrera, con el Reus, en 2016. Lo jugó todo con Alberto Monteagudo, pero a mediados de enero fue 'cortado' por Paco Belmonte. En su lugar vino Artiles, cedido por Las Palmas y que fracasó de un modo estrepitoso.

«Ya he dicho en varias ocasiones que aquella salida me dolió y me molestó. Íbamos líderes, después de hacer 40 puntos en la primera vuelta. Y yo lo había jugado todo. Sé que podía haber sido más regular y que tenía margen de mejora. Si comparas mi nivel en el Cartagena de hace dos años con mi anterior etapa, con Pato y con Pacheta, es verdad que estuve peor. Pero también hice buenos partidos hace dos años. Tuve la confianza del entrenador y no se me había olvidado jugar al fútbol. Luego, me dijeron que me tenía que ir el día 20 de enero, sin margen de maniobra», recuerda a 'La Verdad' el ahora futbolista del Jumilla, donde es titularísimo.

«Me dolió y me molestó mi salida del club. Éramos líderes y no se me había olvidado jugar al fútbol»

«Considero que el Efesé es mi casa y ya se merece subir. Fue muy injusto lo que pasó en Majadahonda»

«El Cartagena tiene una gran plantilla y nunca sabes si te va a tocar a ti pagar los platos rotos»

«En Mérida y Baleares estaba solo y a estas alturas mi prioridad es vivir con mi mujer y mis hijos»

«Fue muy cruel»

«Independientemente de lo que pasó, al Cartagena le guardo un gran cariño y considero que el Efesé es mi casa. Es el club en el que más tiempo he estado y creo que se merece subir a Segunda de una vez por todas. Lleva dos años quedándose muy cerca y lo que pasó en Majadahonda fue muy cruel. Fue muy injusto. Era un partido para ganar 0-2 o 0-3 y, sin embargo, pasó lo que pasó. Y fue una pena», señala el extremo nacido en Elche.

Además, su excompañero Míchel Zabaco fue el triste protagonista de aquel drama deportivo en el Cerro del Espino. «Conozco a Míchel [compartieron vestuario unos meses en el Efesé] y es un gran profesional y muy buena persona. Estas cosas pasan en el fútbol y no es justo que a un futbolista se le recuerde por un fallo. Recuerdo que a Fernando Martín, cuando el Cartagena subió en Alcoy, le pasó algo similar. Esas cosas marcan, pero no debería ser así. Si Míchel Zabaco hubiera querido meter ese gol en la otra portería, no le hubiera salido. También es cierto que en los minutos finales se tenía que haber sido más práctico y haber ido al córner a que el partido muriera allí», opina Óscar Rico.

Centrado ya en el duelo que este domingo enfrentará al Jumilla y al Efesé en el Uva Monastrell (17.30 horas), el jugador ilicitano confiesa que prefiere «un Cartagena con dudas a otro que llegue lanzado». Porque «el año pasado fuimos al Cartagonova cuando ellos estaban bien, los pillamos en racha y nos metieron un meneo. Nos ganaron 3-0 y fueron muy superiores», admite. No obstante, matiza que este Cartagena «tiene una gran plantilla y nunca sabes si va a reaccionar y te va a tocar a ti pagar los platos rotos. Siempre digo que cuando estás muchas semanas sin ganar, la victoria está más cerca».

Está feliz en el Jumilla, club que le da la opción de vivir en su domicilio de Elche (a una hora por carretera) junto a su esposa y sus dos hijos. «Me tuve que ir a Mérida solo y fue muy duro en lo personal y en lo familiar, aunque deportivamente me fue bien y tuve la suerte de conocer a un entrenador espectacular como Eloy Jiménez. Es un monstruo. Luego me ofrecieron un contrato muy bueno en el Atlético Baleares y lo acepté. Pero estaba en Mallorca, de nuevo sin mi familia. Y a finales de octubre ya estaba pensando en volver a casa. Cualquiera que sea padre de dos niños menores de 6 años y no pueda verlos cada día, sabe de lo que hablo. A estas alturas [cumple 33 en diciembre], mi prioridad es la familia», explica Óscar Rico, quien se ve «para jugar unos cuantos años más a buen nivel en Segunda B».

Cuando lo deje, le gustaría ser director deportivo. «Creo que veo bien el fútbol y me gustaría intentarlo. Me gusta más que la idea de ser entrenador», admite un exquisito zurdo que pasó tres veces por el Efesé y aún tiene cuerda para rato. Es uno de los referentes de un Jumilla que este domingo quiere hurgar en la profunda herida del Cartagena.

«El campo nos perjudica mucho»

La plantilla del Jumilla, que habitualmente entrena en Ceutí, trabajó ayer en Pinatar Arena, donde el club presidido por los chinos Lian Xiang y Hui Tang estaba dispuesto a jugar sus partidos de Liga, hasta que el césped de su campo, el Uva Monastrell, estuviera en condiciones. La hierba está muy deteriorada por la falta de mantenimiento de los últimos meses y ahora, tras saltar todas las alarmas después del partido contra el Granada B, el Ayuntamiento de Jumilla se ha hecho cargo de la situación. El recinto es municipal y desde la semana pasada se están llevando a cabo diferentes tareas para que este domingo esté lo mejor posible. No obstante, ni mucho menos estará bien.

«El campo nos perjudica mucho. Nuestro estilo no es 100% de toque desde atrás, pero tampoco jugamos al patadón. Necesitamos que el césped esté bien. Me fastidian las excusas, pero yo el otro día [contra el Granada B] quiero tirar el penalti por arriba, el pie de apoyo se me va y al final el disparo me sale raso y se va fuera. Perdimos dos puntos por ese detalle. Nuestro entrenador [el portugués Leonel Pontes] es espectacular. En todo el tiempo que llevo en el fútbol no he tenido un técnico así. Se merece llegar a la élite. Y el proyecto que hay en Jumilla merece mucho la pena. Estos detalles hay que cuidarlos», cuenta Óscar Rico.

Añade que el acuerdo de colaboración con el Wolverhampton inglés «nos hará mejores, pero hay que tener paciencia» y que Lian Xiang y Hui Tang han hecho del club «una empresa seria y que cumple». El objetivo de este año es «salvarse cuanto antes y ver hasta donde llegamos».

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