La operación salida, a partir del lunes

Cristo Martín hace un ejercicio con las vallas, bajo la supervisión del preparador físico Fran Xavier, en el entrenamiento del lunes en Pinatar Arena. / pablo sánchez / agm
Cristo Martín hace un ejercicio con las vallas, bajo la supervisión del preparador físico Fran Xavier, en el entrenamiento del lunes en Pinatar Arena. / pablo sánchez / agm

El Efesé supera el límite de fichas sénior y ese es el día que se marcan para ir rescindiendo contratos

RUBÉN SERRANO

Ya no hay vuelta atrás. Paco Belmonte y Manuel Sánchez Breis se han puesto como fecha límite el lunes para empezar a acelerar la salida de los jugadores que tienen contrato en vigor pero no entran en los planes de la temporada 2019/20, bien por un fin de ciclo o por un rendimiento que no ha convencido a los dirigentes ni al entrenador, Gustavo Munúa. El asunto no puede demorarse más y debe hacerse en paralelo a la incorporación de nuevos futbolistas: 16 son las fichas sénior límite y el Efesé ya tiene 18. La idea es reforzar el equipo con al menos 7 incorporaciones más, incluyendo a los sub 23, y es necesario empezar a dar bajas con esos jugadores que ya no son parte del futuro de la entidad.

La negociación con Cristo es la más enredada, va más lenta y el Cartagena aún no ha recibido una oferta económica firme y concreta por él

Hay seis nombres que están en el alambre, en diferentes circunstancias y todos ellos con contrato en vigor: son el portero Mario Fernández; los defensas Óscar Ramírez y Pedro Orfila; el mediapunta Igor Paim; el extremo Cristo Martín y el delantero Isaac Aketxe. El dueño, presidente y director deportivo del Cartagena, Paco Belmonte, ya habló en su momento con todos ellos y les comunicó la situación, caso a caso. Pero el lunes, según fuentes del club albinegro, tiene previsto volver a hacer lo mismo, aunque en muchos casos el futuro está claro, a fin de ir acelerando cada rescisión. Lo que ha hecho hasta ahora el Efesé es ir trasladando a cada jugador las propuestas de otros clubes que llamaban a las oficinas del Cartagonova, «sin presionar» y con cada futbolista entrenando con normalidad en Pinatar Arena. Pero hay que meter otra marcha.

Así está la plantilla

Porteros
Marc Martínez (Recreativo) y Mario Fernández (con contrato).
Defensas
Ramírez, Orfila (con contrato); Ayala y Mauro (renovados); Forniés (Real Murcia), Andújar (Majadahonda) y Fucile (libre).
Centrocampistas
Adama (con contrato), Cordero (renovado), Carrillo (sub 23, renovado), Paim (sub 23, con contrato), Verza (Majadahonda) y Araujo (Córdoba).
Extremos
Manu Viana (Atlético Levante); Santi Jara, Elady y Cristo (con contrato).
Delanteros
Aketxe (contrato).

Todos esos casos están medianamente encaminados y tienen ofertas de otros equipos encima de la mesa. Pero hay una situación en concreto que está más paralizada que las demás. Es la de Cristo Martín. El tinerfeño ha jugado 106 partidos con la camiseta albinegra y fue el buque insignia en los primeros pasos de Paco Belmonte en el Cartagena, desde 2015 hasta 2018. Tuvo una lesión muy grave en mayo de ese último año, al romperse el tendón de Aquiles. Pasó nueve meses de baja, el Cartagena apostó fuerte por él en enero, al darle una ficha para la recta final de la pasada temporada, pero no ha podido volver. Lleva un año y medio en blanco, con solo 61 minutos en tres encuentros.

El tinerfeño negocia con el club su marcha, porque la relación con Cascallana es inexistente

El tinerfeño tiene contrato hasta 2020, ha entrenado al margen durante esta semana en Pinatar Arena, porque sigue recuperándose, y lógicamente todo eso genera «dudas» en los equipos que puedan interesarse por él. Cristo ya sabe desde finales del mes pasado que su etapa en el Cartagena ha finalizado y no entra en los planes de Belmonte y Breis. El jugador lo tiene «claro» desde un principio.

A diferencia del resto de casos, el Cartagena aún no ha recibido una oferta económica concreta por él. Hay intereses, el asunto va «despacio», algo que ven «normal», pero de momento no hay «nada concreto» encima de la mesa. Capítulo aparte es alcanzar un acuerdo económico. Cristo se ha puesto en manos del representante Rafael Cascallana, el mismo que tiene en 'cartera' a Moisés, Chavero y Hugo Rodríguez. La relación del club con el agente es inexistente, tras la sonada salida de estos dos últimos jugadores la temporada pasada. Y eso está demorando más aún las negociaciones.

De hecho, la rescisión la está llevando a cabo el propio Cristo con Belmonte. Antes de empezar la pretemporada, al jugador se le ha visto en varias ocasiones saliendo de su despacho. Su agente se está centrando, por lo tanto, en la búsqueda de equipos interesados en el futbolista, que tiene 32 años, pareja, una niña en Cartagena y tiene muy claro que buscará un acuerdo lo más beneficioso para él. En el resto de casos, la historia es diferente y lo normal es que no se deban atragantar demasiado. El club duda entre dejar dos fichas senior para la portería. Mario tenía permiso hasta hoy por su boda pero en el Cartagena creen que al final saldrá. Con Aketxe, puede llegar un momento en que la puerta esté «más cerrada» si no encuentran nada mejor. Quedaría algún refuerzo más en la defensa, también con sub 23, alguna pieza en el medio, arriba y en los costados.

«Me van a apoyar bastante, como yo hice por ellos»

Cristo Martín es consciente de que su etapa en el Cartagena ha llegado a su fin, después de cuatro temporadas, 106 partidos y 11 goles. Se lo comunicaron a finales del mes pasado y ahora tiene claro que su contrato es hasta junio de 2020 y «tengo que buscar lo mejor para mí», dijo ayer a 'La Verdad'. El tinerfeño sigue con su periodo de puesta a punto y el lunes se incorporó a la pretemporada con el resto de sus compañeros. Está trabajando al margen, al igual que Santi Jara, con molestias, y bajo la supervisión del preparador físico Fran Xavier.

«Estoy entrenando y me encuentro bien, a tope», aseguró a este diario, donde prefirió no hablar de intereses de otros equipos y se remitió a su contrato en el Efesé. Aunque está «tranquilo», valoró su situación como «delicada» y que, «de momento es complicada». Tiene 32 años y su carrera deportiva siempre ha estado ligada al Tenerife. Nunca ha sufrido una lesión similar, una de las más graves que puede sufrir un futbolista y, por eso, «es la primera vez que estoy en una situación así», donde encontrar un nuevo destino a pesar de las dudas que pueda suscitar su incorporación para otro club. No obstante, Cristo cree que Belmonte y Breis «me van a apoyar bastante, como yo he hecho por ellos» en asuntos como ayudar en la incorporación de su amigo Vitolo, el verano pasado.