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Cordero: «Con este nuevo sistema estoy más cómodo. Tengo más espacio»

Cordero: «Con este nuevo sistema estoy más cómodo. Tengo más espacio»

«Siempre me ha gustado más ver el fútbol de cara y yo creo que jugando de '6' hubiera dado un rendimiento más alto», confiesa el sevillano

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

La resurrección del Cartagena en estas dos últimas jornadas tiene varios nombres propios. Y uno de ellos, indiscutiblemente, es el de Miguel Ángel Cordero (Lebrija, Sevilla, 1987), quien ha recuperado su mejor nivel justo cuando llegan los partidos decisivos del curso. 14 temporadas en la élite y más de 400 encuentros como profesional acumula un exquisito centrocampista que curiosamente debutó en Segunda B en el Cartagonova, jugando con el filial del Sevilla ante el Efesé. Tenía 18 años y era marzo de 2006. Sevilla, Real Madrid Castilla, Xerez, AEK de Atenas y Nástic fueron sus destinos antes de recalar en agosto de 2017 en el Cartagena. Lleva 66 partidos de albinegro. Renovará automáticamente por una temporada si hay ascenso. Él, que se quiere retirar «muy tarde si las lesiones me respetan», quiere «salir» cuanto antes de Segunda B. «Y con 31 años sé que la mejor opción de volver a Segunda es subiendo con el Cartagena», reconoce.

-El año pasado, jugando siempre de pivote defensivo, hizo una fantástica temporada. Mi sensación es que esta campaña, de interior, le ha costado más. ¿Es así?

-Siempre he estado más cómodo viendo el fútbol de cara. De espaldas me ha costado más. Cada jugador tiene unas condiciones y lo mío son las anticipaciones y llegar al área, pero con espacio y llegando desde atrás.

-También creo que sus características son muy parecidas a las de Vitolo y que hubo partidos en los que uno de los dos no era necesario.

-El único problema es que yo me he tenido que adaptar a la posición de '8'. Al principio, la duda de todo el mundo es si podíamos jugar juntos. Con el paso de los partidos, me fui acoplando y se ha demostrado que ambos somos compatibles. Yo creo que puedo rendir más de '6' que de '8', pero al final hay que jugar donde te ponga el entrenador. Hay que ser honrado y ayudar en lo que puedas. He tenido partidos muy buenos y otros correctos. Pero con una buena línea de regularidad. No obstante, yo creo que jugando de '6' hubiera dado un rendimiento más alto.

-Tras ser sustituido ante el Sevilla Atlético, se indignó en el banquillo. Estaba cansado de ser siempre el primer sacrificado, ¿no?

-Eran momentos de tensión, en caliente. Se juntaron varios partidos en los que yo me estaba sintiendo cómodo en el campo y el míster me cambiaba. Fue solo el calentón del momento. Pero no hubo ningún problema. Me grabaron hablando con Munúa en un entrenamiento y se le dio mucha importancia a esa imagen. Pero cualquier semana puede venir el mismo cámara y nos volverá a ver hablando. El míster hace esas charlas individuales a menudo.

-¿Por qué cree que usted ha sido tantas veces el elegido por Munúa para el primer cambio?

-Siempre me ha cambiado cuando hemos ido perdiendo o empatando, con el fin de sacar a un compañero con un talante más ofensivo. Es lo normal. El míster no ha creído conveniente quitar a Vitolo y bajarme a mí al puesto de '6' para no tocar dos demarcaciones a la vez. Y eso lo tengo que respetar.

-Con este nuevo sistema [el 3-5-2 utilizado por Munúa ante El Ejido y San Fernando] se le ve más suelto. Ha hecho dos partidos sobresalientes. ¿Qué ha cambiado?

-Parece que el míster ha dado con la tecla. Pero con el otro sistema estábamos muy cómodos. Salíamos al campo y todos sabíamos perfectamente lo que teníamos que hacer y donde estaba cada compañero. Yo no creía que el sistema fuera el problema. Con el 4-3-3 hemos hecho partidos excelentes. Pero es cierto que el 3-5-2 lo hemos cogido al vuelo.

-¿Y usted? ¿Por qué ha mejorado tanto con este nuevo dibujo?

-Con este sistema, tengo más espacio. Con el 4-3-3 estaba más encorsetado, cerca del extremo, que siempre se metía para dentro. Me gusta jugar de '6' porque tengo mucho contacto con la pelota. Ahora me siento más cómodo porque me he visto más liberado, con espacio y con muchas posibilidades de participar en el juego. Yo necesito eso. Participar, participar y participar. Necesito tocar muchas veces el balón.

-¿Se ve de vuelta en Segunda?

-Yo quiero volver. Creo que puedo rendir todavía en Segunda. Esta categoría es muy dura. En Segunda B llegas a campos en los que se te quitan las ganas de seguir jugando al fútbol. El cambio es brutal. En Segunda hay un montón de equipos y estadios de Primera. Estoy convencido de que este año vamos a ascender y en unos meses estaremos todos disfrutando del fútbol profesional. El club, por su manera de hacer las cosas, se merece ya un ascenso.

-¿Cómo lo ve?

-Era clave ganar en San Fernando. Esta semana puede haber cambios. Si Recreativo y Melilla pueden pinchar, debería ser esta semana.

-El Marbella también le va a poner las cosas muy difíciles al Cartagena.

-Claro. Vienen con una racha muy buena, pero nosotros tenemos que pasar por encima de ellos. Se tiene que notar que nuestro objetivo es ser primeros. Da igual que venga un gran equipo como es el Marbella. Si queremos ascender, tenemos que ganar a este rival.

-En caso de que el equipo no sea primero, ¿lo ve superando tres eliminatorias y ascendiendo?

-Por supuesto. Tenemos una plantilla muy amplia y estamos capacitados para para pasar tres rondas. El año pasado nos faltó frescura y, sobre todo, amplitud de plantilla.

-¿Ha vivido en su carrera algo peor que lo de Majadahonda?

-No. Ha sido lo peor que me ha pasado en el fútbol. Terrible.

-¿Cómo lo llevó?

-Yo me harté de llorar ese día. Pero cuando salí al campo en Vigo el domingo siguiente me cambió el chip. Me daba miedo ese partido de Vigo, pero el equipo compitió y salió vivo. El problema es que me lesioné en el partido de vuelta y no pude ayudar a mis compañeros en la eliminatoria contra el Extremadura.

-¿Fue muy frustrante?

-Mucho. Sergio Jiménez tampoco podía jugar y había pocos efectivos. Era duro ver todo desde la grada. Además, era mi pan también el que estaba en juego. Si subíamos, mi situación personal variaba mucho.

-¿Será entrenador, como Rubio, su hermano mayor?

-No me veo. No me llama, aunque la verdad es que no he pensado todavía en lo que voy a hacer. Él entrena al Antoniano, el equipo del pueblo [Lebrija]. Están para subir a Tercera.

-Su hermano estuvo en el Barça.

-Jugó en el Sevilla y con 19 años lo firmó el Barça. Estuvo en el filial, con Puyol, Xavi y Gabri. Era extremo y estuvo inscrito en Champions con Van Gaal. Cuando salió del Barça, lo engañaron los representantes y ya estuvo jugando en Tercera [Mensajero, Granada, Tomelloso, Los Barrios, Sanluqueño y Antoniano]. Tengo otro hermano, el segundo, que ha jugado toda su vida en la Tercera andaluza.

-¿Cómo fue aquello de irse a Grecia?

-Me llevó al AEK Vassilis Tsartas [que jugó en el Sevilla entre 1996 y 2000]. Me sentí muy querido allí. Y eso que el primer año fue un calvario, porque no nos pagaban y al club lo bajaron a Segunda B por las deudas. Es como si el Atlético de Madrid jugara un año en Segunda B. Yo no quería volver, pero pusieron mucho interés, crearon el proyecto alrededor de mi persona y al final regresé. Estuve cuatro años, conseguí los dos ascensos y el último ganamos la Copa. Aquello es una locura. Yo he pasado miedo y he temido por mi integridad física en muchos campos griegos.

-¿Su ídolo?

-Zidane y Makelele. Luego, Xavi e Iniesta. Soy del Sevilla y del Barça.

-¿Qué le gusta, además del fútbol?

-El tenis y el kárting, aunque solo lo practico en vacaciones. Ahora, con una niña de 18 meses, me toca mucho parque.

«He cambiado la dieta y se nota que hice pretemporada»

Cordero dio un excelente rendimiento cuando estuvo sano la temporada pasada, pero no tuvo continuidad por culpa de sus constantes problemas físicos. Este año no se ha lesionado y lo ha jugado todo. «Me perdí un partido por un golpe en la rodilla, pero este año no he tenido ninguna lesión muscular. Me encuentro muy bien. En 2017, vine del Nástic sin hacer pretemporada. Y allí en Tarragona ya había tenido bastantes lesiones musculares. Y en Cartagena seguí con problemas. El pasado verano cambié la dieta y he hecho pequeñas cositas que me están funcionando. Además, se nota que hice pretemporada», cuenta.