La Verdad
FC Cartagena

HISTORIAS EN BLANCO Y NEGRO

Una selección para un siglo

Los jugadores de la selección de Cartagena saludan al público, que llenó las gradas el 28 de febrero de 2007.
Los jugadores de la selección de Cartagena saludan al público, que llenó las gradas el 28 de febrero de 2007. / José María Rodríguez
  • El partido del centenario, ante Islas Feroe, reunió a doce mil personas en el Cartagonova, que vivió una de sus noches más hermosas en 26 años

Fue una noche muy hermosa, de las más bellas que se han vivido jamás en el estadio Cartagonova, un escenario maldito y en el que durante los últimos 26 años se han sufrido muchos dramas y se han disfrutado muy pocos guateques. Pero aquella noche, la del 28 de febrero de 2007, fue alegre. Fue bonita. Fue preciosa. Fue inolvidable.

En el césped no había ninguna estrella. Al contrario, casi el 90% de los futbolistas eran de Tercera División. No había puntos en juego. Era un amistoso. Y, para hacer justicia a la desafortunada historia del fútbol cartagenero, el equipo local acabó perdiendo. Pero, a pesar de todo, el partido fue noticia a nivel nacional y el recinto de Benipila, con 12.000 espectadores en las gradas, vivió una de sus noches más grandes.

Ya lo saben, claro. Jugaron una selección de futbolistas de Cartagena y el combinado absoluto de las Islas Feroe. El objetivo era conmemorar el centenario del fútbol en Cartagena y la organización del evento fue cosa de la Concejalía de Deportes y del Club de Amigos de la Historia del Fútbol en Cartagena (Cahfct). Fue un éxito rotundo. Casi de récord.

Realmente, este primer siglo de fútbol en la ciudad debió haberse festejado en el año 2000, ya que está acreditado que en el año 1900 ya se jugaban partidos en el campo de la Alameda de San Antón. No obstante, siempre se ha dado por iniciada la historia del balompié local en septiembre de 1906, con la creación del Sport Club Cartago.

El Cahfct quiso que este partido del centenario se jugara en otoño de 2006, pero las negociaciones con varias selecciones nacionales (estuvo a punto de venir la Serbia que entonces entrenaba Javier Clemente) no fructificaron y se tuvo que posponer el amistoso para el último día de febrero de 2007. Islas Feroe, la selección 179 del ránking mundial, aceptó la propuesta de la Concejalía de Deportes y fue finalmente el país invitado.

El juego y el resultado no era lo importante, pero el modestísimo combinado cartagenero, llevado en volandas por un público entusiasta, familiar y poco acostumbrado a ir al fútbol, dio la cara en todo momento y tuvo las mejores oportunidades para marcar. Isaac Jové, entonces en el Lorca y que curiosamente luego ficharía por el Real Murcia, fue el más destacado del encuentro, que terminó con empate a cero. Hubo prórroga y se llegó a la tanda de penaltis. Ganaron los visitantes por 5-6.

Juanmi, Yepes y Leo

En la selección cartagenera, dirigida por Paco Sánchez, un nombre sobresalía por encima de los demás: el del meta Juanmi, que en 2007 apuraba su carrera deportiva en el Real Murcia. También jugó Yepes, otro portero con experiencia en el fútbol profesional y que ese mismo año se retiró en el Relesa Las Palas. Leo Gómez, entonces en el Cartagena; José Solano, que jugaba en el Écija; y Quinín, que había estado en el Cartagena y que en ese 2007 militaba en la Cultural Leonesa, eran los otros futbolistas conocidos del equipo de casa.

Todos los demás integrantes del combinado carmesí eran unos auténticos desconocidos para la afición cartagenera. Hubo casos muy especiales, de chicos que se habían marchado de aquí con 18 años y que esa noche volvieron a casa, para jugar por primera y última vez como locales en el Cartagonova. Uno de ellos fue el del central Antonio Ayala, quien hoy (a sus 31 años) sigue muy lejos de aquí. Juega en Kuwait. O el del lateral Juanma Iglesias, que se fue a Bélgica y ahora está en el Mar Menor. O el propio José Solano, nacido aquí, criado en Cádiz y ahora en Austria.

Hubo tres cartageneros en el exilio que se perdieron esa cita y que, vista la repercusión que aquello tuvo, se llevaron un buen disgusto por no poder venir. A Chiqui y a Saura, entonces en el Benidorm y el Eldense respectivamente, sus equipos no les permitieron venir, por miedo a una lesión. Al algareño Pedro López, que estaba en el Arezzo italiano, le pasó lo mismo.

Esas ausencias provocaron que algunos jugadores de Tercera disfrutaran de la mejor experiencia de su vida. En la lista de 19 se colaron Platas y Emilio, del San Ginés; Villanueva y Koeman, del Relesa Las Palas; Pichi, del Murcia B; Trino y Alberto, de La Unión; y José Rubén, del Cartagena FC. La aventura fue inolvidable para todos. Se pasaron dos días firmando autógrafos en colegios y centros comerciales, repletos de niños que los trataron como verdaderas estrellas de Primera División. Luego, jugaron ante 12.000 espectadores. Y, pasados los años, siempre podrán presumir de que ellos fueron protagonistas del único partido que ha jugado en toda su historia la selección de Cartagena.

Fiesta casi redonda

Isaac Jové se llevó el trofeo al mejor jugador del encuentro. Solo le faltó rematar su excelente media hora inicial con un gol, que hubiera sido el del triunfo cartagenero. Lo tuvo en el minuto seis, tras una gran jugada personal, así como en el 14, tras recibir una asistencia de Leo. La otra cara de la moneda fue Trino, central que entonces estaba en La Unión, que erró el penalti (se tiraron 16) que dio el trofeo a Islas Feroe. Antes habían fallado Koeman y Pichi.

Más allá del juego, la fiesta fue casi redonda. Familias enteras estuvieron juntas en las gradas (se notó la gran labor previa de promoción del evento en colegios, entidades culturales y asociaciones de vecinos) para disfrutar de música, danza, trial bici, tenis de mesa, gimnasia rítmica o taekwondo. Todas esas exhibiciones tuvieron lugar en un descanso de casi media hora.

La nota negativa fueron los grandes problemas que tuvieron los aficionados que utilizaron el coche aquella noche para llegar al Cartagonova. Muchos no pudieron entrar al estadio hasta media hora después de iniciarse el partido por culpa de los grandes atascos que se formaron en la Alameda, Reina Victoria, Doctor Luis Calandre, Peroniño e, incluso, el Paseo. El caos de tráfico fue absoluto y hubo muchas críticas a la labor de la Policía Local.

A cinco minutos para el final del encuentro, un espectador que iba borracho sacó un cuchillo y puso en peligro a la gente que veía el espectáculo en el fondo norte. Seis aficionados se abalanzaron sobre él y lo retuvieron hasta que llegó la Policía Local para detenerlo y llevarlo a comisaría. No hubo heridos.