La Verdad
FC Cartagena

Un sofoco interminable

Estado del terreno de juego en julio de 2010, tras el 'casi' ascenso a Primera

Estado del terreno de juego en julio de 2010, tras el 'casi' ascenso a Primera / José María Rodríguez

  • La cancelación de la final de la Copa del Rey juvenil culmina una negra historia de disgustos, derivados del mal estado del césped del Cartagonova

La cancelación de la final de la Copa del Rey de fútbol juvenil, que se iba a disputar anoche en el estadio Cartagonova y finalmente terminó celebrándose en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas (Madrid) debido al pésimo estado del terreno de juego cartagenero, ha puesto el negro colofón a un cuarto de siglo de problemas, disgustos, sofocos y contratiempos en el fútbol cartagenero, derivados muy a menudo del mal estado que suele presentar cada verano y cada otoño el césped del recinto deportivo de Benipila, que tiene 26 años de antigüedad.

Porque lo sucedido esta última semana con la suspensión del evento programado para anoche es simplemente la culminación de una negra historia. Ha dado igual quién fuera el político o el técnico de turno. Ha dado lo mismo que el perjudicado fuera el Efesé o una selección nacional o autonómica. Tampoco ha sido determinante que estuviéramos en junio o en octubre. El caso es que el césped del Cartagonova ha dado problemas desde el primer día -ya soportó bastante mal el partido de inauguración ante el Burgos, en febrero de 1988- y el drama es que, 26 años más tarde, nadie haya aportado una solución y que siempre haya motivos para preocuparse. Es un mal endémico que nadie ha sido capaz de solucionar todavía.

Desde 2011 hasta ahora, los 'gabinetes de crisis' por el mal estado de la hierba del estadio municipal Cartagonova, cuyo mantenimiento es competencia exclusiva de la Concejalía de Deportes, se han repetido con asiduidad. Pero nadie esperaba que llegáramos a este punto. Que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) prohibiera 48 horas antes de un partido que se usara el Cartagonova porque el campo estaba impracticable era algo impensable. Eso sucedió el viernes pasado y la final de Copa juvenil se disputó anoche en Las Rozas (1-1 y ganó el Sevilla en la tanda de penaltis al Madrid). El ridículo ha sido histórico y, desde luego, debe ser un punto de inflexión para poner remedio de una vez por todas a este problema. Es ahora o nunca.

«Colgar al tío»

La historia viene de lejos. El primer día de octubre de 2011, el FC Cartagena ofreció una pésima imagen a la España 'futbolera'. Fue en un partido de Segunda A ante el Alcoyano (1-2). En un montón de sitios alucinaron con el lamentable estado del terreno de juego del Cartagonova. En muchas ciudades se quedaron asombrados porque el césped había desaparecido. Periodistas de Canal Plus pusieron el grito en el cielo en uno de sus programas de mayor audiencia. Desde luego, el campo parecía más un arenal que un terreno de juego en el que se celebraba un partido de fútbol profesional. De Segunda División.

Tras aquella derrota con el Alcoyano del Cartagena de los Dimas, Bolado, Collantes y compañía, hubo muchos que usaron el mal estado del césped como coartada para justificar la derrota del Cartagena. Uno de ellos fue el entonces presidente del Efesé, Paco Gómez. El empresario alicantino llegó a decir que «habría que colgar al tío que ordenó que se resembrara el césped el día antes del partido».

No se colgó a nadie, como pedía Gómez. Pero sí rodaron cabezas tras aquel bochorno. El entonces concejal de Deportes, José Cabezos, relevó al técnico que estaba encargado del mantenimiento de la instalación, Eduardo Martínez Caro, a quien culpó de aquel desastre. Jesús Cruz, que sustituyó a Martínez Caro, es desde entonces la persona que se encarga de que todo esté perfecto en el estadio Cartagonova.

Pero nada ha cambiado. En estos tres últimos años, pese a las constantes resiembras, cambios de semillas y tipos de césped y la aplicación de diferentes métodos de siembra, se han repetido de manera constante los problemas y en esta última temporada hemos tenido dos sobresaltos importantes: en octubre ya estuvo a punto de cancelarse el partido de la selección española sub 21 ante Hungría y el pasado viernes Cartagena se quedó sin final de Copa juvenil. Obviamente, ha llegado el momento de que la Concejalía de Deportes acabe con este problema de forma definitiva.