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HISTORIAS EN BLANCO Y NEGRO

Anelka se presenta en Benipila

Nicolas Anelka, en su debut con el Madrid en el Cartagonova, el 13 de agosto de 1999

Nicolas Anelka, en su debut con el Madrid en el Cartagonova, el 13 de agosto de 1999 / José María Rodríguez

  • El fichaje más caro del fútbol español en todo el siglo XX jugó sus primeros minutos en el Cartagonova, en un amistoso con el Perugia

Posiblemente, el delantero francés Nicolas Anelka (Versalles, 1979) no sepa ubicar en un mapa de España la ciudad de Cartagena. Pero aquí nadie olvida que el fichaje más caro del fútbol español en todo el siglo XX (el Madrid le pagó al Arsenal 5.700 millones de pesetas) debutó con la camiseta del Real Madrid en un amistoso ante el Perugia celebrado el 13 de agosto de 1999 en el estadio Cartagonova. Lorenzo Sanz, quien llegó a confesar que la contratación de Anelka fue «una bendita locura», había cerrado el trato con los ingleses la semana anterior. Y esa calurosa noche de agosto, todo el país miró a Cartagena. El partido se jugó a las diez de la noche y lo dio en directo TVE.

El debut de Anelka en Cartagena movilizó a todos los madridistas de la Región, así como a los de provincias limítrofes. Hubo 17.000 espectadores esa noche en Benipila. El amistoso sirvió para celebrar la V edición del trofeo Bahía de Cartagena, organizado por Florentino Manzano y Carlos Conesa (empresa Ape Sport), con la colaboración de Julio Martínez Alfaro. El rival iba a ser el Nacional de Montevideo, pero los uruguayos se cayeron del cartel porque varios jugadores de su equipo fueron convocados por la selección nacional para un encuentro oficial. Y eso iba a deslucir muchísimo el espectáculo.

Así, Manzano se puso en contacto con Luciano Gaucci, entonces presidente del Perugia italiano y padre de Alesandro Gaucci -con quien Manzano ha estado recientemente en el Cádiz-, y le pidió que viniera a Cartagena para participar en el amistoso ante el Real Madrid. Gaucci aceptó y el Perugia, que había sido sexto en la última Liga italiana y preparaba su estreno en la Copa de la UEFA, fue el rival del Madrid en aquel histórico partido para la ciudad de Cartagena.

Etoo, de blanco

La estrella de los italianos era el japonés Nakata, una celebridad en su país. Y había una promesa que ya emergía y que unos años más tarde acabó siendo un defensa de talla mundial, el central Marco Materazzi. Él fue el autor del tanto del Perugia aquella noche en el Cartagonova. El 'bolo' acabó con empate a uno. Morientes marcó para los jugadores entonces entrenados por el galés John Benjamin Toshack.

El cuadro madrileño ganó en la tanda de penaltis y su capitán, Raúl González Blanco, recibió el trofeo de manos del cartagenero Federico Trillo, entonces presidente del Congreso de los Diputados. Toshack alineó esa noche a Iker Casillas; Karembeu, Iván Campo, Karanka, Sanchís, Dorado; Seedorf, Guti, McManaman; Anelka y Savio. Después entraron Etoo, Raúl, Morientes y Helguera. El 'once' del Perugia estuvo formado por Mazzantini; Daino, Calori, Bisoli, Materazzi, Susi; Nakata, Esposito, Tedesco; Guidoni y Milanessi. Pitó el castellonense Ansuategui Roca.

Según contaron entonces los organizadores, el Madrid cobró 65 millones de pesetas por venir a jugar a Cartagena. Y el Perugia, 10 millones. El debut de Anelka fue muy discreto. La crónica de aquel partido de 'La Verdad', firmada por Guillermo Jiménez, habla de un un Anelka «anulado, sin terminar las jugadas, falto de ritmo y muy lejos del nivel de una estrella por la que se ha pagado una fortuna». Su pésimo estreno fue el preludio de lo que estaba por llegar.

Anelka solo marcó dos goles en una Liga en la que el Madrid acabó quinto. El francés solo jugó 12 partidos de titular, tuvo problemas con Toshack y con su sucesor, Del Bosque. Incluso fue suspendido de empleo y sueldo durante 45 días por negarse a entrenar. Sin embargo, Del Bosque apostó por él en las semifinales de la Champions ante el Bayern Munich y dos goles suyos, uno en la ida y otro en la vuelta, fueron determinantes para que el Madrid jugara la final del año 2000 en París. Allí trituró al emergente Valencia de Héctor Cúper (3-0) y logró su octava Copa de Europa. Anelka fue titular pero no marcó en aquella final.

Un año después de debutar en Cartagena, el Madrid vendió a Anelka al PSG por casi lo mismo que le había costado (33 millones de euros). El delantero francés sigue en activo a sus 35 años. Sus mejores años los pasó en Inglaterra, en el Manchester City y en el Chelsea. En la Juventus fracasó estrepitosamente.