La Verdad
FC Cartagena

El Efesé se asturianiza

Chus Hevia controla de espaldas a portería en un partido con el Marino de Luanco, ante el Ourense.
Chus Hevia controla de espaldas a portería en un partido con el Marino de Luanco, ante el Ourense. / Paloma Ucha
  • Chus Hevia, un mediapunta que viene de marcar 10 goles en el Marino, pondrá el talento junto a su paisano Prosi

El FC Cartagena anunció ayer su mejor fichaje de lo que llevamos de mercado. Es, sin duda, el refuerzo más desconocido. Pero, curiosamente, es el más talentoso de los que han llegado ya. Los que han seguido su trayectoria y han visto jugar cada fin de semana a Chus Hevia (Oviedo, 1990), en los incómodos campos de los equipos asturianos más modestos, aseguran que el Efesé acaba de contratar a un futbolista con mucho talento y que podrá llegar a ser lo que él quiera. Como tantos otros chicos que pasaron por la cantera del Real Madrid, Chus Hevia se quedó a medio camino, incapaz de dar el salto definitivo a la élite. Y eso le llenó de dudas y le generó problemas cuando volvió a casa, a su Oviedo natal. Pero en estos dos últimos años, refugiado en la tranquila villa de Luanco, Chus Hevia ha resucitado a tiempo. Viene al Cartagena tras marcar 16 goles en 53 partidos en el modesto Marino, un equipo en el que ha sido su 'jugador franquicia' en esta última campaña (10 goles en 32 partidos).

La contratación de Chus Hevia, representado por Juan Mata padre e hijo de Jesús Hevia -ex futbolista de Primera y Segunda con el Oviedo y el Deportivo-, ha sido la más complicada de las que ha hecho hasta el momento el trío formado por Julio César Ribas, Javier Marco y Florentino Manzano, ya que había dos grandes clubes de la categoría que querían hacerse con sus servicios, el Alavés y el Hércules. Hay que recordar que Juan Mata padre jugó en el Cartagena en la temporada 93-94 y tiene una gran relación con Manzano.

En el caso de los alicantinos, se da la circunstancia de que Pacheta entrenaba al Oviedo cuando Chus Hevia militaba en el filial del equipo carbayón. Y el actual técnico del Hércules, aunque en su momento no se atrevió a darle una oportunidad en el primer equipo ovetense, sabe que Chus Hevia es un atacante de mucho nivel para esta categoría. Lo entrenaba a diario hace dos temporadas. Y Pacheta es perfectamente consciente de que el chaval ha crecido mucho en estas dos última campañas en el Marino.

De Madrid a Huelva

Chus Hevia pasó por las categorías inferiores del Real Madrid -se fue con Juan Mata hijo- y del Real Oviedo, igual que su nuevo compañero Prosi. En sus años de formación, también pasó por el juvenil del Villarreal. Pero fue el Recreativo de Huelva el equipo que le dio la oportunidad de debutar en el fútbol profesional, con 19 años. Fracasó en Huelva, no porque le faltaran condiciones para brillar en Segunda A. Al contrario. Le sobran. No se asentó en el Recreativo por culpa de su carácter y algunos problemas de comportamiento, achacables a su juventud. Y regresó al filial del Oviedo, donde no pudo saltar al primer equipo. El Marino le rescató.

El nuevo futbolista del Cartagena, como tantos otros, ha tenido que bajar un peldaño para luego volver a subir. Acertó marchándose al Marino de Luanco, ya que en este pequeño equipo asturiano ha encontrado su mejor versión y ha completado dos años notables. Ahora, con 24 años, quiere reivindicarse en el Efesé. Es un atacante que se asemeja -salvando las distancias- al internacional Michu, otro producto de la cantera ovetense que ahora juega en el Swansea, tras pasar por Celta y Rayo. Chus Hevia es un zurdo elegante, técnico y que tiene mucha fuerza. No es un '9' puro, pero tiene gol. Va bien por arriba y el juego de espaldas es uno de sus puntos fuertes. En el Marino ha brillado de mediapunta, pero también puede actuar de delantero centro o de exterior por las dos bandas.

Junto a su paisano Prosi, Chus Hevia pondrá el talento y la imaginación en el nuevo Efesé del 'Gladiador' Ribas, que se está asturianizando de una manera evidente. El hecho de que el Caudal y el Avilés hayan tumbado al Cartagena en las dos últimas fases de ascenso tiene mucho que ver, desde luego, en esta novedosa mirada al fútbol asturiano.