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Sporto mira a Uruguay

Julio César Ribas, nuevo entrenador del Cartagena, durante un partido reciente de la Liga uruguaya.
Julio César Ribas, nuevo entrenador del Cartagena, durante un partido reciente de la Liga uruguaya. / Tenfield
  • El Cartagena apuesta por Julio César Ribas, un técnico charrúa de 57 años que nunca ha entrenado en España

El círculo se cierra. Por si alguien tenía alguna duda de por dónde iban a ir los tiros en el Fútbol Club Cartagena a partir de ahora, la elección del entrenador para la próxima campaña ha aclarado las cosas de manera casi definitiva. Sporto Gol Man 2020 mira hacia el mercado sudamericano. El fútbol de países como Argentina y Uruguay formará parte del vivero del nuevo Efesé. Y es que el desconocido preparador uruguayo Julio César Ribas, de 57 años, no será solamente el entrenador del Efesé 14-15. También se convierte desde hoy (lo presentan a las 12.30 horas en el Cartagonova) en el mánager general del club y tendrá plenos poderes para confeccionar la plantilla con los futbolistas que él estime oportunos.

Según fuentes del propio club albinegro, Ribas hará las veces de director deportivo y entrenador, aunque todavía no está descartada la contratación de un sustituto para Pedro Reverte, con el objetivo de que haya alguien dedicado exclusivamente a las tareas del día a día en la secretaría técnica. Sea como fuere, Ribas -quien desconoce por completo el mercado de la Segunda B española- será el que proponga jugadores al presidente Javier Marco y al consejero Paco López, las dos personas que se encargarán de la parcela deportiva. Y parece seguro que habrá algunos jóvenes futbolistas que llegarán desde Argentina y Uruguay, tal y como pasó en el año de Luis Oliver (Verón, Astudillo y Azcárate) y en los primeros años de Paco Gómez en el club (Kobistij, Maldonado, Zanello, Levato, Piombo, Gottardi y Loco Islas).

Ribas nunca ha entrenado en España. Su única aventura en Europa la vivió hace una década en Italia. Estuvo un año en el Venecia, de Segunda, donde fracasó. El resto de su carrera la ha desarrollado en Uruguay, a excepción de un breve paso por el Nacional paraguayo -lejanísimo ya en el tiempo- y a una exótica aventura en Omán, a cuya selección dirigió durante seis meses, de enero a junio de 2008. En su país sí ha cosechado importantes triunfos. El más destacado fue la Liga que ganó con el Peñarol de Montevideo en 1999. Allí es un entrenador de bastante prestigio y siempre ha entrenado, de manera alterna, en Primera y Segunda División. Antes de ir a Italia, subió a Primera al Sudamérica, al Bella Vista y al Liverpool de Montevideo. Y tras regresar de Venecia, ascendió con el Bella Vista, que curiosamente es el último equipo al que ha entrenado el nuevo preparador del Cartagena.

Experto y con carácter

Ribas lleva casi cuatro décadas en los banquillos (las dos primeras en conjuntos de categorías inferiores), ya que comenzó a entrenar equipos de fútbol con solo 19 años. Es padre del delantero charrúa Sebastián Ribas, quien pasó por el Inter de Milán, el Sporting de Lisboa y el Mónaco. Ahora juega en el Estrasburgo francés. Ha sido protagonista de varias polémicas en la Liga uruguaya. La más sonada fue su paso por prisión (durmió una noche en el calabozo), tras iniciar una pelea salvaje contra jugadores rivales tras la conclusión de un partido cuando entrenaba a Peñarol.

«El temperamento muchas veces me ha traicionado. He reaccionado mal como jugador y como entrenador en algunos momentos. Pagué ante Dios y ante la sociedad esos errores. Estoy hablando de cuando estuve preso por el lío del clásico. Desde ese hecho, gracias a Dios, he evolucionado en ese aspecto. Puedo cometer errores como cualquier persona. Si cometí errores, los mismos han sido sin darme cuenta. Traté de dar para los otros lo que yo pido para mí. Justicia y tener honor son valores y principios muy importantes para mí. Debo tener más defectos, pero ese era el más saliente. Espero no tener que pelearme nunca más», dijo Julio César Ribas referente a aquella historia, en una entrevista para la web 'Capenarol'.

Antes de comenzar su carrera como técnico profesional, Ribas fue un notable futbolista, capaz de aguantar 17 años en las dos principales categorías del fútbol uruguayo. Era mediocentro defensivo y llegó a jugar 25 partidos con la selección absoluta uruguaya. Se retiró con 35 años, tras casi 500 partidos oficiales en diferentes clubes. Y a los 36 años debutó como entrenador de Segunda División. Es un tipo experto, con carácter y con prestigio en su país. También es una persona muy creyente. «Creo en Dios y en Jesús. Pienso que a través de la fe y de la comunión que tiene cada uno para la interpretación de lo que puede ser lo religioso, y a partir de vivir eso con pasión, hay cosas que se van a producir ineludiblemente», comentó Ribas en la misma entrevista.

¿Y el fútbol? ¿Qué tipo de juego propone? «Soy pragmático y trato de ser un entrenador que no deje nada al azar. Sé que mi camino depende del respaldo de los dirigentes, pero en la cancha dependo de los jugadores. Dirijo para los futbolistas y para lograr grupos que respondan como grupo y como familia. Como entrenador soy pragmático. El fútbol es ganar y hacer buenos trabajos. Soy claro y concreto. En la vida, lo que me llena es la eficacia. Y lo único que importa es ganar partidos y conseguir éxitos deportivos. Si repaso mi carrera, está llena de momentos espectaculares. No he tenido malos momentos y eso es una gran satisfacción personal», ha explicado en varias ocasiones el nuevo técnico del Efesé.