Muere el vitoriano Azurmendi, que destacó en el Efesé en los setenta

Antón Azurmendi, en 1974 con la camiseta del Efesé. / archivo lv
Antón Azurmendi, en 1974 con la camiseta del Efesé. / archivo lv

Apodado el 'Beckenbauer de Durango', jugó en el Cartagena desde el 74 al 78 y después se quedó para terminar su carrera en Bala Azul, Minera, Torre Pacheco y Roldán

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Días negros para el cartagenerismo. Al fallecimiento el pasado viernes del legendario Alejandro Sagarduy, a los 57 años de edad en el hospital de Santa Lucía, ayer se le sumó la muerte en Vitoria de otro vasco que dejó huella en el fútbol cartagenero. A las cuatro de la tarde fallecía en el hospital de Vitoria Antón Azurmendi, a los 73 años, víctima de un cáncer peritoneal contra el que ha estado luchando los últimos cuatro años.

Azurmendi llegó al Cartagena en 1974 y se fue en 1978, con 32 años. Durante las cuatro temporadas que defendió la elástica albinegra destacó por su calidad y golpeo de balón. Empezó su carrera de defensa. De hecho, en sus primeros años era apodado el 'Beckenbauer de Durango'. Nació en esa localidad vizcaína un 18 de noviembre de 1945.

El personaje

Nombre
Antón Azurmendi. Nació en Durango en 1945 y murió ayer en Vitoria.
Posición
Defensa y medio organizador.
Trayectoria
Alavés (63-66), Burgos (66-67), Oviedo (67-68), Langreo (68-69), Ceuta (69-73), Yeclano (73-74), Cartagena (74-78), Bala Azul (79-80), Deportiva Minera (80-81), Torre Pacheco (81-82), Roldán (82-83), La Manga (83-85).

No obstante, cuando llegó al Efesé era ya un centrocampista organizador con clase. Robaba y distribuía. Con su 1,92 de altura era un medio con mucha presencia física, pero de él siempre se destacaba su técnica. También era un consumado especialista en el lanzamiento de penaltis. Nunca fallaba. Siempre en Tercera, equivalente a la actual Segunda B, Azurmendi fue en aquellos años un pilar fundamental en la plantilla albinegra. Pasó por el Alavés, el Burgos, y el Oviedo y estuvo a punto de ser contratado por el Athletic Club cuando jugaba en el Ceuta. Lo impidió el entonces presidente del equipo norteafricano, que pidió una cantidad desorbitada al conjunto vasco. Y todo se frustró.

El Cartagena fue su último equipo como profesional, pero se quedó a vivir en La Manga, ya que encontró un trabajo como croupier en el casino de un hotel. Y compaginó esa labor profesional con el fútbol amateur. Así, de los 34 a los 41 años pasó por Bala Azul, Deportiva Minera, Torre Pacheco, Roldán y La Manga. Allí, en el desaparecido campo de fútbol contiguo al puerto de Tomás Maestre, colgó las botas pasados los 40.

Hizo amistad con Ginés Pagán y, tras una corta etapa entrenando al Relesa Las Palas, volvió a Vitoria y se convirtió en el delegado en el País Vasco de la empresa de rejillas electrosoldadas de Fuente Álamo. Venía bastante por aquí, ya que un hijo suyo vive en El Pilar de la Horadada. Estuvo en el Cartagonova en junio, en el partido contra el Extremadura.

 

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