Moussa: «Me siento culpable. Cada día me acuerdo de mi oportunidad en Majadahonda»

Moussa Camara, en su último partido con el Cartagena, ante el Extremadura. / j. m. rodríguez / agm
Moussa Camara, en su último partido con el Cartagena, ante el Extremadura. / j. m. rodríguez / agm

El ariete guineano, que vuelve este domingo con el Villanovense, dice que estuvo «tres semanas bloqueado por completo» tras fallar aquella ocasión

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

El ariete guineano Moussa Camara (Conakry, 1995) regresa este domingo al Cartagonova por vez primera, después de su marcha el pasado verano del Efesé, con quien disputó 26 partidos (solo 6 de titular) y anotó 6 goles la pasada campaña. Lo hace con un Villanovense con el que aún no ha marcado en 8 encuentros (solo 3 de titular) y que anda metido en problemas graves. El cuadro extremeño ocupa puesto descenso y está a tres puntos de la salvación.

«Hubiera preferido no enfrentarme al Cartagena. Allí he vivido el mejor año de mi vida, a pesar de que el final no fuera el que todos soñábamos. El Cartagena es un club de otra categoría y espero que suba este año. Su plantilla es espectacular y lo normal es que ascienda. Yo estuve muy cómodo y siempre le agradeceré a Paco [Belmonte] y Manolo [Sánchez Breis] cómo me trataron. No me faltó de nada. Me hicieron sentir que era un hijo suyo. Y con la gente, igual. Conservo muchos amigos y en mis días libres voy a Cartagena a estar con ellos», cuenta el delantero africano, que sigue teniendo contrato con el Leganés y está cedido en el Villanovense.

Una desgraciada jugada, aquella clara ocasión que falló delante del portero en los minutos finales del partido de vuelta ante el Rayo Majadahonda, es la que finalmente ha quedado grabada en la memoria de todos. «El año estuvo bien. Hice mis goles y aprendí mucho de Aketxe y Rubén Cruz. La competencia era muy grande, pero tuve mis minutos. Lo que pasa es que al final todo el mundo se ha quedado con esa jugada de Majadahonda. Y es normal. Me pasa a mí mismo. Cada día me acuerdo de esa oportunidad. Me sentí culpable por no haber ascendido y por echar a perder todo el trabajo de mis compañeros. Pero es que todavía hoy me siento culpable. Es algo que no me puedo quitar de la cabeza. Estoy en deuda con el Cartagena y con su afición. Y ojalá algún día pueda volver y saldar esa deuda pendiente», confiesa con una abrumadora sinceridad el atacante del Villanovense.

«El campo estaba mal, el bote del balón fue raro, la pelota me dio en la espinilla y se me fue»

«Lo tuve y se me escapó»

Moussa cuenta que las semanas posteriores a ese partido en el Cerro del Espino fueron «muy difíciles». Dice que estuvo «tres semanas bloqueado mentalmente, sin ser capaz de reaccionar» y que «ni siquiera podía entrenar en condiciones». Aquel fallo lo dejó liquidado, sin fuerzas para seguir. «La noche antes del partido de Majadahonda tenía claro que iba a salir y marcaría el gol del ascenso. Lo tuve y se me escapó. El campo estaba mal, el bote del balón fue raro y cuando fui a controlar la pelota me dio en la espinilla y se me fue. Tuve muy mala suerte», explica sobre la jugada en la que pudo pasar a la historia (y no lo hizo) del Efesé.

Todavía pudo redimirse en los últimos minutos del partido de vuelta contra el Extremadura. «Al final, tras ver cómo mis compañeros sacaban adelante la eliminatoria contra el Celta y aguantaban en Almendralejo, saqué fuerzas y estuve disponible para la vuelta contra el Extremadura. Ahí tuve otra oportunidad para sacarme la espina de Majadahonda. Pero tampoco pudo ser», reconoce Moussa.

«Nada va a cambiar mi pensamiento. Cartagena es una segunda casa para mí. Voy en mis días libres»

Se marchó a Salamanca. Pero allí ha durado poco. «Salí del Cartagena lesionado en un tobillo y estuve todo el verano recuperándome. En el último amistoso de pretemporada volví a lesionarme y eso me afectó. Campos y Movilla creían mucho en mí, pero se fueron pronto. En el Salamanca las cosas no están bien organizadas y hay mucha inestabilidad. Yo en diciembre tenía claro que quería irme y buqué un club en el que me dieran muchos minutos. Estoy contento en el Villanovense, que tiene una estructura modesta pero muy seria y profesional», explica.

Llega su equipo en aprietos al Cartagonova. «Somos un equipazo, con muy buenos jugadores. Pero es verdad que estamos teniendo mala suerte y nos cuesta ganar partidos [el Villanovense solo ha conseguido una victoria en las doce últimas jornadas]. El otro día el Don Benito nos empató en el 92 y fue un palo», indica un Moussa que resta importancia al recibimiento que pueda tener este domingo. «La gente hará lo que crea oportuno y ya está. Nada va a cambiar mi pensamiento. Considera que Cartagena es una segunda casa para mí», asegura el guineano.

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