Moisés, sobre sus pasos

Moisés García da un pase en el partido ante el Sanluqueño./ ANTONIO GIL / AGM
Moisés García da un pase en el partido ante el Sanluqueño. / ANTONIO GIL / AGM

El central sevillano, que tocó fondo ante el San Fernando, repite este año la mala primera vuelta de la temporada pasada

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

La historia se repite para Moisés García (Sevilla, 1989). Si la temporada pasada, a estas alturas de diciembre, se hablaba del 'annus horribilis' del capitán del Cartagena, doce meses después nos encontramos de nuevo con una situación muy parecida. En ningún momento ha estado a su mejor nivel en este curso, pero es que este último domingo ante el San Fernando, en un primer tiempo horroroso, el central sevillano tocó fondo. Estuvo errático, lento, desconcentrado y desubicado, firmando así una primera parte muy mala, de las peores que se le recuerdan desde que llegó procedente del Logroñés, en el verano de 2015.

Munúa quiere un central rápido para la segunda vuelta y Belmonte quiere repescar a Josua Mejías, lesionado en el Nástic

Moisés mejoró ligeramente tras el descanso, pero no le dio para alcanzar ni siquiera el aprobado. Ayala, por ejemplo, sí que se repuso y firmó un buen segundo periodo. Moisés, no tanto. Sigue siendo fijo en el 'once' de Munúa, pero el sevillano tiene que espabilar de manera urgente. El club está buscando un central para enero y Belmonte repescará al venezolano Josua Mejías, ahora mismo lesionado en el Nástic de Tarragona, si se pone a tiro en enero. Mejías conoce la casa, pertenece al Leganés y vería con buenos ojos un regreso al club que le dio la oportunidad de hacerse un nombre en el fútbol español.

En el caso de Moisés, llueve sobre mojado. En el club, el año pasado sí tenían identificado el problema. Y entre todos lo arreglaron. Gente como Cordero, Cristo o Pau Torres medió y entre todos hicieron fuerza para que se quedara Moisés. Y se quedó. Y brilló. Tanto fue así que el defensa formado en la cantera del Sevilla terminó siendo el jugador más regular de la plantilla en la segunda vuelta. Pasó de la nada al todo. Y es que así es Moisés. No conoce el término medio. Y le cuesta mantener la regularidad. El inconveniente principal en estos momentos es que ahora mismo en el club no saben dónde está el problema. Nadie se explica el bajón en el rendimiento de Moisés, que lo tiene todo para competir al 100%. Cuenta con la confianza del entrenador, el respeto del vestuario y el cariño de la grada. Pero no está a su nivel.

El curso pasado estuvo muy mal hasta Navidad y acabó siendo el mejor en la segunda vuelta

El año pasado, por unas cosas o por otras, solo pudo disputar 12 partidos en las 22 primeras jornadas. Ahora es distinto. Lleva 13 encuentros (todos de titular) en 16 jornadas. Se perdió por sanción el 6-0 al Ibiza y anteriormente Munúa lo dejó en el banquillo dos semanas seguidas, ante Atlético Malagueño y Melilla. Le dio la oportunidad a Antonio López, aunque lo cierto es que el central de Puerto Lumbreras no mejoró en ningún caso el rendimiento de Moisés. Y el sevillano volvió rápido a las alineaciones.

Otro perfil

Munúa confía en Moisés, pero también ha pedido al club un central rápido que refuerce la plantilla en el mes de enero. El principal candidato es Josua Mejías. Pero hay más opciones. Ninguno de los tres centrales que tiene ahora mismo el Cartagena en su plantilla es demasiado veloz. Y el técnico uruguayo quiere completar su zaga con un perfil distinto. Si viene un sub-23, no habrá salidas. Si el que llega es senior, habrá que dejar una ficha libre. Obviamente, el descartado tendrá que ser Antonio López o Moisés, quien estuvo con un pie y medio fuera del club el pasado verano. El Ejido, UCAm e Ibiza, donde acabó su amigo Chavero, pujaron fuerte por él. Al final, Belmonte y Breis le mejoraron el contrato -renovado en mayo- y se quedó.

El Ejido, Ibiza y UCAM quisieron contratarlo en verano, pero decidió quedarse en el Cartagena

No fue la primera vez que Moisés se vio fuera del Cartagena. El pasado diciembre sucedió algo similar. «Estuve realmente fuera del club. Seguí porque Alberto [Monteagudo], Manolo y varios compañeros dieron la cara por mí. Viví una situación personal mala y me afectó en el terreno de juego. Yo asumí que mi rendimiento en esos seis meses había sido malo. Eso sí, Paco sabía qué jugador era yo, ya que en los dos años anteriores había sido regular en mi rendimiento. Y demostré que podía seguir», confesó el propio Moisés en una reciente entrevista concedida a 'La Verdad'.

Ahora mismo, a pesar de que incluso podría perder su sitio en el 'once' este domingo en Marbella, nadie se plantea su salida del club en enero. Ni siquiera en el caso de una hipotética recuperación definitiva de Cristo (habría que liberar una ficha senior), el elegido sería él. Pero Moisés sabe que tiene que mejorar y que si no está al 100% perderá su condición de intocable. Siempre ha sido un fijo y ya lleva 110 partidos con la camiseta del Cartagena.

David Bascuñana sustituye a Juan Lillo en el filial

Juan Lillo fue ayer destituido como técnico del Cartagena B, después de una mala racha de resultados que ha metido de lleno al filial albinegro en la pelea por la permanencia en el grupo 13 de Tercera. Está en zona de descenso y la directiva encabezada por Paco Belmonte ha tomado la decisión de cambiar de entrenador. Anoche, en una nota oficial, el FC Cartagena indicaba que «el club deja una puerta abierta para una futura incorporación de Lillo para ejercer otras funciones dentro del organigrama de la entidad». La entidad albinegra anunció a última hora de ayer a su sustituto, que es el cartagenero David Bascuñana, ex del filial del Elche que entrenaba a la selección murciana juvenil.