55 minutos en la cola de la esperanza

Aficionados esperando su turno en la cola, ayer por la tarde en el Cartagonova. / j. m. rodríguez / agm
Aficionados esperando su turno en la cola, ayer por la tarde en el Cartagonova. / j. m. rodríguez / agm

Los aficionados albinegros que esperan su turno bajo un sol de justicia para comprar entradas son optimistas. «Claro que se puede remontar», dicen

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Son las cinco y media de la tarde y en la puerta del Cartagonova el termómetro marca 29 grados. Al sol, en una cola que avanza muy lentamente, cientos de aficionados del Efesé aguantan como buenamente pueden. No importa el sudor y la espera. Puede más la ilusión por comprar su entrada y soñar con vivir el domingo una tarde mágica en el Cartagonova. Sería la primera de su vida para Óscar Afán, de 20 años, que aguarda su turno junto a Nerea Jiménez, de 17; Juan Pedro Mena, de 19; y José Carlos Marchán, de 20.

«De Alcoy apenas me acuerdo. Estaba en casa de mi abuelo viendo el partido, pero era muy pequeño y no me enteraba de nada», confiesa Óscar. Sus amigos están igual. Juan Pedro no ha podido disfrutar de ninguna gran alegría con el equipo de su ciudad y espera «que por fin llegue este domingo». En el grupo todos creen en la remontada, salvo la chica. «Creo que se puede ganar por 1-0 o 2-1, pero sinceramente creo que lo tenemos muy difícil», suelta Nerea. «Que sí remontamos, ya verás», le corta José Carlos. «¡Seguro!», resuelve Óscar.

Medidas anunciadas

Primera
Una entrada adicional a precio de abonado y otra gratis para todos los socios del club.
Segunda
Prohibida la entrada al Cartagonova con camiseta del Real Madrid.
Tercera
Entrenamiento del viernes por la tarde (19.00 horas) a puerta abierta, recibimiento al autocar del equipo el domingo y estadio lleno media hora antes.
Cuarta
Se repartirán 14.000 globos blancos y negros para el mosaico del inicio del encuentro.
Quinta
Los jugadores empapelarán toda la ciudad con carteles del partido.

Los cuatro se pondrán el domingo en tribuna baja, detrás del banquillo de Munúa. Ninguno es abonado. «Antes sí lo era, pero empecé a trabajar y a muchos partidos no puedo venir. Eso sí, contra el Murcia o en el 'playoff' no fallo nunca», apunta Óscar. «Nosotros también solemos venir a los partidos más importantes de la temporada», añaden sus compañeros, que califican de «estupenda» la prohibición de entrar al campo con camisetas del Real Madrid. De nuevo discrepa Nerea. «Es absurdo meterse en esas guerras. Hay que respetar para que te respeten y no hacer al otro lo que no quieres que hagan contigo», opina ella.

Casi todos aplauden la prohibición de entrar con camisetas del Madrid; ya se han vendido 5.500 entradas

Cerca de ellos está Pascual Soriano, abonado de 58 años. Ya a la sombra, a escasos diez minutos de que le llegue su turno, él cree que «todo esto de prohibir la entrada con la camiseta del Madrid sobra y al final no nos conduce a nada», aunque entiende que la medida se toma en represalia «por lo que hicieron ellos la semana pasada y por lo mal que trataron a los nuestros en Valdebebas». Justo detrás anda José Carlos Muñoz, de 44 años. «Yo estuve el sábado en Madrid y el trato que nos dieron fue lamentable. Y yo soy del Madrid, que conste. Pero nos sentimos humillados», explica.

Este domingo verá el partido junto a su cuñado, José Carlos Fernández. Él es de los menos optimistas. «Está fea la cosa. Yo veo difícil remontar, pero fíjate... Aquí estoy, en la cola. Soy abonado y llevo toda la temporada siguiendo al equipo. No voy a fallar ahora. Hay que estar apoyando hasta el final y a ver si somos capaces de llevarnos una alegría, que la verdad es que pocas veces en el Cartagonova suele terminar bien la cosa», recuerda Fernández.

«Van a sufrir»

Su cuñado está más ilusionado. «En la primera parte allí estuvimos mal, pero la segunda estuvo más igualada y ellos aquí van a sufrir. Nos hemos llevado muchos palos, pero yo soy optimista. Tengo esperanza en que podemos conseguir la remontada. La ilusión no la podemos perder», se anima Muñoz.

Por allí está también, tras casi una hora de espera, Antonio Solana, abonado de tribuna de 28 años. Es de los más ilusionados de una cola en la que la media de espera desde que llegas hasta que compras la entrada es de 55 minutos. «Es un reto importante, pero nosotros tenemos un buen equipo. Te pones a mirar hacia atrás y recuerdas los palos del Caudal, del Avilés o los del año pasado y claro que te da cosa, pero yo confío en el Cartagena. Hay que generar mucho ambiente y salir sin miedo», indica.

Lázaro Martínez, de 57 años, es otro de los que no pierde la sonrisa. «Me enganché al Cartagena tras el ascenso en Torrejón del 82. Mira si ha pasado tiempo y me he llevado desilusiones. Pero yo sí creo en la remontada. Hay que salir en tromba, a por ellos. Y me parece muy bien que no se pueda entrar al campo con camisetas del Real Madrid. Ellos, que deberían ser un club modélico, demostraron no tener ninguna clase ni ninguna categoría en la ida. Son grandes y se creen con derecho a pisarte. Y no puede ser», subraya.

Las entradas se pueden comprar vía online, pero la mayoría de los aficionados optan por ir a las oficinas. Ya se han vendido 5.500 localidades.

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