Mauro, el triunfo de la paciencia

Mauro celebrando su gol del pasado domingo. / j. m. rodríguez / agm
Mauro celebrando su gol del pasado domingo. / j. m. rodríguez / agm

El central alicantino, de 22 años, estuvo hasta tres veces a punto de irse del Efesé. «Resistió, esperó su oportunidad y en media hora le ha cambiado la vida», dice Paco Sánchez

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Mauro Lucero (Alicante, 1996) podía haber debutado antes en Segunda B. Badajoz, Langreo y Talavera llamaron a su puerta el pasado verano. Él prefirió esperar y apurar sus posibilidades en el Cartagena, uno de los grandes de la categoría. Soñaba con debutar con el primer equipo albinegro antes de que terminara la temporada, su segunda en el club que se fijó en él tras ser descartado por el filial del Elche en junio de 2017. Pero lo que jamás imaginó es que su estreno fuera tan perfecto. Marcó a los diez minutos de entrar y su gol al Jumilla le dio tres puntos de oro al equipo de Munúa en una tarde que se estaba complicando muchísimo.

«Estamos muy contentos. Necesitábamos un impulso así porque la realidad es que nos cuesta convencer a los chicos de que deben apostar por nuestra cantera. Muchos se nos van al Torre Pacheco, al UCAM o al Murcia porque no se creen que en el Cartagena les vayamos a dar la oportunidad. Esa es la realidad. Poco a poco estamos cambiando esa mentalidad que lleva muchos años arraigada entre los críos y los padres del fútbol base de Cartagena. Y también te digo que el gran debut de Mauro nos ha dado la vida en un momento complicado para el filial [en puestos de descenso a Preferente] y el juvenil [a tres puntos del descenso a Primera Murciana cuando su objetivo a principio de Liga era ascender a División de Honor]. No es solo el debut. Es su gol y el nivel que dio», confiesa Isidoro García, presidente de la Fundación FC Cartagena y primer responsable de la cantera del club albinegro.

Paco Sánchez es su mano derecha y se encarga exclusivamente del Cartagena B. Él fichó a Mauro, quien no había podido consolidarse ni en el filial del Hércules ni en el del Elche. También había pasado por el Mar Menor. «Mauro lleva tiempo llamando a la puerta y es un jugador que va a responder si se le da confianza. Así se lo transmití a Paco Belmonte desde el primer día. Recuerdo que fue de los mejores en el Carabela de Plata de 2017, contra el Albacete. Pero el club apostó por tener cuatro centrales, trajo a Alberto Aguilar y Josua Mejías. Y no le llegó su oportunidad. Este año también le ha costado y, con la vuelta de Josua, es de nuevo el quinto central. Pero nosotros tenemos claro que da el nivel. Lo vemos todos los días», señala Paco Sánchez.

«El gran debut de Mauro nos ha dado la vida en un momento complicado para el filial y el juvenil»

Manuel Sánchez Breis, director general de la entidad albinegra, reconoce que ha estado cerca de salir del club en los dos últimos mercados. «Es de los mejores centrales de Tercera y tuvo muchas ofertas [Yeclano, Mar Menor y Lorca pujaron fuerte por él]. Nosotros queríamos que siguiera, conscientes de que podíamos necesitarlo para el primer equipo. Y él también ha apostado por continuar, aun sabiendo que en otros equipos le pagaban más. Es un chico muy educado, centrado y trabajador. Está a caballo entre el primer equipo y el filial, mezclando entrenamientos con unos y con otros. Y eso no siempre es fácil de llevar. Él ha trabajado y se merece lo que le pasó el domingo. En el primer equipo es uno más. De hecho, en el vestuario todo el mundo está muy contento por él», resumió Breis.

«Lleva tiempo llamando a la puerta y es un jugador que va a responder si se le da confianza»

Mauro vive en un piso en la zona del Ensanche, cerca del colegio Maristas, junto a Damián Agüero y Simpara, compañeros del filial, y Fran y Mario, los dos porteros del juvenil. Cursa Nutrición en la Universidad de Alicante. Está terminando la carrera, aunque este año le está costando mucho por los problemas de estudiar a distancia, sin clases presenciales. Amante de la naturaleza, los perros son su debilidad. Los que le conocen cuentan que en el último mes lo ha pasado muy mal. Quería quedarse en el Cartagena. Veía muy lejos la posibilidad de debutar, pero se resistía a tirar la toalla tras un año y medio de lucha.

«Es un chico muy educado, centrado y trabajador. Todo el vestuario está muy contento por él»

Por otro lado, le llovían las ofertas y le entraron las dudas. ¿Y si era su último tren para engancharse a Segunda B? El próximo mes cumple 23 años y, por tanto, la próxima campaña ya no tendrá ficha sub 23. La cabeza le iba a estallar en enero y toda esa presión la pagó en el partido jugado hace dos semanas en el Artés Carrasco contra el Lorca Deportiva. Fue expulsado y el filial cayó con estrépito en tierras lorquinas (4-0). Hace siete días cumplió su partido de sanción y su siguiente aparición fue la de este domingo en el Cartagonova, donde se convirtió en héroe por accidente. De la cruz a la cara. Se lesionó Josua Mejías -hoy le harán diversas pruebas y se sabrá cuántas semanas estará de baja el venezolano- y la entrada del defensa alicantino no pudo ser más oportuna.

«Es un mensaje»

«Resistió, esperó su oportunidad y en media hora se puede decir que le ha cambiado la vida. No ha hecho nada. Y él lo sabe. Pero, de momento, ha debutado con gol en un Cartagena que va primero y que está siendo observado por todo el mundo. No es lo mismo que irse a otro equipo de Segunda B que lucha por la permanencia o a un Tercera que quiere subir. La repercusión y el empuje que le da a su carrera es muy diferente. A nosotros, lógicamente, nos viene genial. Es un mensaje. Todos los que están en nuestra cantera saben que el primer equipo está ahí. Y que pueden llegar, como ha llegado Mauro», subraya Paco Sánchez.

Mientras Mauro triunfaba ante 8.000 espectadores en el Cartagonova, sus compañeros del filial cosechaban una nueva derrota, en esta ocasión en Huércal-Overa (2-1), y se hundían un poco más en la tabla. Los chicos entrenados por David Bascuñana son cuartos por la cola, ocupan puesto de descenso a Territorial Preferente y tienen la salvación a dos puntos. «Por supuesto que Mauro nos hubiera venido bien en Huércal-Overa, pero la prioridad es el primer equipo y la razón de ser del filial es que haya chicos que puedan dar el salto», apunta Sánchez.

En este sentido, él cree que, a pesar de que el Cartagena B esté en zona de descenso, «hay jugadores que perfectamente podrían ayudar al equipo de Segunda B. Lo que ha hecho Mauro lo pueden hacer Damián Agüero, Vázquez o Revilla. Y están Mario Solano y Mariano, que ya han debutado esta temporada con Munúa», recuerda.

El club llega a un acuerdo con Álvaro Queijeiro para rescindir su contrato

El centrocampista gallego Álvaro Queijeiro (La Coruña, 1993)se desvinculará definitivamente del Cartagena en las próximas horas. Fuentes de la entidad albinegra confirmaron ayer a 'La Verdad' que el acuerdo con el ex del Fabril para rescindir su contrato es «absoluto» y que «solamente falta firmarlo». Hay que recordar que el club usó su ficha en el último mercado invernal para dar de alta al tinerfeño Cristo Martín, quien se rompió el tendón de Aquiles hace nueve meses y posiblemente vuelva a jugar en marzo. Ya tuvo 25 minutos en el amistoso ante los austriacos del Juniors OÖ disputado el pasado 29 de enero en La Manga Club. La semana que viene, ante el CSKA de Moscú, jugará más tiempo.

Queijeiro, por su parte, se lesionó en la primera jornada de Liga ante el filial del Granada, al fracturarse el quinto metatarsiano del pie derecho. Fue dado de alta a finales de noviembre y Munúa le dio 11 minutos en el último partido de 2018, en casa ante el Talavera. Pero tras el parón navideño se resintió de la lesión y a finales de enero, después de confirmarse que se quedaría sin ficha de cara a la segunda vuelta, volvió a pasar por el quirófano del doctor Pedro Martínez Victorio, al tener inflamada una zona próxima a un tornillo. Está acabando su proceso de recuperación y, al ser un jugador en paro, puede firmar por el equipo que quiera en cuanto se desvinvule del Cartagena. Eso sucederá de manera inminente.