Mauro: «Munúa me dijo al salir que iba a marcar y me pareció algo cómico»

Mauro Lucero, ayer en las oficinas del estadio Cartagonova. / antonio gil / agm
Mauro Lucero, ayer en las oficinas del estadio Cartagonova. / antonio gil / agm

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

A Mauro Lucero (Alicante, 1996) no se le borra la sonrisa desde que el domingo debutó por la puerta grande en Segunda B, haciendo el gol de la victoria del Cartagena ante el Jumilla. Ayer pasó por sala de prensa y desprendió felicidad y buen rollo por los cuatro costados. «Al salir al campo Munúa me dijo que iba a marcar yo el gol y me pareció algo cómico. El lunes en el entrenamiento lo recordábamos y nos reíamos», contó el central del Cartagena B. «Esto no me va a cambiar. Voy a seguir siendo el chico normal de siempre y seguiré trabajando a tope para tener más oportunidades», añadió con una madurez impropia de sus 22 años.

Mauro es el protagonista de esta semana, pero sabe cómo funciona el fútbol y es plenamente consciente de que el domingo puede caerse de la lista de 18 convocados del primer equipo y regresar al filial, que afonta un delicado compromiso en Ciudad Jardín ante la Deportiva Minera. «Vuelve Sergio Ayala, que es fijo como central izquierdo y lo normal es que juegue él junto a Orfila. Además, Moisés ya está trabajando como uno más en el grupo y puede entrar en la convocatoria. Yo sé mi rol y asumiré lo que venga. Llevo desde el año pasado con el primer equipo y vivo su día a día. Si Moisés y Antonio López no se recuperan y me necesitan, pues aquí estoy. Si no hago falta, volveré al filial y echaré una mano a mis compañeros», soltó.

«Nadie lo esperaba»

A Mauro le ha costado mucho llegar a debutar en Segunda B. Pero no se queja ni pone excusas. «Esto es lo que hay. Competimos con el filial cada semana y en el club ven nuestro trabajo. La plantilla del primer equipo es amplia y de un alto nivel. En el Cartagena juegan los mejores futbolistas de Segunda B y así que entiendo perfectamente que sea complicado entrar. Los chavales del filial asumimos nuestro rol de sumar y trabajar, para cuando el míster nos necesite. Y eso es lo que pienso yo cada día. Estar bien por si me llega la oportunidad. Y afortunadamente me llegó el domingo», dijo.

«En el Cartagena juegan los mejores jugadores de Segunda B y entiendo que es complicado entrar»

El alicantino reconoció que no esperaba jugar ante el Jumilla. «Nadie lo esperaba, de hecho», confesó. «Sabía que no iba a ser titular y le dije a mis familiares que no iba a debutar. No obstante, todos quisieron venir y fíjate la alegría que se llevaron. Mi padre no paraba de llorar al final del partido. Estaba muy emocionado. Vino mi abuelo de Alicante, aunque él viene a todos los partidos. Estaba mi novia, mi madre y también vinieron mis suegros. Fue una tarde muy bonita», resumió Mauro, quien admitió que «en el vestuario me vacilaron bastante».

Collejas y agua por encima

«Hubo bastante cachondeo. Mis compañeros saben que me gustan las redes sociales y me gastaron bromas. Me llevé alguna colleja también y alguna botellita de agua por encima también me cayó. Hay muy buen rollo. Es un vestuario muy sano. Yo sé que el mundo del fútbol es muy complicado y no es fácil vivir un día así. Y menos en tu debut. Por eso, valoro lo que me pasó y también agradezco mucho los mensajes de cariño que he recibido. Han sido muchos estos días y al final te quesas con eso», destacó Mauro.

«El club y Munúa querían que siguiera aquí. Valoré ofertas, pero me quedé y no me arrepiento»

En el último mes lo ha pasado muy mal. Él quería quedarse en el Cartagena. Veía muy lejos la posibilidad de debutar, pero se resistía a tirar la toalla tras un año y medio de lucha. Por el camino rechazó ofertas de Badajoz, Langreo, Talavera, Yeclano, Lorca FC y Mar Menor. «El club y Munúa tienen mucha culpa de que siga. Querían que siguiese en esta segunda vuelta. Llegaron ofertas que valoré, pero no me arrepiento de haberme quedado. Lo siento así, incluso aunque no hubiese debutado con el primer equipo, ya que entrenar con los jugadores con los que entreno cada día me está haciendo a crecer, como jugador y como persona. Es algo que estoy aprovechando al máximo y fue la mayor razón para seguir aquí. ¿El año que viene? Ya veremos», concluyó.

 

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