FC Cartagena

Marc, a echar raíces en la portería

Marc Martínez hace una estirada en uno de sus últimos partidos disputados con la camiseta del Recreativo de Huelva. / HUELVA INFORMACIÓN
Marc Martínez hace una estirada en uno de sus últimos partidos disputados con la camiseta del Recreativo de Huelva. / HUELVA INFORMACIÓN

El guardameta catalán es el quinto inquilino desde la marcha de Limones al Mirandés hace dos años. Munúa demoró su decisión con Mario y Joao hasta agosto, pero desde un principio tenía claro que quería al zamora del grupo IV con él

RUBÉN SERRANOCARTAGENA

Encontrar un portero de garantías nunca es fácil. Y menos, en una categoría como la Segunda B: todo aquel que despunta huye rápidamente al fútbol profesional. Algunos tienen currículum, rinden a buen nivel y acumulan paradas de mérito, de las que dan partidos. Pero por una u otra razón pocos han logrado encontrar la continuidad en el Cartagena. A Paco Belmonte y a Manuel Sánchez Breis les cuesta dar con la tecla en esta parcela, desde que hace más de dos años (27 de junio de 2017) pusieron fin a la etapa de cuatro temporadas de Jesús Limones, que acaba de renovar con el recién ascendido Mirandés. Desde la marcha del guardameta de Daimiel, ninguno de sus sucesores en el arco albinegro ha logrado echar raíces. Y cada verano, toca rastrear el mercado en busca de otro aspirante.

El fichaje de Marc Martínez es la última apuesta para un portería que no tiene un dueño fijo y consolidado desde la salida de Limones. Lo cierto es que el de Daimiel marcó un antes y un después: defendió los colores albinegros durante cuatro temporadas y se convirtió en uno de los jugadores con más partidos disputados en la historia del club (152), con dos fases de ascenso disputadas: la 2013/14, ante el Avilés; y la de 2016/17, frente a Alcoyano y Barcelona B.

El adiós de Limones fue más por un cambio de ciclo que por rendimiento, si bien es cierto que en su etapa final llegó a perder la titularidad con el joven Marcos Morales, suplente durante dos temporadas y actualmente en el Barakaldo. «A Limones solo le podemos aplaudir y dar las gracias. Luego, acertaremos o no con su sustituto», dijo Belmonte el día después de anunciar la despedida del guardameta de Daimiel. Tenía un año más de contrato y era «muy feliz» en el Efesé, pero la directiva le dijo «claramente» que no contaban con él y cerró aquella etapa.

«Muy feliz»

Lo cierto es que aquella decisión del dueño, presidente y director deportivo no salió bien, a raíz del resto de apuestas que se han hecho después. Desde entonces, nadie ha logrado consolidarse y echar raíces en la portería albinegra. Ese verano de 2017, la apuesta de Belmonte para sustituir a Limones tenía buena pinta, pero tampoco dio sus frutos: el elegido fue Pau Torres, avalado por un buen currículum: pasado en la cantera del Barcelona, experiencia en la categoría y hasta en Segunda, con el Real Valladolid.

Y por si había alguna duda, el de Daimiel lo conocía desde que jugada en el Lleida y solo tenía buenos comentarios. También Rubén Martínez, héroe de Alcoy y uno de los mejores guardianes del arco del Cartagonova. Pau Torres coincidió con el gallego en la Masía. «Solo puedo decir que es un portero muy completo. Nunca dejaba de mejorar, porque era un chico muy trabajador. Cada año era un portero más hecho y más completo», defendió el ahora portero de Osasuna días antes de su fichaje, en declaraciones a 'La Verdad'.

Pero a pesar de esas expectativas, Pau Torres no dio la talla en el Efesé y solo aguantó, a duras penas, una temporada: jugó 28 partidos y su paso por el conjunto albinegro estuvo marcado por una fractura en el dedo, que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante tres meses. Se lesionó en enero, en Huelva, tratando de evitar un gol en propia de Míchel Zabaco (presagio, curiosamente, de lo que se repetiría meses después en Majadahonda). Cuando se recuperó, Marcos le arrebató la titularidad durante unas jornadas, con buenas actuaciones. También falló en la ida contra el Majadahonda.

Mario, como 'piña'

Con la llegada de Gustavo Munúa al banquillo, el verano pasado, lo normal era encontrar ya estabilidad en la portería: meticuloso por su carrera como guardameta profesional, el uruguayo probó al catalán en la pretemporada y, después, lo descartó. Fue ahí, con dos meses por delante, cuando la comisión técnica se puso manos a la obra en la búsqueda de un arquero de su gusto. Se vieron muchas opciones, como la del asturiano Dani Barrio, y la decisión se demoró hasta bien entrado el verano, ya en agosto.

A Munúa le gustó Mario Fernández, contrastado en el fútbol profesional, alto (1,84) y con una calidad humana que ha destacado durante toda esta pasada temporada. Al santanderino lo destacó como clave en la 'piña' del vestuario, pero su lesión y la progresión de Joao Costa fue determinante en su casi nula presencia en el terreno de juego: 11 partidos. A pesar de todo, tiene contrato hasta junio de 2020 y su salida aún no es oficial.

Joao Costa creció, rindió y hasta se ganó el cariño de la afición, con sus 35 partidos, su simpatía y su juventud. Y hasta altura (1,85), que siempre tiene en cuenta Munúa. Bajó su nivel en la fase de ascenso, pero lo tenía todo para continuar. Su marcha estuvo condicionada por varios motivos: su ficha era alta (la pagaban a mitad el Cartagena y el Oporto), y para quedárselo en propiedad había que asumirla. Además, tiene encima de la mesa propuestas de Segunda. Y a Munúa también le gustaba Marc Martínez, zamora del grupo IV, tal y como han confesado Belmonte y Breis en público. «Era la opción que quería el entrenador». El catalán, con contrato hasta 2021, tiene ahora en sus manos echar raíces en la portería albinegra.

Los protagonistas

Jesús Limones
4 años y 152 partidos. Es el más consolidado. Tenía un año más de contrato pero el club decidió rescindirlo.
Marcos Morales
2 años y 30 partidos. Por momentos sacó del 'once' a Limones y Pau. Nunca fue opción en partidos importantes.
Pau Torres
1 año y 22 partidos. Avalado por Limones y Rubén Martínez, pero condenado por las lesiones y Majadahonda.
Mario Fernández
1 año y 11 partidos. Tiene un año más de contrato y su marcha aún no es oficial. Importante en el vestuario.
Joao Costa
1 año y 35 partidos. Lo tenía todo para consolidarse. Ficha alta y ofertas de clubes portugueses y de Segunda.