A mantener el buen rollo

Bromas en un entrenamiento reciente del Cartagena, en La Hacienda del Álamo. / Antonio Gil / AGM
Bromas en un entrenamiento reciente del Cartagena, en La Hacienda del Álamo. / Antonio Gil / AGM

El Efesé busca su octavo triunfo en las diez últimas jornadas ante el Ibiza de Chavero, mejorado desde la llegada de Palop y que ha ganado en sus dos últimas salidas

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

La historia dice que después de una fiesta en el derbi al Cartagena le toca una derrota. Así fue siempre. Es ganar al Murcia, en el Cartagonova o en Nueva Condomina, y siete días después pillar un buen disgusto. No falla. Cosas de la resaca. Parece hasta humano que uno baje la guardia cuando pasa con nota un reto importante, de los marcados en rojo en el calendario. Por tanto, están avisados los chicos de Munúa. Conocen perfectamente qué puede suceder si no se toman el partido de hoy ante el Ibiza como se tomaron el del pasado domingo en Nueva Condomina.

Munúa da por hecho que nadie se va a relajar. «Somos un grupo humilde y comprometido. Todos saben que se nos presenta un partido muy complicado y nadie se relaja. Tenemos dos jugadores por puesto y los que menos han jugado aprietan en cada entrenamiento. Saben que cuando llegue su oportunidad tienen que aprovecharla. Y lo mejor que tenemos es que esa competencia hace mejor al grupo. Por tanto, no creo que nadie se relaje. Porque además el derbi ya es pasado», explicó el técnico uruguayo el viernes.

La única baja del Efesé es la del central Moisés, quien vio la quinta amarilla en el derbi. Su puesto lo ocupará Antonio López, quien no juega desde el día del Melilla. Aquel encuentro terminó muy mal, para el equipo y para él. El central de Puerto Lumbreras, incapaz de frenar a Yacine, fue expulsado en los últimos compases de aquel duelo ante los norteafricanos. Hoy, ante otro rival importante del grupo como es el Ibiza, el exjugador del Lorca tiene una nueva oportunidad para demostrar al técnico que puede contar con él. No ha empezado con buen pie su etapa en el Cartagena, ni mucho menos. Sufrió un desvanecimiento el día de su debut, en Copa ante el Don Benito, y estuvo tres semas de baja. Los médicos no le dieron el alta hasta comprobar que todos los exámenes que se hizo en Neurología y Cardiología daban un resultado positivo. Y después solo ha jugado dos partidos, el del Melilla y el anterior ante el Malagueño.

Luis Verdú, Candelas y Chavero serán titulares en el Ibiza. Germán estará en el banquillo

Adivinar la alineación que presentará Munúa, como siempre, es casi imposible. Pero es bastante probable que mantenga el doble pivote, con Cordero y Vitolo, a pesar de que no funcionó nada bien en Murcia. «No estuvimos cómodos y no sirvió para lo que queríamos hacer. Sabíamos que el fuerte del Murcia eran las contras y pusimos el doble pivote para frenarlas. Sin embargo, nos hicieron daño en esas transiciones rápidas y en el segundo tiempo cambiamos el dibujo. No obstante, el mejor partido que hemos hecho en toda la Liga fue el del UCAM. Y jugamos con un 4-2-3-1. Lo bueno es que tenemos alternativas y que nos adaptamos a varios sistemas. Podemos usar el 4-2-3-1, el 4-1-4-1 y el 4-4-2. Los futbolistas lo interpretan bien», indicó Munúa en la previa del encuentro de hoy ante el Ibiza.

Gracia pide paso

Habrá algún cambio más. Julio Gracia, que lleva semanas pidiendo un hueco en el 'once', tiene muchas posibilidades de regresar por fin a la titularidad. En Liga solo ha jugado de inicio en dos ocasiones, en Huelva y en Málaga. En las últimas semanas siempre ha mejorado al equipo saliendo desde el banquillo y hoy podría entrar por Elady, quien estuvo muy por debajo de su nivel en el derbi. Fito Miranda, que reapareció por la puerta grande tras varias semanas en la enfermería, también tiene opciones de ser titular. En el lateral derecho, como es habitual, la duda está en saber si repetirá Orfila o volverá Óscar Ramírez.

La victoria en el derbi ha servido para que el buen rollo se instale en un vestuario que, poco a poco, asume y comparte el método de Munua. También respira felicidad el entorno, siempre tan complicado en un club con urgencias históricas. Casi nunca ha estado en Segunda, pero siempre se le ha exigido estarlo. Ahora, con siete victorias, un empate y una sola derrota en las nueve últimas jornadas, hay calma y esperanza. La llama de la ilusión, apagada en junio y minúscula en septiembre, vuelve a estar encendida.

El rival de turno es un Ibiza con más futuro que pasado. El club está en manos de Amadeo Salvo, expresidente del Valencia y dueño de la potente compañía Power Electronics. El dinero no es un problema y, por eso, fue el único club de España que pudo pagar 482.000 euros el pasado mes de agosto para comprar la plaza en Segunda B del Lorca FC, descendido por impagos tras la huida de Xu Genbao.

El equipo ibicenco empezó mal y cambió de técnico la última semana de septiembre. Fue despedido Antonio Méndez y llegó Andrés Palop, quien anteriormente había pasado por el banquillo del Alcoyano. Y con el exportero de Valencia y Sevilla al frente, el Ibiza ha experimentado una clara mejoría. Ha ganado cuatro partidos, ha perdido tres y ha empatado uno. Ha triunfado en sus dos últimas salidas (0-2 en Talavera y 0-3 en Granada) y está en mitad de tabla, duodécimo con 17 puntos. No se puede descuidar, no obstante, ya que tiene la zona de promoción de descenso a solo dos puntos.

«El Cartagena es un equipo construido para estar en la Liga de Fútbol Profesional y sabemos que para ganar en su campo lo tenemos que hacer todo bien. Llevaban nueve años sin ganar en Murcia y esa victoria en el derbi les ha dado muchas cosas. Para nosotros, es un estímulo jugar en un escenario así y contra un rival tan bueno», dijo el viernes Palop, quien contará de inicio con Luis Verdú, Candelas y Chavero. Germán estará en el banquillo.

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