Fútbol | FC Cartagena

El líder que vendía loros en la feria

Jorge Fucile celebra una victoria de Uruguay en el Mundial de Sudáfrica, en 2010./AFP
Jorge Fucile celebra una victoria de Uruguay en el Mundial de Sudáfrica, en 2010. / AFP

El dos veces mundialista Jorge Fucile es de la máxima confianza de Munúa, por su carácter y fuerte temperamento

RUBÉN SERRANOCartagena

Sus primeras horas en Cartagena fueron una auténtica locura. La primera vez que se sentó en los escalones del estadio Cartagonova, para entrar a las oficinas, casi rompe el móvil. Posó para una fotografía y no se dio cuenta de que lo llevaba en el bolsillo trasero de su pantalón: rápidamente comprobó que una esquina de la pantalla estaba hecha añicos. Se lo tomó con humor. Curiosamente, un arranque igual de anecdótico fue el que le ocurrió a su excompañero de equipo y actual entrenador: el verano pasado, a Gustavo Munúa le perdieron una de sus maletas cuando aterrizó en el aeropuerto de Alicante, donde fue a recogerlo Paco Belmonte. Ambos lo recuerdan con risas.

Lo del móvil fue el viernes 12 de julio. Al mediodía. Jorge Fucile (Montevideo, Uruguay, 1984) acababa de bajarse del avión y de allí, se fue directo al Cartagonova para ser presentado como nuevo futbolista del Efesé. Lo hizo con un evidente rostro de cansancio, pero con una idea clara en la cabeza: le comentaron que Cartagena es una ciudad «muy hermosa» y quería integrarse en ella, en vez de optar por la desconexión que ofrece La Manga y Cabo de Palos, sobre todo a partir de septiembre. Dicho y hecho: esa misma tarde visitó hasta siete inmuebles próximos al casco histórico, hasta que se decantó por una vivienda cómoda a la vez que amplia, para cuando vengan a visitarle sus familiares.

345 partidos ha jugado en la élite, con dos Mundiales (Sudáfrica y Brasil) y 19 títulos Sus números

Sus primeras horas fueron una locura: se le rompió una esquina del móvil y pasó la tarde viendo casas

«Estaba solo y el sueldo era precario. No tenés ni un bar para tomar algo, a las diez cierra todo», dijo tras su salida de Plaza Colonia

Porque el dos veces mundialista afronta su primera experiencia en España solo y lejos de sus seres queridos. Ahora, más de una semana después de deshacer las maletas, las personas más próximas a Fucile cuentan que de momento se lo está tomando con calma: apenas ha tenido tiempo para disfrutar de la gastronomía [ya ha cenado en El Pincho de Castilla] y el patrimonio histórico de la ciudad portuaria, pese a que es una persona carismática y con alma de 'bloguero'. Al uruguayo, el jugador con mejor currículum en la historia del Cartagena, le gusta 'agitar' las redes sociales. Cuando no sube un vídeo bailando reguetón al ritmo de Kevin Roldán, comenta su experiencia al bordo de un barco, camino de Malibú; charlando con pescadores e incluso paseando en bicicleta por Los Ángeles.

Ahora, ese lado dicharachero está a un lado. Fucile sabe que debe ponerse a tono. Por eso, durante estos días sus dos rincones más frecuentes son Pinatar Arena y la clínica Fyox, en la calle Wssell de Guimbarda, especializada en fisioterapia. Lleva ocho meses sin jugar y estos primeros días está notando «la humedad de locos» y el «calor elevado», por más que el Cartagena entrena a primera hora. «Ese cambio de temperatura [en Uruguay es invierno] aún lo siente». Las dos personas más cercanas al jugador son el preparador físico Félix Martínez y el del filial, Víctor Ruiz.

Quieren dar pequeños pasos para que esté a punto el 25 de agosto, e ir «regulando los minutos» durante la pretemporada. El charrúa se toma esta adaptación «psicológica y física» como «un reto», con predisposición y en un estado físico mejor del que esperaban en el Efesé. «No vamos a cometer ningún riesgo con él, no tiene sentido acortar plazos. Su progresión es buena y adecuada y él la afronta bien». Dar una fecha sobre cuándo podrá hacer todos los ejercicios con sus compañeros es una «quiniela», porque hay días que perciben avances y otros, «fatiga y cansancio». Él está poniendo todo de su parte desde el primer día.

El uruguayo ya dejó claro en su presentación que esta etapa se la toma como un «desafío», que viene con aires de líder y para aportar su experiencia a los jóvenes. Tiene hambre de competición, después de pasar una mala racha: salió de Nacional el año pasado. Es el club de sus amores («Soy y me voy a morir de Nacional», dijo una vez) y no acertó con Plaza Colonia. Se desvinculó en enero, sin debutar. «Estaba solo, no tenía pareja ni la tengo ahora. No tenés ni un bar para tomar algo, porque a la diez de la noche cierra todo».

Los caños de Rodrygo

Tras un periodo de «reflexión», rechazó ofertas de Portugal y aceptó la de Munúa, con el que coincidió en Nacional como jugador y técnico. Se ha iniciado en el mundo empresarial en su país y es un ídolo «allá por donde paso», presume. Jugó 345 partidos en la élite, entre Uruguay, Brasil y Portugal, y 49 con su selección, siendo destacado en los Mundiales de Sudáfrica (2010) y Brasil (2014). Fue incluido en los mejores 'onces'. Ha logrado 19 títulos, como la Europa League con el Oporto en 2011. Puro lujo para el Efesé.

Es de fuerte temperamento, con carácter y liderazgo. Un purasangre. Una vez sacó del campo al ahora madridista Rodrygo, porque «no tenía más remedio» y le hicieron «tres caños por primera vez en mi carrera». También la tuvo con Neymar y le dijo a Alexis Sánchez que tenía «un problema mental» por fingir una falta. Pasó su infancia en el barrio de Peñas Blancas, entre el campo de fútbol y la fería: de niño vendía «loras paraguayas», hasta que «mi viejo» se cansó y las liberó de la jaula.