Un inicio imprevisible

Concentrados. Elady, Cordero, Carrillo, Fito, Moisés y Orfila en un entrenamiento en el Cartagonova. / antonio gil / agm
Concentrados. Elady, Cordero, Carrillo, Fito, Moisés y Orfila en un entrenamiento en el Cartagonova. / antonio gil / agm

El Cartagena, con Elady y Aketxe en punta, buscará un gol en Valdebebas ante un Castilla capaz de lo mejor y de lo peor

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

El Cartagena abre esta tarde su camino hacia el ascenso en Valdebebas (Alfredo Di Stéfano, 18.00 horas, Cuatro), donde le espera un contrincante lleno de talento y con ganas de reivindicarse tras un año con demasiadas turbulencias. Se fue Solari y le siguió Vinicius, rumbo al primer equipo. Llegó Manolo Díaz, se lesionaron jugadores importantes y al final, cuando parecía que el 'playoff' se escapaba, los chicos del Real Madrid Castilla fueron capaces de ganar el duelo por la cuarta posición a la Cultural Leonesa, el equipo con más presupuesto de toda la Segunda B, y al Pontevedra.

Tiene de todo el filial blanco. Te puede desarmar en cinco minutos y cuenta con individualidades de superior categoría. En ese sentido, su goleador Cristo González lo tiene casi hecho para irse al Valladolid, mientras que Jorge De Frutos podría acabar en el Getafe. Que ambos vayan a jugar la próxima campaña en Primera División evidencia de un modo muy nítido el potencial ofensivo del rival del Cartagena en esta primera ronda de la fase de ascenso. Sus debilidades están en defensa, pero está por ver que esos problemas para mantener la portería a cero en la Liga se trasladen a estos partidos decisivos.

Habrá que hablar también del Efesé, por supuesto. Busca lo que nunca ha conseguido: ascender a Segunda en una promoción de seis partidos. Busca lo que nadie ha logrado: subir como segundo clasificado con este formato instaurado en la campaña 2004-05. Que el sorteo lo emparejara con el Real Madrid Castilla ha hecho que todos los focos se centren en el cuadro madridista, pero no debe caer en saco roto el dato de que los de Gustavo Munúa han sido segundos en el que posiblemente sea el grupo más complicado de todos, solo por detrás de un Recreativo de récord.

Rival vulnerable

Por su lado, el cuadro entrenado por Manolo Díaz ha terminado cuarto, superado por Fuenlabrada, Ponferradina y Atlético de Madrid B. Hay otro dato al que aferrarse: ambos equipos han marcado los mismos goles (62) pero el Castilla ha recibido 17 más que el Cartagena (44 de los blancos por 27 de los albinegros). Eso nos dice algo.

Si Cristo González ha hecho 20 goles, Elady ha anotado 19. Si Dani Gómez ha marcado 8, Aketxe ha anotado 11. El Castilla golpea, sí. Pero el Cartagena también. Y además suele defender bastante bien. Especialmente en el Cartagonova, donde solo ha encajado 3 goles en los últimos 15 partidos. 11 terminaron con victoria albinegra y 4 con empate. Por eso, los albinegros afrontan este primer asalto con el objetivo de marcar al menos un gol en Valdebebas. Es muy raro que el Castilla se quede sin marcar en el Cartagonova. Eso lo sabe Munúa.

Mirando sus números, los jóvenes futbolistas blancos han hecho goles en casi todos sus partidos, en casa y a domicilio. Llegan mucho y marcan mucho. También lo hace el Cartagena. El caso es que para el Efesé anotar hoy es fundamental, sin pensar en si la semana que viene mantendrá su solidez defensiva o no en el Cartagonova. Es clave venirse con algún gol porque el valor doble de los tantos en este tipo de eliminatorias es un hecho crucial. Y Munúa ha hecho mucho hincapié durante la semana en que esta tarde hay que marcar en Madrid.

Al ataque

No se encerrará el Efesé por dos motivos fundamentales: porque nunca lo ha hecho en toda la Liga y porque sería un suicidio regalarle la pelota a un equipo que la mueve de un modo excelente. Jaume Grau, Seoane, Fidalgo, Calderón, Gelabert e incluso Ayuob piensan rápido y la tocan de cine. El Efesé, además, lleva todo el año jugando a lo mismo. Quiere la pelota, le gusta tocarla todo el tiempo y opta por someter al rival a base combinaciones y asociaciones constantes, más allá de que en algunas ocasiones el recurso del contragolpe, casi siempre gracias al 'factor Elady', le haya dado muy buenas alegrías. En Melilla y San Fernando, por ejemplo.

El Castilla es capaz de lo mejor y de lo peor. No cabe duda. Es el mantra que siempre rodea a los equipos filiales. No obstante, la práctica nos dice que eso cambia a estas alturas, cuando ya nos metemos en una fase de ascenso y el premio está tan cerca. Entonces, los filiales minimizan sus defectos y maximizan sus virtudes. Ya lo sufrió en sus propias carnes el Cartagena hace dos años cuando cayó eliminado en el Mini Estadi. Nadie espera que el Castilla dé ahora facilidades, como no las dio el Barça B hace dos años. La Liga y su rutina es una cosa. Y el 'playoff, otra muy distinta.

El dibujo

No ha dado pistas estos días Munúa, quien la semana pasada aparcó el 3-5-2 y recuperó el 4-3-3. No le fue demasiado bien ante el Linense, en un partido -eso sí- de trámite y en el que casi todos los que jugaron no estarán hoy en la alineación. Lo normal es que el uruguayo vuelva al dibujo con tres centrales y ponga a Santi Jara y Jesús Álvaro, que salen de lesión, en los carriles. Vitolo, Cordero y Moyita formarán el centro del campo, con Julio Gracia y Fito Miranda en el banquillo esperando ejercer su papel de revulsivo. Arriba, Aketxe y Elady, la pareja de delanteros que en las cinco últimas jornadas de Liga han aportado ocho goles.

«Nosotros somos un equipo muy ofensivo. Eso lo hemos visto durante toda la temporada. Tenemos muchas variantes para llegar a la portería contraria y nuestros jugadores tienen mucho gol. También sabemos que a nivel defensivo debemos permanecer realmente atentos para frenar las fortalezas del Castilla. Si les dejamos campo nos van a hacer daño, porque son un gran equipo y atacan muy bien», destacó el pasado jueves Munúa.

En el otro lado, Fran García, defensa del Castilla, comentó que «el Cartagena es un equipo fuerte, rocoso y veterano, con experiencia en el 'playoff'. Sabemos más o menos cómo nos puede jugar y tenemos las armas para contrarrestarlo».

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