Vuelo no indentificado en Benipila

Pino Zamorano y su asistente abandonan el terreno de juego del Cartagonova, ante la sorpresa de los jugadores de Cartagena y Celta, el 7 de abril de 2012 . / j. m. rodríguez / agm
Pino Zamorano y su asistente abandonan el terreno de juego del Cartagonova, ante la sorpresa de los jugadores de Cartagena y Celta, el 7 de abril de 2012 . / j. m. rodríguez / agm

El Cartagena-Celta de 2012 se suspendió al impactar un avión de papel sobre un asistente de Pino Zamorano; no se halló ningún otro objeto en el césped

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Esta es una historia reciente. De 2012. Conocida y sufrida por todos los seguidores del Cartagena, aunque algunos cabos quedaron sueltos en su día. Trata de un encuentro partido en dos y terminado (a puerta cerrada) un mes después de su inicio por el capricho de uno de los árbitros más peculiares de la historia de la Liga, el madrileño Alfonso Pino Zamorano. Va de cuando el colegiado -afincado en Illescas (Toledo) y retirado justo un año después de aquel escándalo en el Cartagonova- suspendió el Cartagena-Celta del 7 de abril de 2012 en el minuto 15 del segundo tiempo.

«¿Qué quieres que nos maten?», le soltó Pino Zamorano a Paco López (gerente) y Pedro Arango (delegado) en el túnel de vestuarios, camino de su caseta. Lo tenía claro. El partido no iba a continuar. Ambos intentaban disuadirlo. «No hay sangre, ni herida ni nada. Si lo que ha caído al césped es un avión de papel, por favor», le imploraba Arango. «¡Una moneda. Ha sido una moneda!», respondía un alterado Pino Zamorano antes de encerrarse a cal y canto con sus ayudantes en el vestuario. Escribió un acta que unas horas más tarde, por cierto, desapareció para siempre de la web de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

César Escribano Pérez, que también está ya retirado y actualmente es asesor arbitral en 'Radio Intereconomía Valencia' y en 'A Punt', fue explorado en principio por el médico del Cartagena, Pedro Martínez Victorio. Y no le vio nada. Hablaba en su parte médico de «heridita superficial». Antes de todo eso, voluntarios y trabajadores del club habían peinado la zona del césped por la que se movía el asistente de Pino Zamorano y no habían encontrado nada. En las imágenes de televisión -el partido lo dio en directo Canal Plus- solo se ve un avión de papel cerca del lugar donde se arrodilló Escribano Pérez.

Segunda opinión

Pino Zamorano sale del estadio dos horas después de la suspensión del encuentro. Lo hace por la puerta de lateral rambla, utilizada para camiones y maquinaria. Nadie le espera allí. Se marcha de Cartagena sin problemas. Pero la historia no ha acabado. Al enterarse de que el médico del Efesé habla en su parte médico de «heridita superficial», traza un nuevo plan. No consiente que se ponga en duda la agresión sufrida por su asistente y, de regreso a Toledo vía Valencia, decide parar en Alicante.

Collantes se dispone a sacar un córner en un Cartagonova vacío de público, en la reanudación del partido a puerta cerrada, que tuvo lugar el 8 de mayo de 2012.
Collantes se dispone a sacar un córner en un Cartagonova vacío de público, en la reanudación del partido a puerta cerrada, que tuvo lugar el 8 de mayo de 2012. / antonio gil / agm

Casi a las once de la noche de aquel 7 de abril de 2012, el madrileño (adscrito al comité manchego) entra en la sala de Urgencias de un hospital de Alicante y exige una segunda opinión para su linier. Tras varias pruebas, se marchan de este centro sanitario con su propio informe médico. En él, se dice que Escribano Pérez sufre un traumatismo leve en su parietal derecho. El Cartagena no recibe copia de este nuevo parte médico, pero Pino sí lo envía a la Federación Española.

Sobre las dos de madrugada, Escribano Pérez, valenciano, llega a su domicilio perfectamente. No ha estado ingresado ni ha permanecido en observación. No ha sufrido mareos. No le han puesto puntos ni tiene que seguir ningún tratamiento. Un par de horas más tarde, Pino Zamorano llega a su casa de Illescas. Un mes después volvería a Cartagena por última vez, para dirigir -ya sin incidentes- la última media hora de partido que un mes antes había quedado pendiente. El marcador no se mueve y termina con el 1-1 con el que se había suspendido. El Efesé descendió matemáticamente a Segunda B el 22 de mayo. Y el Celta subió a Primera el 3 de junio.

Pino Zamorano colgó el silbato el 4 de abril de 2013, en un partido de Segunda entre Las Palmas y el Sporting de Gijón (4-2). Sigue manteniendo el récord de expulsiones en un partido de Primera. Expulsó a seis futbolistas en el Espanyol-Barça de diciembre de 2003. Hace dos años, en una entrevista concedida a 'El Español', denunció que en la larga etapa de Ángel María Villar al frente de la RFEF «se pedían 'mordidas' para ascender y se manipulaban elecciones a través del voto por correo». También aseguró que «siempre había presiones a los detractores de Villar y que todo está dirigido para que se vote a los suyos».