Guirao: «Ahora me toca disfrutar»

Guirao abandona el campo tras lesionarse de gravedad en el amistoso ante el Mar Menor, en julio de 2016, en La Manga Club. / P. MARTÍNEZ / AGM
Guirao abandona el campo tras lesionarse de gravedad en el amistoso ante el Mar Menor, en julio de 2016, en La Manga Club. / P. MARTÍNEZ / AGM

El ex del Efesé vuelve el domingo al Cartagonova con el Almería B

RUBÉN SERRANO CARTAGENA

Siempre sale el sol después de la tormenta. En el caso de Miguel Guirao (Murcia, 1996), el cielo tardó demasiado en despejar: los dos últimos años han sido un auténtico calvario para este habilidoso extremo, criado en la cantera del Real Murcia, exinternacional sub-17 y que llegó a despertar el interés del Real Madrid. En julio de 2016 su vida dio un giro: debutaba con el Cartagena en el primer partido de la pretemporada, ante el Mar Menor. Sufrió una rotura parcial del ligamento cruzado y del menisco de la rodilla. No se recuperó hasta febrero. Sin llegar a debutar, recayó en un entrenamiento. Un infierno para un chaval que, por entonces, tenía 20 años. El Efesé le pidió al Almería (el club de propiedad) que se lo cediera un año más; lo pasó a préstamo en el Jumilla y en el Lorca Deportiva, sin apenas continuidad y con solo siete partidos, ninguno completo. Ahora es un fijo en las alineaciones de un Almería B que visita este domingo el Cartagonova.

El murciano se lesionó de gravedad en 2016, en el primer amistoso, y estuvo un año y medio sin jugar; después pasó por Jumilla y Lorca Deportiva

«Soy muy feliz, estoy muy contento y me siento importante aquí. Echaba de menos volver a jugar al fútbol, la verdad. Me ha costado mucho volver y que me den la confianza de acumular minutos», relata Guirao a 'La Verdad', en una conversación telefónica. El murciano vendrá al Cartagonova a dar guerra, con un filial almeriense que está de vuelta al grupo IV de Segunda B, tras dos temporadas consecutivas en Tercera.

El equipo lo entrena el almeriense Esteban José Navarro, un hombre de la casa que jugó en el club y hasta abril del año pasado entrenaba a los juveniles. Ahí tomó las riendas del filial (tras subir el técnico Fran Fernández al primer equipo, de Segunda) y logró el ascenso de categoría pasando por encima del Villarrobledo, con un global de 8-3 en la eliminatoria. La mayoría de los futbolistas continúan este temporada, como los centrales Engonga e Iván Martos, autor de uno de los cuatro goles que le marcaron la semana pasado al Don Benito. El Almería B es noveno con 7 puntos, y es uno de los conjuntos más goleadores del grupo IV, con 8. Guirao lo tiene claro: el Efesé debe andarse con ojo. «Somos muy peligrosos; nuestra principal arma son los contragolpes, porque tenemos gente muy rápida arriba para sorprender. Así estamos haciendo mucho daño a los rivales».

«Dentro de lo malo, al final hay cosas buenas; he madurado mucho y valoro cada entrenamiento»

Rápidos al contragolpe

«En Segunda B es muy difícil ganar, todo es muy ajustado y se está viendo en este inicio. Nosotros el otro día, contra el Don Benito [ganaron 4-1] competimos muy bien y nos salió un partido muy completo. Está claro que hay gol, porque hoy en día hacerlos así es complicado. Debemos ir al Cartagonova a esperar un resultado positivo y llevarnos los tres puntos», sostiene el extremo murciano, que tiene entre sus compañeros a una de las mayores amenazas: el atacante chino Lin Liangming, de 21 años, cedido por el Real Madrid Castilla. Lleva 3 dianas, al igual que el ariete Darío, uno de los hombres importantes en el ascenso.

«Les tengo mucho cariño a Belmonte y a Breis; ellos pusieron todo de su parte para ayudarme»

Para Guirao, aunque no pudo debutar con el Efesé en un partido oficial, volver al Cartagonova será algo especial. «En todos los equipos que he estado cedido [Cartagena, Jumilla y Lorca Deportiva] me han tratado muy bien, pero no me han respetado las lesiones y no he podido demostrar mi fútbol. En el Almería B han apostado por mí, a pesar de no haber jugado casi en los dos últimos años», asegura el extremo murciano, de 22 años y que ha disputado enteros los dos últimos encuentros.

Buena relación

Cuando mira atrás, aún recuerda perfectamente aquella etapa de su carrera profesional. «Llegué al Cartagena con mucha ilusión. Cuando vi que me había lesionado, se me cayó el mundo encima. No jugué nada y tenía una ilusión terrible por demostrar mi valía en el club. Lo pasé realmente mal con la lesión, pero ahora he aprendido a valorar cada entrenamiento y cada partido que juego. A Paco [Belmonte] y a Manolo [Sánchez Breis] les tengo mucho cariño; me dieron todas las facilidades del mundo y de operarme por mi cuenta en Barcelona. Me intentaron renovar, pero yo era realista, no había jugado nada y necesitaba un lugar donde coger minutos. Con Breis guardo una buena relación y de vez en cuando hablamos y me pregunta cómo estoy. Son personas muy cercanas», explica.

Guirao, que «ha madurado y aprendido mucho» desde aquella tarde de julio en La Manga Club, se queda «dentro de lo malo con muchas cosas buenas» de esas estancias en Cartagena, Jumilla y Lorca. «Se frenó todo y tuve que mirar hacia adelante, porque si no te quedas estancado. Estoy muy contento por haber luchado y sacado las cosas adelante. Ahora, después de todo, me toca disfrutar. En el Almería B me siento muy cómodo, somos un equipo joven pero a la vez muy competitivo. Soy muy feliz».

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