Cordero: «Gracias a Vitolo puedo dosificarme, cambiar de posición y sentirme menos fatigado»

Cordero, ayer, en el pasillo del vestuario del Efesé, en el estadio Cartagonova. / pablo sánchez / agm
Cordero, ayer, en el pasillo del vestuario del Efesé, en el estadio Cartagonova. / pablo sánchez / agm

«Estoy más cómodo de '6' que de '8', pero así me noto más fresco, no tengo que correr tanto que con Chavero», sostiene el lebrijano

RUBÉN SERRANO CARTAGENA

Camino de los 32 años, Miguel Ángel Cordero sabe que toda cabezada, por breve que sea, se lo va a agradecer su cuerpo. Los miércoles y los jueves son los días que Gustavo Munúa y Félix Martínez meten más carga física a los futbolistas del Cartagena. Por eso, el lebrijano atiende a 'La Verdad' en un día de auténtico ajetreo, a las cinco y media de la tarde, después de una merecida siesta: «He terminado de conceder otra entrevista y he aprovechado que la niña [su hija Marta, de 16 meses] estaba dormida para descansar un poco», dice. En su segunda temporada en el Efesé, le respetan las lesiones, tiene el depósito más lleno y aguarda la visita de este domingo del Sevilla Atlético. El Efesé ya ha despachado 3.697 entradas gratis para ese encuentro. El centrocampista, que a veces comete 'pecados' con las cabrillas con tomate de su madre, se formó durante siete años en la cantera hispalense. Le chifla el Carnaval de Cádiz. «Estoy con las chirigotas todo el año».

-Esta temporada es diferente. Ya no hace de '6' y sí más organizador, tipo jugador número '8'. ¿Le gusta? ¿Lo lleva bien?

-Es una posición a la que me he tenido que adaptar, debido a las circunstancias y a lo que me pide el entrenador. A veces, cuando no está Vitolo, sí me ha tocado ser ese futbolista de corte defensivo. Me noto más cómodo de '6', esa es la verdad, porque destaco más ahí que por delante de Vitolo. Pero las cosas son así y me adapto lo mejor posible. Ya no robo tantos balones y debo llegar más al área. No estaba acostumbrado. Como '6' me siento mejor. Pero bueno, al final lo que se trata es de jugar.

Antes, sin Vitolo, esa responsabilidad y esa carga la llevaba solo yo. Y agradezco mucho que esté aquí, porque con su experiencia y trabajo me ayuda bastante a la hora de correr menos y sentirme menos fatigado. Con Chavero, que eran como el día y la noche, no me sentía tan fresco, aunque él [el futbolista catalán del Ibiza] ayudaba en lo que podía. Chavero tiraba más al ataque. Con Vitolo nos entendemos con la mirada. Nos damos mucha tranquilidad. No tiene nada que ver.

«No me canso ni me lesiono tanto; Munúa y sus rotaciones también influyen»

- En un principio, ¿sintió que su marcha al Ibiza podía debilitar el centro del campo?

-Trabajé con él en el centro del campo y sé que nos dio mucho la temporada pasada. Pensé que se iba a quedar, pero al final se puso en un plan y no era positivo, ni para él ni para el club, que siguiera aquí. Era lo mejor. Cuando llegó Vitolo, sabía que mi rol iba a cambiar. El sistema de Munúa [4-1-4-1] y estar más adelantado me ayuda a pisar más el área. Le hice un gol al Almería B y no estaba acostumbrado. Ojalá pueda caer alguno más. Ahora me canso menos y tampoco me lesiono.

«El club está más controlado con el preparador Félix y la nutricionista Lorena»

- ¿A qué más cree que se debe esa frescura en el campo?

-Nunca he sido de lesionarme, pero las dos últimas temporadas tuve problemas y no era constante, en el Nastic y aquí. No pude hacer casi pretemporadas y creo que era por eso. Fueron dos temporadas raras. Eso, a la larga, se notó. El año pasado llegamos muy justos. Munúa hace rotaciones constantemente y eso te ayuda a estar fresco. Lo llevamos bien. Al principio me parecía un poco extraño, casi nunca pasa eso en el fútbol, de cambiar pese a las victorias. Nos tiene a todos enchufados y, con la plantilla que hay, es lo que debe hacer.

La nutricionista Lorena y el preparador físico Félix están muy encima y eso hace que el Cartagena sea más profesional que antes, y explica la buena racha actual [12 jornadas consecutivas sin perder]. Todas esas cosas nos ayudan, es beneficioso. Lorena no es estricta, pero nos guía, nos da consejos para mantenernos hidratados. Hay mucho más control que el año pasado. Esas cosas se notan en el rendimiento. Además, Munúa nos exige y nos mantiene muy concentrados. Aún no hemos hecho nada. Del 'palo' de Majadahonda, ni me acuerdo. He pasado página y no hablamos de eso. Solo nos centramos en que este año nos llegue una nueva oportunidad.

«Soy sevillista, pasé 7 años en la cantera y este domingo será un partido especial»

- El domingo viene el Sevilla Atlético. Allí se formó de niño. Y es su ciudad favorita.

-Es un partido especial, sí, aunque no es la primera vez que juego contra ellos. Es un encuentro bonito, porque vienen recuerdos. Empecé con 8 años en el equipo de mi pueblo, el Atlético Antoniano, y con 14 me fichó el Sevilla. No me lo creía. Antes solo eran casos muy concretos, no como ahora que se firman futbolistas muy pequeños. Me hizo una ilusión enorme, y más siendo sevillista. Me quedé hasta los 21 y con el primer equipo fui ocho o nueve veces convocado, entrené mucho con ellos, pero no llegué a debutar.

«Juan Pablo era un personaje, hablo con él a veces y le llamamos torero»

- Allí coincidió con Ramírez, Moisés, Javi Varas, Fazio e incluso Juan Pablo, el autor del gol del ascenso en 2009.

-Con Juan Pablo me llevaba bastante bien. y tenemos un grupo de 'WhatsApp' en común, de aquellos años en el Sevilla, y alguna vez nos intercambiamos mensajes. Era un personaje bastante curioso. Siempre le gustó el toreo y los caballos y sé que está liado con eso. En aquella ya le decíamos torero. En mi caso, la retirada cada vez está más cerca. No me veo como entrenador. En principio, me iría a vivir a Sevilla. Pero en mi etapa en Grecia, nos gustó mucho Atenas. Estuvimos muy cómodos y algún día volveremos.