Fútbol | FC Cartagena

Un Efesé con inercia ganadora despeja dudas ante su público

El brasileño Igor Paim, que tuvo veinte minutos al final del partido, en acción. / ANTONIO GIL / AGM
El brasileño Igor Paim, que tuvo veinte minutos al final del partido, en acción. / ANTONIO GIL / AGM

Munúa cambió el dibujo y apostó por vez primera en toda la Liga por el 4-1-4-1, pero las soluciones llegaron a balón parado

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

La noche que Alberto Monteagudo fichó por el Lugo, el club que le dará la oportunidad al albaceteño de entrenar en la categoría que mereció estrenar con el Cartagena, Gustavo Munúa pasó una reválida importantísima en el Cartagonova. Al equipo, mejorado a domicilio gracias a las últimas victorias en Jumilla, Málaga y Sevilla, le hacía mucha falta convencer por fin a su gente. Ya no ganar al Sanluqueño, que eso se daba por descontado. El reto era quedarse con los tres puntos, poner fin al peor inicio liguero como local en la historia del club y, sobre todo, dejar claro a sus aficionados que las dudas son cosa del pasado y que el futuro será mucho mejor. 3-0. Redondo triunfo. Perfecto.

El caso es que no fue un paseo. Aunque al final hubo gozo, palmas y sonrisas, al Cartagena le costó un mundo abrir la lata y superar a un Atlético Sanluqueño aplicado e intenso. De hecho, solo a balón parado pudo golpear el Efesé a su rival, que tapó todas las vías de acceso a su portería y durante muchos minutos amagó con darle otro disgusto a los de Munúa ante su público. Lo que pasa es que por vez primera en lo que llevamos de temporada el cuadro albinegro explotó la sociedad que forman Santi Jara y Aketxe, una pareja llamada a hacer grandes cosas con la camiseta del Cartagena. Porque el primero tiene un guante en su pie derecho y el segundo lo remata absolutamente todo, lo que viene bien, lo que viene regular e incluso lo que viene mal. Ayer, en dos saques de esquina, entre ambos resolvieron la papeleta. Santi Jara puso dos balones deliciosos en el corazón del área y Aketxe los cabeceó como el gran rematador que es.

3 FC Cartagena

Joao Costa; Ramírez, Moisés, Ayala, Jesús Álvaro; Cordero; Jara (Paim, minuto 73), Carrillo (Julio Gracia, minuto 66), Moyita, Elady; Aketxe (Rubén Cruz, minuto 79).

0 Atlético Sanluqueño

Diego; Mario (Missfut, minuto 78), Pelón, Jose (Dani Muñoz, minuto 84), Álex Cruz; Alberto García, Abel Gómez; Dani del Moral, Nando Quesada, Mawi; Juanfran (Dani Güiza, minuto 63).

Goles:
1-0, Aketxe (minuto 40); 2-0, Aketxe (minuto 67); 3-0, Julio Gracia (minuto 75).
Árbitro:
Cambronero González (castellano-manchego). Amonestó a los locales Moisés y Carrillo; y a los visitantes Alberto García, Pelón, Jose y Missfut.
Incidencias:
Estadio Cartagonova, ante 4.800 espectadores. Terreno de juego en estado irregular, debido a la reciente resiembra del césped. Antes del partido, los jugadores del Cartagena B mostraron al público la Copa Federación, que el filial ganó en su fase regional.

Munúa aprovechó la baja por lesión de Vitolo para usar por primera vez el 4-1-4-1 que tantas alegrías le dio el año pasado en el Fabril. Lo normal era meter a Julio Gracia en el doble pivote y descubrir de una vez por todas si el chico cedido por el Betis está preparado o no para llevar la manija de este Efesé, todavía a medio cocer. Pero ya sabemos que el técnico uruguayo no suele hacer lo que la mayoría piensa que va a hacer. Y juntó a cuatro mediapuntas, con Santi Jara y Elady abiertos en los costados y Moyita y Carrillo por delante de Cordero, único pivote.

Sustos del Sanluqueño

El Atlético Sanluqueño, con energía y descaro, fue creciendo a nivel defensivo. Porque los minutos pasaban y su portero, Diego, no tenía que hacer ninguna parada. Dominaba el Cartagena, por supuesto. Pero todos la querían al pie, no había desmarques y el fútbol de los locales era demasiado previsible. Mucho control y ninguna llegada. Todo horizontal y nada vertical. Solo un centro espléndido de Óscar Ramírez que Elady no supo empujar a la red (lo intentó con el pecho cuando debió meter la cabeza) alteró la paz del equipo entrenado por Falete.

Mawi le ponía a sus arrancadas todo la intención que le faltaba a Juanfran, el ariete visitante. Sin noticias de Nando Quesada, Del Moral al menos intentaba buscarle las cosquillas a Jesús Álvaro. Pero -en resumidas cuentas- todo el peligro de los visitantes lo llevaba Mawi, ex del Lorca, quien fue derribado por Moisés al borde del área en la acción más peligrosa de los gaditanos en toda la noche. El libre directo lo ejecutó Abel Gómez. Y no fue gol de milagro.

No terminaba sus jugadas el Cartagena, por lo que no era de extrañar que Munúa se desgañitara cuando sus jugadores desaprovechaban un córner o una falta lateral. Sabía el técnico del Efesé que la estrategia era el arma perfecta para desatascar la situación. Lo tenía claro. Y así sucedió. Aketxe avisó con un testarazo que dio en el palo, en un servicio de Santi Jara desde cerca de la esquina. Luego, en un córner, casi se marca en propia meta el lateral Diego, al intentar evitar el remate del ariete vasco. Y a la tercera, en una acción calcada, Aketxe la metió en la jaula. Gloria desde la esquina. Justo a tiempo. Porque ya llegaba el descanso y el 1-0 era un bálsamo.

No mejoró mucho el juego en el tramo inicial del segundo acto, desenfocado Carrillo y poco activo Moyita. Elady hacía la guerra por su cuenta y Cordero no se complicaba con la pelota. Tampoco tenía prisa por empatar un Sanluqueño que quiso venirse arriba con la entrada en el campo del veterano Dani Güiza, saludado con aplausos por la grada. No está para muchos trotes el jerezano, quien eso sí generó algunos problemas a Joao Costa a balón parado, con dos excelentes golpeos desde muy lejos.

Pero Santi Jara y Aketxe no dieron opción a Güiza. No tuvieron tiempo los visitantes de creérselo, ya que a los cuatro minutos de entrar en el campo su 'jugador-franquicia' llegó el segundo del Cartagena. Fue un calco del primero, aunque en la otra portería. El 2-0 sí que cambió el decorado. Porque todos los jugadores locales se soltaron, olvidaron los miedos y empezaron a asociarse. Entró Julio Gracia y anotó un golazo que debe servirle para llenarle de confianza. A él y a Munúa, quien empieza a no tener otro remedio que buscarle un sitio en la alineación titular.

Porque el chico cedido por el Betis es diferente, vertical y peligroso como pocos. Mezcla bien con Moyita y le falta entender un poco mejor los movimientos de Elady, un jugador que no obstante tiene un punto de anarquía que le hace transitar por los extremos. Con Elady, o puerta grande o enfermería. No hay término medio. Con el 3-0 se acabó el partido. Pudo golear el Cartagena, con dos ocasiones de Rubén Cruz que entró por Aketxe a falta de diez minutos. El vasco, otra vez, se llevó la gran ovación de una noche que deja al Cartagena rozando la promoción de ascenso. Ya la tiene a un solo punto. Ya llueve menos.

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