El Efesé, al asalto de La Línea para ser campeón de invierno

Pedro Orfila, en el entrenamiento del pasado viernes. / A. Gil / AGM
Pedro Orfila, en el entrenamiento del pasado viernes. / A. Gil / AGM

Los de Munúa, sin Rubén Cruz, Cordero ni Jesús Álvaro, acabarán la primera vuelta por delante de Melilla y UCAM si hoy superan al enrachado Linense

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

La idea de terminar en primera posición la primera vuelta jamás le ha seducido demasiado a Gustavo Munúa, técnico del Cartagena. Tanto es así que el pasado mes de junio, cuando firmó su contrato con el equipo albinegro, renunció a la prima que Paco Belmonte le ofrecía en el caso de que el Efesé fuera campeón de invierno, 'título' meramente honorífico que ya consiguió las dos últimas temporadas con Alberto Monteagudo en el banquillo. Munúa es un entrenador distinto. Disfruta del camino y prioriza el corto plazo, aunque en su mente solo existe un objetivo: el del ascenso. Y repite una y otra vez que solo le importa la clasificación durante las diez últimas jornadas y que el reto es llegar al tramo final de la temporada en unas condiciones óptimas para conseguir lo que el año pasado se escapó por medio minuto.

Todo esto no quita para que la impecable trayectoria del Cartagena en los tres últimos meses -ocho triunfos en las diez últimas jornadas- posibilite que el cuadro blanquinegro esté hoy en disposición de adelantar a Melilla y UCAM, ponerse como líder por vez primera en todo el curso y acabar en lo más alto la primera vuelta. Recordando el inicio de Liga que tuvo el Efesé -dos puntos de doce posibles en las primeras cuatro jornadas-, parece un sueño poder estar tan arriba la primera semana de enero. Pero no lo es.

El Melilla se desinfla y ayer en Ibiza cosechó su tercera derrota consecutiva (2-1). Al UCAM le falta vigor a domicilio y ya suma cuatro salidas consecutivas sin marcar un gol. El grupo IV busca un nuevo caudillo y el Cartagena, con los resultados que acumuló en el final de 2018, ha presentado ya todas sus credenciales. Lo de hoy en el Municipal de La Línea de La Concepción es una verdadera prueba de fuego. Ganar allí, donde nadie lo ha hecho en todo el curso, y ponerse de líder sería dar un sensacional golpe en la mesa.

El reto es difícil, ya que la Balompédica Linense es el equipo menos goleado de todas las categorías del fútbol español, con solo ocho tantos encajados. Además, lleva trece jornadas sin perder y en su estadio todavía no ha hincado la rodilla. Ha ganado cinco veces y ha empatado en cuatro ocasiones delante de su público. Con Jordi Roger (ex del Cornellá) en el banquillo, el conjunto gaditano es sólido, rocoso, incómodo y eficaz. Con el permiso del Melilla, el Linense se ha ganado el derecho a que se le considere el equipo revelación del grupo IV. Si hoy gana, se pondrá a un solo punto del Cartagena y a dos del liderato.

Bajas relevantes

Acude el Cartagena a La Línea de La Concepción con tres ausencias importantes, una por línea. El lateral Jesús Álvaro y el delantero Rubén Cruz se han quedado en casa al sufrir molestias físicas, uniéndose así a la baja del medio Cordero, que está sancionado. Al no estar disponible el centrocampista sevillano, lo normal es que Munúa apueste por el 4-1-4-1 de las últimas semanas, con Julio Gracia y Moyita como interiores, por delante de Vitolo. Tampoco han viajado Juan Moreno e Igor Paim, que también están lesionados. Y ha entrado en la lista (de 19 jugadores) Mario Solano, ariete cartagenero que esta temporada lleva nueve goles marcados con el filial y que ya debutó con el primer equipo el año pasado en Melilla.

En el cuadro local podría debutar el recién llegado Tarsi Aguado, un centrocampista que estuvo casi firmado por el Cartagena el pasado 31 de agosto. El ariete argentino Gastón Cellerino es baja por sanción. Pirulo, ex de Sabadell y Hospitalet, es su mejor futbolista. Unos 4.000 espectadores podrían acudir esta mañana a un estadio donde se ha clausurado la tribuna alta por precaución.