La disyuntiva de Munúa

Gustavo Munúa en el entrenamiento del pasado jueves. / antonio gil / agm
Gustavo Munúa en el entrenamiento del pasado jueves. / antonio gil / agm

El tropiezo en Talavera, donde el Efesé terminó volviendo al 4-3-3, abre la puerta a un regreso al sistema de juego original, el preferido por el entrenador uruguayo

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

El Cartagena se dejó en Talavera de la Reina sus opciones de pelear hasta el último minuto de la Liga regular por la primera plaza. Y, además, volvieron las dudas que parecían enterradas después de tres victorias consecutivas en las que los albinegros habían hecho siete goles y tan solo habían encajado uno, el anotado por Pedro Ríos en San Fernando. Con el cambio de sistema, la hemorragia defensiva parecía cosa del pasado y la imagen de sobriedad y seguridad del Efesé invitaba a soñar con terminar el campeonato con un pleno de cinco victorias, esperando el fallo de Melilla y Recreativo para recuperar el primer puesto.

Sin embargo, en El Prado todo se derrumbó. El equipo de Munúa, pese a jugar con cinco defensas, regaló dos goles de una forma grotesca a su rival y además dio muchas facilidades a los delanteros del Talavera. Abel Molinero se lo pasó en grande y la defensa del Cartagena concedió tres o cuatro contragolpes que los de Fran Alcoy no supieron materializar. Pero son jugadas que en una fase de ascenso te mandan a casa. Todo eso sucedió, por cierto, en la tarde en la que descansó Sergio Ayala, el jugador más utilizado de toda la plantilla, y volvió al 'once' Antonio López.

El dato

2.970
minutos de juego acumula el central barcelonés Sergio Ayala, quien el domingo se quedó en el banquillo en Talavera de la Reina. Es el futbolista más utilizado por Munúa y el único de la plantilla que puede superar los 3.000 minutos en la Liga regular. Para ello, tendría que jugar al menos media hora este domingo ante la Balompédica Linense.

En todo caso, no se trata de responsabilizar a ningún jugador, ya que el fracaso defensivo del Cartagena en tierras talaveranas fue colectivo. Como bien apuntó Elady en 'Onda Regional' y 'Efesista', todavía en caliente tras la finalización del choque, la defensa empieza por los delanteros. Y ni él ni Aketxe estuvieron intensos ni comprometidos en la presión, posiblemente por el calor o quizás por un exceso de confianza, pensando que el equipo rival no apretaría demasiado por aquello de que no se jugaba nada en el envite. Tampoco los medios mordieron. Y finalmente la línea de tres centrales colapsó, pese al esfuerzo de Moisés, Antonio López y Josua Mejías.

Los jugadores de talento brillan, el equipo toca más y queda el recuerdo de las trece jornadas sin perder

«No generábamos nada»

Tan mal lo vio Munúa que en el minuto 62, nada más hacer el local Óscar Martín el empate a dos, metió en el campo a Fito Miranda, quitó a Antonio López y volvió a su sistema de juego de casi toda la temporada, el 4-3-3 o 4-1-4-1. Y a continuación llegaron seis o siete minutos de brutal dominio visitante. Luego, al entrar Rubén Cruz y Carrillo por Gracia y Moyita respectivamente, el Cartagena acumuló mucha gente en el área del Talavera y casi terminó con un 4-2-4.

El Efesé ha marcado nueve goles en cuatro partidos y con menos llegadas genera más ocasiones de peligro

«No estábamos cómodos y no generábamos nada», admitió Munúa tras el partido. Y por eso apostó por volver al 4-3-3. «Tratamos de hacer mejor las cosas y por eso cambiamos el sistema. Tuvimos una buena respuesta, pero no fue suficiente para ganar», añadió el entrenador del Cartagena en la sala de prensa de El Prado, estadio del Talavera CF.

De este modo, lo sucedido en la última salida de la Liga regular hace que Munúa se vuelva a plantear qué dibujo táctico le viene mejor a su equipo de cara al 'playoff' de ascenso. El dilema está ahora en recuperar el 4-3-3 que tanto le dio al Cartagena (remontada y liderato tras una racha de 13 jornadas sin perder) o, por el contrario, insistir en el 3-5-2 utilizado en el último mes y que sirvió para levantar a los albinegros tras seis partidos sin ganar.

Un cambio obligado

A Munúa, técnico atrevido, osado y con un marcado acento ofensivo, le gusta más el 4-3-3. Y lo cierto es que le costó dar el paso y cambir el dibujo. Tuvieron que encadenarse esas seis semanas fatídicas (3 puntos de 18 posibles) que a la postre le han costado el primer puesto a los cartageneros para que apostara por otra forma de jugar. Al final, tras la derrota en Ibiza que por momentos incluso hizo peligrar la clasificación para el 'playoff' de ascenso, el uruguayo cambió el esquema.

No obstante, él prefiere el 4-3-3, el dibujo que ya usó (con mucho éxito) la pasada campaña en el filial del Deportivo. Tiene jugadores de gran nivel para brillar en ese sistema, tales como Moyita, Gracia, Fito Miranda, Elady o Santi Jara. Por otro lado, no hay que desdeñar el dato de que el Cartagena, con el 3-5-2, ha hecho nueve goles en cuatro partidos, ha recuperado a Aketxe (cuatro dianas en las tres últimas jornadas) y ha demostrado que con menos llegadas puede ser más peligroso de lo que lo era antes.

Con el 3-5-2, a pesar del 'petardazo' de Talavera, hemos comprobado cómo con menos combinaciones en la zona de tres cuartos de campo el equipo ha creado ocasiones muy claras de gol, sobre todo gracias a las incursiones de los carrileros. El hecho de que Moisés y Vitolo sean baja por sanción este domingo ante la Balompédica Linense también podría influir en la decisión de Munúa, quien esta semana tiene que elegir. O vuelve al 4-3-3 o insiste con el 3-5-2.