Fútbol | Segunda B

El Cartagena vuela de la mano de Elady

Los jugadores celebran el gol de Elady./LOF
Los jugadores celebran el gol de Elady. / LOF

Suma su quinta victoria consecutiva y mantiene el liderato en una exhibición del extremo jienense

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

El Cartagena no afloja. Al contrario. Cada vez juega mejor, tiene más confianza y somete más tiempo a sus rivales. Ayer, en la Ciudad Deportiva del Granada CF, los pupilos de Gustavo Munúa se encontraron con un rival asustadizo, miedoso y ultradefensivo, que se encerró en su parcela y buscó descaradamente el 0-0. Era el filial del Granada, pero el planteamiento perfectamente podía pasar por el de un equipo muy pequeño, con urgencias clasificatorias extremas, que necesita puntuar sí o sí. El Cartagena, que esperaba otra cosa, tuvo que picar mucha piedra para sumar un nuevo triunfo y mantenerse en la cima de la tabla.

0 Granada B

Lejárraga; Marín (Ontiveros, minuto 83), Eliseo, Serrano, Héctor; Buil, Andrés García, Cambil (Jael, minuto 83), Neva; Jean Carlos (Caio, minuto 60) y Rubén Sánchez.

2 FC Cartagena

Joao Costa; Óscar Ramírez, Moisés, Ayala, Luis Mata; Cordero; Santi Jara (Fito Miranda, minuto 71), Moyita (Igor Paim, minuto 85), Julio Gracia, Elady; y Rubén Cruz (Mario, minuto 90).

Goles:
0-1, Elady (minuto 79). 0-2, Julio Gracia (minuto 88).
Árbitro:
Amar Ahmed (melillense). Amarillas al local Héctor y a los visitantes Elady y Luis Mata.
El campo:
Ciudad Deportiva del Granada. Unos 200 espectadores, casi un centenar de ellos llegados desde Cartagena.

Esperar atrás, cerrar espacios y morder cerca del área propia. En ataque, esperar un milagro en forma de gol en un córner o una falta lateral. Ese era el plan de los locales. Y durante casi 80 minutos le salió bien al técnico local, Pedro Morilla. Pero tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió. La hizo añicos un inconmensurable Elady Zorrilla, el mejor de nuevo en un Cartagena en el que todo el mundo rema de lo lindo. Y en este contexto, los buenos parecen aún más buenos. Elady es buenísimo. Su exhibición, con gol y asistencia a Julio Gracia, evidencia otra vez que anda un escalón por encima de sus rivales. En Granada, por momentos, abusó de los defensas del filial nazarí. Hizo lo que quiso con ellos, como si él fuera un adulto y los que intentaban quitarle la pelota fueran unos niños. Se veía venir su gol desde el inicio del partido. Y vino.

Es la quinta victoria consecutiva de los albinegros, las cinco dejando la portería a cero. Así las cosas, Joao Costa mira (de lejos todavía) al récord histórico conseguido por el sevillano Luis Raudona en la temporada 1991-92, quien fue capaz de estar diez jornadas seguidas sin recibir un solo tanto. En su primera defensa del liderato, además, el Cartagena se queda con él. Tiene un punto más que el UCAM y ya tiene un colchón de ocho puntos con respecto al quinto clasificado, que es el Recreativo de Salmerón.

Vuela el Cartagena de Munúa, capaz de sumar 40 puntos de los últimos 48 en disputa. Está a un triunfo de las históricas marcas de seis victorias seguidas de los equipos de Pato y Tevenet. Estos números son el reflejo del estado de forma de un equipo que sigue creciendo y creciendo. Y no parece tener techo. Ya no hay rotaciones, más allá del lateral derecho, donde Óscar Ramírez y Orfila se van repartiendo los minutos de forma más o menos proporcional. Le cuesta mucho al veterano Rubén Cruz, que se ve por detrás de Aketxe en las preferencias de Munúa y sufre. Pero el ex de Écija, Albacete y Cádiz es un estajanovista y trabaja duro para ayudar al colectivo cuando le toca jugar. No ve portería. Pero su actitud es encomiable. Los goles llegarán. Seguro. Hay que aplaudirle.

Todos aportan

Como a Fito Miranda, reconvertido a jugador número 12. Aprovecha sus minutos para darle un plus al Efesé en unos tramos finales en los que suele terminar mucho mejor que el rival de turno. Ayer volvió a suceder. Luis Mata entra en el equipo, por obligación, y nadie se da cuenta de que Jesús Álvaro está lesionado. Da lo mismo que juegue Cordero o lo haga Vitolo por delante de la defensa. Ambos se adueñan de la parcela ancha con una superioridad inaudita. Y el hecho de que los suplentes aprieten tanto hace mejores a tipos de mucha calidad como Julio Gracia, Moyita, Santi Jara y Elady, quienes parecen haber cruzado sus respectivos caminos con el del Cartagena en el momento más oportuno.

Hay confianza y autoestima. Si estas dos virtudes se suman al nivel de una plantilla que posiblemente sea la mejor que el Efesé ha tenido en Segunda B en muchísimos años, el resultado del cóctel es explosivo. Y por eso anda lanzado el equipo blanquinegro, ayer animado por un centenar largo de aficionados en el incómodo recinto granadino. El primer tiempo fue un monólogo del Cartagena, aunque lo cierto es que le costó dar el último pase y generar peligro ante la meta de Lejárraga. La única vez que lo consiguió fue gracias a una internada de Elady, quien cedió a Santi Jara tras regatear a tres rivales. Pero el extremo de Almansa, con todo a favor y al borde del área chica, echó la bola por encima del larguero. El filial del Granada, por su parte, ni siquiera pisó el área de Joao Costa.

Hubo mano

En el segundo tiempo se intensificó el dominio de los visitantes y las oportunidades, cada vez más claras, se fueron sucediendo, una detrás de otra. Perdonó Elady en dos ocasiones, después de dos jugadas individuales absolutamente siderales. A la tercera dio en la diana. Fue en un saque de esquina botado por Moyita. La pelota le cayó a Elady, que se ayudó de la mano para controlarla en el punto de penalti y terminar fusilando a Lejárraga. El árbitro melillense Amar Ahmed no vio la infracción y concedió el gol. Debió anularlo. Todo suma. Y todo suele ir de cara cuando el equipo va el primero y gana siempre.

El Granada B no reaccionó a ese golpe y lo que llegó fue el tanto de la sentencia. Elady, que estaba en todos lados, cedió con un toque sutil y medido a Julio Gracia. El sevillano, con metros para correr, dejó atrás a Héctor y se plantó solo delante de Lejárraga. Le batió con un zurdazo raso y ajustado al palo. Quedaban dos minutos y el choque estaba acabado. Entonces, debutó en esta temporada el cartagenero Mario Solano, delantero del filial. Fue un premio a su trabajo en el 'B'. Y en la última jugada, Joao Costa respondió con una gran parada a un derechazo de Buil desde la frontal. Era el minuto 93 y era también el primer disparo del equipo granadino en todo el encuentro. Eso lo explica todo.