Fútbol | Segunda B

Desastre del Efesé en Ibiza

Un lance del juego del partido entre Ibiza y Cartagena/LOF
Un lance del juego del partido entre Ibiza y Cartagena / LOF

Pierde con toda justicia en un lamentable partido y cae a la tercera plaza

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Parecía que el Cartagena había tocado fondo hace dos semanas en Badajoz, donde completó una segunda parte pésima y perdió con toda justicia. Lo del derbi, tras unos primeros 45 minutos bastante potables, podría considerarse un accidente. Son tantas las ganas que tenemos de abandonar este infierno de una vez por todas que llegados a este punto, a escasas jornadas del desenlace de la temporada, nos ponemos a remar y cada uno, desde su pequeño remonte, intenta aportar su granito de arena. Aunque la cosa esté negra se le intenta buscar algún tono blanco. Gris, al menos. Que no se diga.

1 UD Ibiza

Lucas; Fran Grima, Gonzalo, Mariano, Bonilla; Núñez, Iosu Villar, Armenteros (Provencio, minuto 55); Raí (Serra, minuto 88), Perdomo (Giner, minuto 76) y Sergio Cirio.

0 FC Cartagena

Joao Costa; Luis Mata, Josua Mejías, Ayala, Jesús Álvaro; Vitolo; Santi Jara, Cordero (Julio Gracia, minuto 82), Moyita (Fito Miranda, minuto 72), Elady (Aketxe, minuto 72); y Rubén Cruz.

GOL
1-0, Núñez (minuto 67).
ÁRBITRO
García Verdura (catalán). Amarillas a los locales Bonilla y Núñez; y a los visitantes Elady, Moyita, Cordero y Rubén Cruz.
INCIDENCIAS
Estadio de Can Misses. Unos mil espectadores, una veintena de ellos llegados desde Cartagena.

Lo que sucede es que la realidad se impone siempre. Pasa por encima de sueños, anhelos y esfuerzos más o menos justificados. Y la ignominiosa actuación que perpetró este domingo el Cartagena en Can Misses arruina cualquier expectativa futura. No había tocado fondo en Badajoz. No era así. Se podía hundir un poco más el equipo entrenado por Gustavo Munúa. Y lo hizo en la hierba sintética de Ibiza, donde al equipo local le bastó con hacer cuatro cositas para ganar con toda suficiencia. Y con mucha justicia. El Cartagena hizo el ridículo en uno de los partidos más lamentables de su historia reciente.

Cae, cae y vuelve a caer un Efesé que se ha desplomado en el momento decisivo del año. Y lo más turbador es que nadie sabe muy bien el motivo. Ha pasado del verano al invierno en una primavera terrible. Y ha sido de un modo fulgurante. E inexplicable. El equipo de los récords históricos, el mismo que a mediados de enero era uno de los tres mejores de Europa a nivel estadístico, se ha hundido de tal forma en el último mes y medio que ahora mismo está en peligro incluso su clasificación para el 'playoff' de ascenso. Un horror. La quinta plaza la tiene a cinco puntos y lo normal es mantenerse entre los cuatro primeros en estas cinco jornadas que restan. Pero es que el Badajoz gana siempre y el Cartagena no lo hace nunca. Si esto no cambia, lo dicho: ni 'playoff'. ¿Alguien puede digerir esto?

El juego es el que es. Lo de este domingo fue horroroso. Pero es que da más pánico todavía analizar el lenguaje gestual de los futbolistas albinegros. Si hay que guiarse por lo que decían los rostros de los pupilos de Munúa, la sensación es que la temporada está terminada. El equipo empezó a emitir señales preocupantes el segundo domingo de febrero, en la ajustada victoria ante el Jumilla, con gol del debutante Mauro en un partido que era de empate. Esa es la verdad.

Ya no queda nada

Empeoró el domingo siguiente en Almería, donde no pudo ganar al peor equipo del grupo. Siguió avanzando, con lo justo, ante Malagueño y Melilla, duelos en los que amarró dos victorias a base de tesón y oficio. Eso sí, el fútbol deslumbrante de las dos victorias en Murcia o de los brillantes triunfos en Marbella, Granada y La Línea de La Concepción se había ido. Ya quedaba muy poco. Ahora, tras esta racha de seis jornadas sin ganar, ya no queda nada. ¿Por qué? Nadie lo sabe.

El caso es que sigue metido en un túnel el Cartagena y no encuentra la salida. Al revés. Cada vez se hunde más, es incapaz de encontrar soluciones y llega a las cinco últimas jornadas del campeonato en un estado catatónico. Ya es tercero, por detrás de Melilla y Recreativo, que le sacan un punto. Es muy poco, de acuerdo. Tal vez sea una de las pocas buenas noticias que nos deja el domingo. Una victoria del Melilla en Sevilla (solo empató) hubiera sido el colmo. De todos modos, de nada sirve lo que pase en otros campos si el Cartagena no despierta. Porque ha perdido en sus tres últimas salidas, de manera justa en todos los casos, encadena seis semanas sin ganar y el equipo cada vez se parece menos al que enamoró entre noviembre y febrero. Para ser justos, habrá que decir que ya no se parece en nada. De aquello, tampoco queda ya nada.

Mejías y Mata se salvan

El partido que se marcaron los hombres de Gustavo Munúa en la hierba artificial de Can Misses fue lamentable, el peor del curso. Esto no tiene ninguna discusión. Ni un atisbo de reacción ni un gesto de orgullo ni un futbolista capaz de dar un paso al frente ni una jugada con dos pases seguidos. Solo Josua Mejías y Luis Mata, titulares por delante de Moisés y Óscar Ramírez respectivamente, se salvaron de la quema en una mañana horrible de los albinegros.

El primer tiempo fue un tostón infumable. Ninguno de los dos equipos fue capaz de hilvanar una sola acción con sentido y, por supuesto, ni siquiera tiraron a portería. Fue en el minuto 45 cuando una escapada de Sergio Cirio se convirtió en el primer aviso del Ibiza. Chutó por encima del larguero y se salvó el Cartagena de irse ya al descanso por debajo en el marcador. Tras el asueto, se intensificó el dominio del cuadro balear, más concentrado y metido en el partido, a pesar de que no se jugaba nada en el envite.

El gol del Ibiza llegó en una falta lateral puesta por Bonilla en el área. Apareció Núñez libre de marca, en el primer palo, y su testarazo se alojó en la escuadra, sin que Joao Costa pudiera hacer nada. El meta luso, con dos buenas paradas ante Perdomo y Cirio, evitó el segundo del equipo entrenado por Pablo Alfaro. Fran Grima, con un derechazo que se estrelló en el larguero, también pudo dejar el choque sentenciado en un tramo de partido en el que los locales, con poca cosa, pasaban por encima del equipo de Munúa.

Despierta en la prolongación

El Cartagena, sin confianza ni juego, sacó su primer córner en el minuto 74. Y tuvo su primera ocasión en el 93, cuando Fito Miranda se quedó solo delante del portero y no pudo superarlo en el mano a mano. En el córner posterior pudo empatar Ayala, pero su testarazo en el primer palo lo salvó in extremis Lucas Anacker, meta local, con una buena parada. Eso fue todo. Así las cosas, el Cartagena agudiza su crisis y tirará al traste el trabajo de toda la temporada si no reacciona en las cinco últimas jornadas. Ahora mismo, todo se ve muy negro.