Cuatro pecados albinegros

Imprescindible. Moyita pugna con Maestre en el derbi de la semana pasada. / j. m. rodríguez / agm
Imprescindible. Moyita pugna con Maestre en el derbi de la semana pasada. / j. m. rodríguez / agm

El Cartagena, que ya recibe goles en cada partido y solo marca uno cada dos encuentros, pierde ritmo y necesita un cambio de modelo

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

La crisis del Cartagena, 3 de 18 en las seis últimas jornadas, duele cada día un poco más. No ven los de Munúa la salida al final del túnel y ya solo queda agarrarse a la esperanza de una resurreción a tiempo. Tiene que ser este domingo -de Resurrección- ante El Ejido (Cartagonova, 19.00 horas). Tras seis tropiezos consecutivos, qué bonito -y sencillo- sería poder decir el próximo lunes que el Cartagena por fin, al séptimo día, resucitó.

El martes pasado, en 'La Verdad', constatábamos que estamos en un momento de encontrar soluciones, y no de pulsar el botón de la autodestrucción. Y dábamos siete claves que se antojaban fundamentales para que el Efesé levante el vuelo. Tras la ignominiosa derrota en Ibiza, siguen estando vigentes. Más que nunca. Por tanto, hay que mover el 'once', buscar soluciones tácticas y alternativas a Elady, recuperar a los arietes, controlar el 'otro fútbol', recobrar la autoestima y olvidar el pasado.

No obstante, como los errores se repiten cada domingo, hoy toca poner el foco en los cuatro pecados capitales que están arruinando una temporada que era de récord y que pintaba de maravilla para la entidad albinegra. En solo un mes y medio, todas aquellas ilusiones son pasado. Y la realidad nos lleva a sintetizar en cuatro cuestiones básicas los defectos que han cambiado, para mal, la marcha del Efesé de Munúa.

1. Candado abierto

El portero luso Joao Costa estuvo 130 días sin recibir un solo tanto en el Cartagonova. 788 minutos imbatido. Números estratosféricos de un récord logrado hace muy poco y que, sin embargo, parece que sucedió el siglo pasado. En los cinco últimos partidos el Cartagena ha recibido, al menos, un gol. Es la primera vez que le pasa en toda la temporada. Munúa ya tomó medidas en Ibiza, para intentar frenar la sangría defensiva. Curiosamente, Luis Mata y Josua Mejías fueron los mejores en Can Misses. La espalda de Jesús Álvaro se ha convertido en un auténtico agujero negro en las últimas jornadas. Y se hace raro ver tantas semanas fuera del equipo a Óscar Ramírez.

2. Siempre tarde

Vitolo y Cordero son la misma cosa y Munúa se empeña en juntarlos. El drama es que eso, que le resta colmillo y vértigo a la medular, tampoco le asegura más control de la situación. En los últimos partidos, el Cartagena siempre pierde la batalla en el medio, sus centrocampistas trotan mucho y corren poco, llegan tarde a balones divididos, no se quedan ni un rechace y es difícil que salgan victoriosos de un cuerpo a cuerpo. Las segundas jugadas suelen ser para el rival de turno. Falta ritmo y tensión.

3. Sin gol

El Cartagena, que hizo 49 goles en 27 partidos, solo ha marcado 3 tantos en las 6 últimas jornadas. Se apagó Elady y se acabó todo. Aketxe solo ha hecho un gol en la segunda vuelta y Rubén Cruz acumula 19 domingos sin ver portería. Es indispensable recuperar a dos arietes que la temporada pasada, rodeados de peores futbolistas, le dieron al equipo 25 tantos. Ahora suman 9.

4. Misma propuesta

El Efesé se mantiene en porcentajes de posesión de balón superiores al 60% por partido, pero cada vez pisa menos el área y genera menos ocasiones peligrosas. Por momentos, y salvando las distancias, este Cartagena se parece a la España cansina y tediosa de Fernando Hierro en el pasado Mundial de Rusia. El 4-1-4-1 funcionó de maravilla durante mucho tiempo, pero da evidentes síntomas de agotamiento. Es entendible que Munúa crea que el mejor camino para resucitar a su equipo es mantener el dibujo y recuperar, de forma natural, lo que tan bien le fue. Pero es que ya no va.

Más