Cuatro motivos para la esperanza

Aketxe y Elady se abrazan tras un gol del primero al Marbella, en el último partido en el Cartagonova. / j. m. rodríguez / agm
Aketxe y Elady se abrazan tras un gol del primero al Marbella, en el último partido en el Cartagonova. / j. m. rodríguez / agm

Los 72 puntos sumados, la racha de Aketxe y Elady, el alto nivel de la plantilla y la rebaja de las expectativas invitan a soñar con que el ascenso del Efesé aún es posible

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

El golpe de Talavera, tan tremendo como inesperado, va quedando en el olvido. Y en el Cartagena -qué remedio- se ponen manos a la obra para llegar de la mejor manera posible al 'playoff' largo, al de las tres eliminatorias y los seis partidos. El primer choque será el 26 de mayo. Y el último, si los de Munúa son capaces de resistir con vida hasta el final, tendrá lugar el fin de semana del 29 y 30 de junio. El desafío está servido y de poco va a valer ahora lamentarse por haber dejado escapar el tren del primer puesto, el que te lleva a Segunda por el camino corto y, en el peor de los casos, te permite ir a una repesca.

Con una victoria ante el Linense, los de Munúa acabarán la segunda vuelta con solo tres puntos menos que los obtenidos en la primera

No ha hecho una gran segunda vuelta el Efesé, desde luego. Pero tampoco ha sido mala. Ni mucho menos catastrófica. Lleva 33 puntos, siendo el decimocuarto mejor equipo de toda la categoría en esta segunda fase del campeonato. Si gana este domingo al Linense (Cartagonova, 18.00 horas) acabará con 36 puntos, solo tres menos de los que cosechó en la primera vuelta. Y al llegar a los 75 batiría el récord histórico de puntos de la entidad en una sola temporada. Está en los 73 puntos logrados por los equipos de Juan Ignacio Martínez (2005-06), Fabri y Paco Jémez (2008-09) y Luis Tevenet (2013-14). Este dato invita a la esperanza, pero hay más. Hay otros cuatro motivos para encarar con ilusión el 'playoff'.

Primero. El tercero de ochenta. Salvo milagro no va a ser campeón de grupo, pero eso no significa que el Cartagena no sea un equipo dominante en la categoría. Lo es y eso nadie lo pone en duda. Solo Racing de Santander y Recreativo de Huelva van a terminar la fase regular con más puntos que los de Munúa, siempre y cuando los albinegros superen el domingo al Linense, que llega tras una lamentable racha de siete derrotas consecutivas. Ser el tercero de ochenta equipos tiene mucho mérito. Y esos 72 puntos sumados a falta de una jornada son el mejor aval para afrontar con todas las garantías tres eliminatorias a vida o muerte. Quieren decir algo.

El Cartagena era el gran favorito hace un año y no subió. Ahora está en una situación muy distinta

Segundo. Delanteros en racha. Elady Zorrilla, con 19 goles, acaba de alcanzar los registros anotadores de Toché y Florian. Es el mejor año de su carrera y no afloja. Además, Isaac Aketxe, tras una campaña muy discreta, ha despertado en el momento justo. Ha hecho cuatro goles en las tres últimas jornadas, ya suma 11 y se le ve muy cómodo junto a Elady en el frente del ataque del nuevo 3-5-2 de Munúa. Con este sistema el Efesé ha hecho 9 goles en 4 partidos. Los albinegros, con 61 tantos, son el conjunto más goleador del grupo IV y solo Racing y Castilla le superan, por muy poco, si analizamos el resto de grupos.

Tercero. Muchas alternativas. Munúa tiene a su disposición la que posiblemente sea la mejor plantilla del Efesé en Segunda B de toda su historia. Cuando el uruguayo rotó, se constató que hay pocas diferencias y que casi todos los jugadores pueden aportar cosas, más allá de que durante demasiadas semanas se dependió casi exclusivamente de los goles de Elady. Solo Rui Moreira, Paim y Carrillo se han quedado por el camino. Así las cosas, de cara a un 'playoff' largo, es una ventaja considerable con respecto a tus rivales contar con una plantilla tan buena y tan amplia.

Cuarto. Sin favoritismo. Casi siempre que el Cartagena ha afrontado una eliminatoria de ascenso como favorito ha terminado pegándose un trastazo. Lo sucedido hace un año contra el Rayo Majadahonda es un ejemplo perfecto de ello. Este curso, tras la racha de trece partidos sin perder, también se desató la euforia. Lo ocurrido en las diez últimas jornadas rebaja las expectativas de todo el mundo, lo que incluso puede terminar siendo positivo.