Cristo Martín, el final más amargo

Cristo Martín, la tarde de su reaparición frente al Atlético Malagueño, el pasado 24 de febrero. / pablo sánchez / agm
Cristo Martín, la tarde de su reaparición frente al Atlético Malagueño, el pasado 24 de febrero. / pablo sánchez / agm

El tinerfeño, de 32 años, sale del Efesé por la puerta de atrás, sin haber cumplido su sueño de volver a ser importante tras su grave lesión

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Tras 106 partidos con la camiseta del Cartagena y cuatro temporadas en las que, hasta su gravísima lesión en mayo del año pasado, se convirtió en el 'jugador-franquicia' del proyecto de Paco Belmonte, Cristo Martín, de 32 años, va a salir en los próximos días por la puerta de atrás de la entidad blanquinegra. Su sueño era recuperar su nivel, tras un largo periodo de nueve meses de baja por culpa de una rotura del tendón de Aquiles, ocurrida en mayo del año pasado. Quería volver por sus fueros con la camiseta del Efesé. Pero eso no va a suceder finalmente.

Porque el club le comunicó formalmente la semana pasada al atacante tinerfeño que, aunque le queda un año de contrato, no cuenta con él para el próximo curso. La respuesta de Cristo no pudo ser más reveladora: se puso en las manos de Rafael Cascallana, representante de Moisés, Chavero y Hugo Rodríguez, quien es considerada persona 'non grata' por Paco Belmonte tras la polémica suscitada el verano pasado con las salidas de Chavero y Hugo.

Sobre el papel, esto complica las cosas. No existe relación entre los que mandan en el Cartagena y el nuevo agente de Cristo, quien lógicamente intentará que la rescisión de su contrato sea lo más ventajosa posible para sus intereses. El canario está recuperado de la rotura fibrilar del recto femoral que le hizo perderse el último tramo de una campaña en la que solo jugó 61 minutos repartidos en tres encuentros. Triste final para un talentoso jugador que aportó mucho al equipo entre 2015 y 2018.