Hará falta un segundo milagro

Elady Zorrilla, que fue expulsado y no jugará el partido de vuelta, controla un balón en presencia de Ríos Reina. / antonio gil / agm
Elady Zorrilla, que fue expulsado y no jugará el partido de vuelta, controla un balón en presencia de Ríos Reina. / antonio gil / agm

El Cartagena se queda otra vez al borde del abismo tras caer ante una Ponferradina superior

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

El fútbol es inexplicable. Y casi siempre es también una cuestión de supervivencia. Si estamos hablando de una fase de ascenso a Segunda, en la que tantas veces se ha visto el Cartagena ahogado en la orilla tras una larga travesía, esto adquiere más importancia. Supo sobrevivir el Efesé en un primer tiempo que no se pareció en nada al del domingo anterior. Porque el plan de Munúa era el mismo. Tenía que serlo. Pero nunca hay dos partidos iguales y, por supuesto, la situación era bien distinta. No había nada que remontar. Y eso le sentó fatal a los de casa, a años luz del equipo intenso, comprometido y pasional del domingo anterior. Nada de eso hubo.

Así, los doce primeros minutos, que ante el Real Madrid Castilla habían sido una orgía, se convirtieron ayer en una agonía. La Ponferradina, tan buen equipo como se esperaba, tocó con comodidad y sometió por tierra, mar y aire a los locales. No marcaron los de Bolo porque Bravo e Isi estuvieron desafortunados en el remate final, pero metieron el miedo en el cuerpo a la parroquia local. Ni 'haka' albinegra ni pánico en Benipila ni ambiente bélico. Todo eso estaba enterrado. Lo que había era temor a que los bercianos dieran un golpe a la eliminatoria tan prematuro como decisivo. Afortunadamente, los de Munúa resistieron y salieron vivos de ese primer cuarto de hora. Fue infernal.

1 FC Cartagena

Joao Costa; Ramírez, Antonio López (Ayala, minuto 68), Mejías, Mata; Cordero, Vitolo; Jara, Moyita (Fito Miranda, minuto 79), Elady; Rubén Cruz.

2 SD Ponferradina

Manu García; Son, Trigueros, Jon García, Ríos; Larrea, Sielva; Isi, Kaxe (Bolaños, minuto 89), Pichín (Jorge García, minuto 61); Bravo (Yuri, minuto 80).

GOLES
1-0, Rubén Cruz (minuto 24). 1-1, Ríos (minuto 61). 1-2, Yuri (minuto 86).
ÁRBITRO
González Esteban (vasco). Amarillas a los locales Antonio López, Mejías, Cordero y Moyita; y al visitante Kaxe. Expulsó al local Elady en el minuto 77.
INCIDENCIAS
Estadio Cartagonova, ante unos 14.000 espectadores.

Llegaron una vez y marcaron los albinegros. Fue la primera vez que apareció Santi Jara, quien dribló a tres contrarios y cedió a Rubén Cruz, quien soltó un misil con la zurda y batió a Manu García. No se podía tener más haciendo menos. El inicio del partido nos encaminaba a un 0-1 y, sin embargo, nos encontramos con un 1-0. Es la Ponferradina un bloque, uno de esos conjuntos que compite en todo momento y no se permite ni un solo instante de dudas. Por eso, incluso con el 1-0, los bercianos siguieron a lo suyo y volvieron a aparecer por los dominios de Joao Costa. No obstante, en una contra fulgurante, Elady por dos veces perdonó el segundo.

Todo se va a pique

Llegó el Cartagena al descanso con una renta tan mínima como preciada. No merecía ir ganando y no había sido mejor que la Ponferradina. Por eso, había que hablar de inercia positiva, mentalidad ganadora o simplemente resistencia. En una carrera de fondo como es el 'playoff' largo, con sus seis partidos convertidos en finales a cara o cruz, sobrevivir en los peores momentos es un don que solo tienen los equipos que finalmente ascienden. Eso es lo que podíamos pensar en el tiempo de asueto.

Munúa no agotó el tercer cambio y sacó a Miranda en el 79, cuando el Efesé ya estaba a merced del rival

Todas esas cavilaciones y esa filosofía tan de andar por casa de un deporte inabarcable como el fútbol se fue a pique en el segundo periodo, en el que los visitantes dieron un paso adelante y aún fueron más superiores al Cartagena de lo que lo habían sido en el primero. Que ya lo habían sido. El Efesé, sin llegar al esperpento de Valdebebas, naufragó como pocas veces antes lo había hecho esta temporada en el Cartagonova. Se quedó sin respuesta en el campo y en el banquillo. Otra vez.

Inconcebible fue que Munúa, pese a la evidencia de que su equipo estaba a merced del rival, no agotara los cambios y sacara a Fito Miranda tan tarde, a once minutos del final. La primera sustitución fue obligada. Se lesionó Antonio López y entró Ayala. La tercera nunca llegó. Con Moyita y Cordero naufragando en el medio (y ambos con amarilla), el partido pedía a gritos la entrada de Fito Miranda y Julio Gracia. No hubo cambios en los locales y nada cambió en un encuentro en el que la Ponferradina fue picando piedra hasta encontrar oro.

Primero lo halló con un golazo de libre directo de Ríos Reina, un lateral que asusta siempre a balón parado. Un auténtico tesoro en Segunda B. Le da lo mismo que sea en un córner, en un saque de banda o en un libre directo. Aprovechó una falta innecesaria en la frontal de Josua Mejías a Kaxe para alojar la bola en la escuadra y dejar en el estadio la misma sensación vivida hace un año en el choque ante el Rayo Majadahonda, cuando Coto la puso en la otra escuadra, entonces con la colaboración del meta Pau Torres. Ayer Joao Costa solo tuvo responsabilidad en echar de allí a Santi Jara, quien conocía a Ríos Reina y quiso ponerse en el palo para sacar la bola.

La estocada de Yuri

La diferencia es que el año pasado, en ese envite contra los madrileños, entró Aketxe desde el banquillo, los albinegros reaccionaron y el vasco hizo el 2-1. Ayer todo siguió igual. El 1-1 dejó tocados a los locales y espoleó a los visitantes. Elady, el mejor jugador del Cartagena durante todo el curso, perdió los papeles y fue expulsado con total justicia al cortar un contragolpe con una patada que sobraba. Venía de perder un balón absurdo al borde del área berciana y de completar una tarde gris.

Con uno menos, el Cartagena reculó definitivamente y se dedicó a guardar su portería y mantener un 1-1 que era bastante mal resultado para ir a El Toralín. Pero era lo menos malo. Lo que no se podía hacer era encajar el segundo. Salió Yuri, que va a cumplir 37 años pero sigue marcando goles como churros. Y un escalofrío recorrió Benipila. Los aficionados visitantes sabían que con el brasileño en el terreno de juego siempre pueden pasar cosas. Y pasaron. Luis Mata se comió una pelota a su espalda y permitió que Son regalara el 1-2 a Yuri. Un reserva de lujo dejaba la eliminatoria muy de cara para la Ponferradina. Mientras, los suplentes del Cartagena seguían calentando en la banda.

La Ponferradina fue muy superior al Cartagena y ahora los albinegros están obligados a protagonizar una segunda machada. En este caso, es el más difícil todavía. Porque hay que hacerla a domicilio, en uno de los campos más duros de toda la categoría y ante un rival que es mucho mejor equipo que el Real Madrid Castilla. Para empeorar las cosas, habrá que buscar la remontada en El Toralín sin Elady. Y sin Josua Mejías. Y sin Antonio López.