Cinco razones para una remontada

Elady deja atrás a Gato y Carrasco en el partido del pasado domingo ante la Balompédica Linense. / lof
Elady deja atrás a Gato y Carrasco en el partido del pasado domingo ante la Balompédica Linense. / lof

El Efesé se dispara en la tabla y olvida su mal inicio, por el excelente nivel de la plantilla, la estabilidad en el club y los problemas de sus potenciales rivales

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Del pánico en septiembre a la felicidad en el inicio del nuevo año. El Cartagena, en tres meses pletóricos, ha pasado de estar en puestos de descenso a Tercera División a liderar la clasificación del grupo IV. Ha conseguido ser campeón de invierno por tercera temporada consecutiva, algo que hace solo un mes parecía una quimera. Estaba a nueve puntos del Melilla. Pero lo ha hecho. Otra vez. Ahora toca refrendar ese liderato en Granada, donde este domingo le espera un filial nazarí en horas bajas. El joven e irregular conjunto entrenado por Pedro Morilla ha perdido los tres últimos partidos, ante Linense (1-0), Recreativo de Huelva (2-1) y Don Benito (0-1). Pero no hay que olvidar que el Granada B, en la primera vuelta, ganó en el Cartagonova (2-3) y en la Nueva Condomina (0-1) y trituró al Melilla en su campo de la Ciudad Deportiva (5-1).

Antes de que llegue ese duelo, que el filial del Granada afronta en la undécima posición (a cinco puntos del descenso), es hora de analizar los cinco motivos fundamentales que han hecho que el Efesé haya firmado una remontada tan espectacular en la clasificación en las once últimas semanas. Cuando perdió en casa contra el Melilla en la octava jornada, los de Munúa eran décimos, a solo cuatro puntos del descenso y a ocho del liderato. Hoy, tras una sensacional racha de nueve victorias, un empate y una derrota en los once últimos partidos, ya gobierna la clasificación en el grupo IV y solo hay un equipo mejor en toda la categoría. Es el Racing de Santander.

Los cinco motivos de la resurrección

1 La plantilla tiene un nivel altísimo
Llegaron 17 jugadores nuevos en verano y hubo que pasar un periodo de adaptación. Pero la realidad es que el equipo es incluso mejor que el del año pasado, que ya era muy bueno. Y al final eso se está reflejando en el juego y los resultados.
2 Las discutidas rotaciones de Munúa han surtido efecto
Casi todos los jugadores de la plantilla están 'enchufados' y se sienten partícipes del proyecto. El técnico puede contar con 20 jugadores de muy buen nivel y eso, en Segunda B, es un lujo.
3 El nivel de exigencia es muy alto
Nadie esconde, ni fuera ni dentro del vestuario, que el único objetivo este año es ser campeón y ascender de una vez a Segunda. Y eso no está siendo un lastre, ni siquiera cuando el equipo empezó tan mal. Al revés, es un estímulo para todos.
4 No hay un rival claro que pueda hacerle sombra
, ya que el Melilla se ha desplomado en el último mes y el UCAM es muy poco fiable fuera de casa. Al Real Murcia lo inhabilitan sus numerosos problemas económicos e institucionales.
5 El club disfruta de una estabilidad que muy pocos otros tienen en esta categoría
Se cobra por adelantado, la afición está volcada con el proyecto y la paz social está garantizada. Eso llega a los futbolistas.

Primero. La plantilla es muy buena. El nivel del equipo es altísimo, con varios futbolistas que perfectamente podrían tener cabida en muchos conjuntos de Segunda. Llegaron 17 jugadores nuevos en verano y hubo que pasar un periodo de adaptación. De ahí, esos dos puntos sumados solamente en las primeras cuatro jornadas de Liga y la eliminación en la tanda de penaltis a manos del Logroñés en la primera eliminatoria de Copa del Rey. Pero la realidad es que la plantilla que armaron en julio y agosto Paco Belmonte y Manuel Sánchez Breis es incluso mejor que la del año pasado, que ya era muy buena. Y al final eso se está reflejando en el juego y en los resultados. Si el Cartagena está a su nivel, hay pocos equipos del grupo IV que puedan ganarle.

Joao Costa solo ha encajado tres goles en las once últimas jornadas y lleva 413 minutos imbatido

Segundo. 20 jugadores comprometidos. Las discutidas rotaciones de Gustavo Munúa, que han ido a menos con el paso de las jornadas, han surtido el efecto deseado. Casi todos los jugadores de la plantilla están 'enchufados' y se sienten partícipes del proyecto. El técnico puede contar con 20 hombres de muy buen nivel y eso, en Segunda B, es un lujo. Todos están comprometidos, tengan más o menos protagonismo. Da igual que sean suplentes habituales o titulares fijos. Un buen ejemplo de ello es el gran rendimiento que dio el pasado lunes en La Línea de la Concepción el lateral luso Luis Mata, quien llevaba seis semanas sin jugar un solo minuto. En La Línea faltaron Jesús Álvaro, Cordero y Rubén Cruz. Pero nadie se puso nervioso. Este domingo en Granada serán baja Vitolo y Aketxe. Y tampoco pasa nada. Sus recambios ofrecen plenas garantías.

Los de Munúa no cambian fuera de casa y de nuevo son el mejor visitante de toda la categoría

Tercero. Autoexigencia. Nadie pone excusas en este Cartagena de puertas para adentro, más allá de que Gustavo Munúa, en público, se haya quejado de los terrenos de juego de El Ejido (donde perdió) y Villanueva de la Serena (donde empató). En la caseta hay un nivel de exigencia muy alto. Nadie esconde, ni fuera ni dentro del vestuario, que el único objetivo este año es ser campeón y ascender de una vez a Segunda. En la plantilla no se piensa en otra cosa y Munúa es el primero que aprieta mucho las tuercas a sus hombres. Es un entrenador incómodo para el futbolista cómodo. Y lo bueno es que eso no está suponiendo ningún problema, ni en lo deportivo ni en la convivencia en el día a día. Ni siquiera lo fue cuando el equipo empezó tan mal, aunque es justo reconocer que jugadores importantes como Elady o Julio Gracia se pusieron nerviosos al ver que el campeonato avanzaba y ellos no tenían continuidad en el 'once' inicial. Pero nadie se ha quedado por el camino. Al revés, la presión interna y externa es un estímulo para todos.

Cuarto. Un camino despejado. No hay un rival claro dentro del grupo IV que pueda hacerle sombra en estos momentos al Cartagena, ya que el Melilla se ha desplomado en el último mes y podría perder en este mercado invernal a su goleador, Yacine, que es pretendido por el Elche. El UCAM de Munitis, por su parte, es muy poco fiable fuera de casa. Y al Real Murcia lo inhabilitan sus numerosos problemas económicos e institucionales. Mientras todo eso sucede, el Cartagena va haciendo camino y superando sus propias marcas. El meta Joao Costa, que suma ya 413 minutos imbatido, solo ha encajado tres goles en las once últimas jornadas. Y el Efesé, por tercer año consecutivo, es el mejor visitante de los 80 de Segunda B. Ya suma 21 puntos fuera de casa, uno más que Mirandés y Barakaldo. La clave está en que el equipo no especula. Siempre juega al ataque y siempre sale del mismo modo al campo, sea en el Cartagonova o fuera. De hecho, en las dos últimas salidas (Marbella y La Línea) ha basado su victoria en una salida en tromba. En ambos casos se adelantó en el marcador antes del minuto 10.

Quinto. Estabilidad garantizada. El Cartagena vive los mejores momentos de su historia en lo económico, lo social y lo institucional. Disfruta de una estabilidad que nunca tuvo y que muy pocos clubes tienen en esta categoría, deficitaria por naturaleza. En el Efesé se cobra por adelantado y los jugadores saben que la afición está volcada con el proyecto. La paz social está garantizada y nadie duda de que el presupuesto (superior a los 1,5 millones de euros) va a volver a cubrirse, tal y como ya sucedió en las temporadas anteriores. Solo falta que la afición se anime a viajar más con el equipo.

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