Carteros, taxistas y eternos héroes

Imagen de archivo de la celebración del vestuario tras el ascenso de Alcoy./J. M. Rodríguez/ AGM
Imagen de archivo de la celebración del vestuario tras el ascenso de Alcoy. / J. M. Rodríguez/ AGM

La mayoría de la plantilla que ascendió hace una década en Alcoy ha colgado las botas y no sigue relacionada con el fútbol

RUBÉN SERRANOCARTAGENA

Ya no son unos chavales, ni mucho menos. Todos ellos superan la treintena de edad y alguno, incluso, ya sobrepasa con creces los 40. También hay quienes resisten a duras penas en las catacumbas del fútbol nacional, en clubes muy modestos de Preferente. Pero otros, directamente, se lanzaron a la aventura empresarial, volvieron a estudiar o simplemente están en proceso de presentarse a una oposición, para ser funcionarios. Y hasta hay casos de retiradas forzadas, por graves y prematuras lesiones que les han impedido volver a pisar un campo de fútbol. Son los héroes de Alcoy y hoy se cumplen exactamente diez años de aquel histórico robo de balón de Carlos Carmona a Fernando Martín, con el gol de Juan Pablo y que fue el último ascenso del Efesé al fútbol profesional. Por este motivo, 'La Verdad' ha querido localizar a los 23 jugadores de aquella plantilla (Miki Roqué falleció en 2012), para conocer su paradero y qué es de sus vidas una década después de ese 24 de mayo de 2009.

El portero Castilla lo dejó en 2013 y es conductor con licencia VTC, Viyuela es nutricionista y Juan Pablo sigue regentando un bar en su pueblo

La mayoría de los héroes de Alcoy ha colgado las botas. De los 23, solo 10 continúan en activo. El que más ha despuntado de todos es Carlos Carmona, que tiene 31 años, ha sido padre y actualmente afronta la que es ya su séptima temporada consecutiva en el Sporting de Gijón. Él es el que ha llegado más lejos y ha podido consolidarse en el fútbol profesional, además de Nano, que sigue en el Almería. También el portero Rubén Martínez, que esta semana ha vuelto a celebrar un ascenso, en este caso a Primera y con el Osasuna. También sigue dando guerra con 39 años Txiqui, que en invierno volvió a jugar en Segunda B y la semana pasada no pudo evitar el descenso a Tercera con el Teruel. Aún le quedan fuerzas para seguir. Héctor Yuste continúa en Chipre, en el Apollon Limassol.

Los aguacates de Eloy

Otro que da guerra es el veterano Armando Lozano, que a sus 34 años ha logrado la permanencia en Segunda B con el Salamanca. En paralelo, hace sus 'pinitos' como modelo en las redes sociales, a veces patrocina calzado deportivo y sube vídeos a internet motivando a la gente en el gimnasio. Su futuro parece encaminado al entrenamiento personal, como Viyuela. El burgalés, con 38 años, lo dejó a los 33 en La Roda, reside en Las Palmas y también es nutricionista. «¿Diez años ya? ¡Yo lo tenía más presente! Tengo un grupo de 'WhatsApp' con Armando, Eloy Martín [vive en La Palma, entrena a un Preferente, es director de empaquetado de una empresa de aguacate y va a presentarse como edil de Deportes] y Carmona y lo tenemos activo todos los días. El club debe regresar al sitio donde lo dejamos. ¡Se me pone la piel de gallina!». Este pequeño grupo de héroes, además de Addison [en activo, jugando en el CD La Virgen del Camino], tiene previsto reunirse en lunes en Madrid para recordar viejos tiempos.

Charcos fue representante de una empresa de jamones y desde 2017 es el analista del Espanyol B

Otros héroes menos conocidos aún resisten en los campos de fútbol más modestos. Son los casos del cartagenero Koeman, que ha tenido varias lesiones y juega en la UD Alginet, en la Preferente Valenciana, y del lateral izquierdo Miguel López, en el Quintanar del Rey de la tercera manchega. El último en dejarlo ha sido Raúl Aguilar, que después del ascenso resistió en Segunda B y se ha retirado en Tercera madrileña, en el Santa Ana. Está opositando para funcionario de prisiones.

Gratamente sorprendido por la llamada de este diario se muestra Juan Carlos Castilla, suplente de Rubén aquel año y el primero en Segunda. Ahora tiene 40 años y lo dejó en el Logroñés en 2013, por recomendación médica por una lesión en la cadera. No puede llevar ese ritmo de vida y por eso, este onubense residente en Barcelona trabaja como conductor con licencia VTC. Va y viene llevando a turistas por la ciudad y al aeropuerto. «Me va bien, y que no falte el trabajo. Ese ascenso es uno de los mejores momentos, y también cuando jugaba en Gramanet y eliminamos al Barcelona». Muy cerca de la ciudad condal, en Argentona, reside David Charcos, que se quedó sin ficha a mitad de temporada pero continuó entrenando. «Se portaron muy bien conmigo», cuenta él, de 44 años y actual analista del Espanyol B. Antes, durante un par de años, fue representante de una empresa familiar de jamones.

Con ellos dos guarda una estrecha relación Samuel Bayón, otro que resiste en el modesto Mataró después de vivir numerosas aventuras en la Primera de Eslovaquia y en categorías inferiores de Italia. Su padre fue cartero y él también lo es, además de futbolista. Con 36 años, también se prepara para la Policía. Él marcó uno de los goles en el partido de ida contra el Alcoyano. Por eso, no duda en sentirse «un cartagenero más» cuando recuerda ese año.

Tato, India y Marruecos

En Cartagena, de hecho, está el director general del Cartagena FC Leo Gómez, que lo dejó después del ascenso. También el tercer portero, el cartagenero Óscar Mateo, retirado con solo 23 años por diferentes lesiones. Entrena al prebenjamín en el Gómez Meseguer y es administrativo en una empresa. Por supuesto, Mariano Sánchez colgó las botas en 2014 y sigue al frente del complejo deportivo Pinatar Arena. Juan Pablo sigue viviendo en La Puebla del Río, metido en el mundo de la tauromaquia y en la hostelería. Mena tampoco sigue en activo y entrena a unos chicos del Puente Castro. Falcón ascendió con el Toledo, luego fue el segundo de Onésimo y ahora es el titular del filial. No irá el sábado al Di Stéfano por cuestión de agenda. Tato jugó hasta en Marruecos y ahora debuta en los banquillos, como segundo en el Goa de India. Y Cabrejo, que vive en Compostela, fue concejal de Camariñas medio año y ahora entrena al Negreira, en Tercera.