Juan Francisco Alcoy: «A Cartagena no se puede ir con miedo»

Fran Alcoy, entrenador del CF Talavera, en una imagen reciente./la verdad
Fran Alcoy, entrenador del CF Talavera, en una imagen reciente. / la verdad

«Munúa ya hizo un gran trabajo en el Fabril y lo está repitiendo ahora. El ascenso del Efesé, tarde o temprano, llegará», dice el entrenador del CF Talavera

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Juan Francisco Alcoy (Massanassa, Valencia, 1968) va haciendo camino y, a diferencia de la gran mayoría de los entrenadores, puede decir que echa raíces en los sitios por los que pasa. Las echó en el Cartagena, donde fue mano derecha de Paco Gómez, gerente y entrenador de la casa, hasta en cuatro etapas diferentes, entre 2003 y 2007. Después pasó otros cinco años repartidos entre las canteras del Atlético de Madrid y el Villarreal. Y ahora cumple su quinta temporada consecutiva en el CF Talavera, el rival que este sábado visita el Cartagonova (17.00 horas), en el cierre de un 2018 que nunca olvidaremos por lo que sucedió el pasado 27 de mayo en Majadahonda.

-Es usted el Álex Ferguson del Talavera. Algo así, ¿no?

-Bueno. Aquí sigo. Ya son cinco años. Y muy contento. Junto a Simeone e Iriondo [precisamente el técnico del Rayo Majadahonda] soy el entrenador actualmente en activo que más tiempo llevo en un mismo banquillo. El club cree en mi trabajo y las cosas están funcionando bien.

«Tenemos un presupuesto de 300.000 euros y en verano se nos fueron muchos jugadores»

-Llega su equipo al Cartagonova tras una racha de seis jornadas sin ganar. ¿Qué les está pasando?

-Empezamos muy bien y nos pusimos terceros [ganando en Villanueva de la Serena y El Ejido, por ejemplo]. Ahora estamos metidos en una mala dinámica, pero no nos ponemos histéricos. Hemos empatado tres partidos en casa, todos a cero, en los que tuvimos ocasiones para ganar. Fue contra el San Fernando, el Linense y el Don Benito. Perdimos en Marbella [2-0] injustamente. No es normal que ninguno de los dos delanteros [Espinar y Laerte] haya marcado un solo gol en 17 jornadas. Nos está costando finalizar, aunque llevamos 17 goles, que no es una mala cifra. Y luego nos está penalizando el estado de nuestro terreno de juego. Somos un equipo combinativo, que se asocia y quiere tocar desde atrás. Pero el césped de Santo Domingo está muy mal y nos perjudica. En resumen, creo que el fútbol no nos está dando nada en estas últimas semanas.

«Con sus errores, Paco Gómez hizo mucho por el Cartagena. Lo salvó y le dio una viabilidad económica»

-Ustedes están como están y el Cartagena llega a este partido en su mejor momento. Ha ganado sus últimos cuatro partidos en casa, con 12 goles a favor y ninguno en contra. ¿Le da miedo?

-A Cartagena no se puede ir con miedo. Si vas a encerrarte y solo a defender, pierdes seguro. 90 minutos metidos atrás en el Cartagonova no hay equipo que los pueda resistir. Porque el Cartagena, de medio campo hacia adelante, tiene a los mejores futbolistas de Segunda B. Y si les dejas la pelota, al final o te la hace uno o te la hace el otro.

-Entonces, ¿saldrán al ataque?

-Queremos tener la pelota. En todos los partidos. Nuestra forma de jugar está clara. Y la mejor manera de tener a los jugadores del Cartagena lejos de nuestra portería es discutiéndole la posesión del balón.

-¿Se parece mucho este Talavera al de la pasada temporada, cuando se vio las caras en la Copa del Rey con el Cartagena?

-Hemos cambiado muchos jugadores. Somos un equipo muy modesto. Todos los futbolistas son mileuristas y el presupuesto total del club, incluyendo cuerpo técnico y empleados, es de 300.000 euros. El año pasado hicimos una gran temporada, clasificándonos para la Copa del Rey. Y no tuvimos la oportunidad de retener a buenos jugadores, que recibieron ofertas importantes. Jesús Jiménez se fue a Polonia, Villarejo se marchó al Racing de Ferrol, otro [Mario] fichó por el Badajoz, otro [Jorge Fernández] se fue al Conquense y uno más [Óscar Prats] se nos fue al Barakaldo.

-Vaya partido el del año pasado en Copa del Rey. Hubo de todo.

-Yo puedo hablar de lo que pasó en el césped. De lo de después, no tengo ni idea. Fuimos mejores que el Cartagena y no merecimos perder. Pero la fortuna nos dio la espalda. Obviamente, no es lo mismo jugar en El Prado, donde nosotros nos hacemos fuertes, que hacerlo en el Cartagonova. Ahora, en este partido que tenemos el sábado, ellos son favoritos, entre otras cosas porque tienen un presupuesto cinco o seis veces mayor que el nuestro.

-El Talavera compitió el curso pasado en el grupo 1. Lo conoce bien. ¿Es más fuerte el 1 o el 4?

-El grupo 4 es más fuerte que el 1 y es el que tiene más nivel de todos.

-¿Le sorprendió la apuesta del Cartagena por Gustavo Munúa?

-No. Yo ya le conocía del año pasado, porque coincidimos en el grupo 1 [ganó el Talavera al Fabril por 2-0 en El Prado]. Hizo un gran trabajo en el Fabril y lo está repitiendo ahora.

-¿Conserva muchos amigos por Cartagena?

-Sí, por supuesto. Viví cinco años allí y trabajé mucho en ese club. Ahora está en una buena etapa, bien estructurado y con estabilidad. El ascenso del Efesé, tarde o temprano, llegará. Lo que sucedió en Majadahonda fue traumático, pero de nuevo cuenta con una gran plantilla. En mi opinión, junto al Murcia y el UCAM, es el mejor equipo del grupo 4. Y no creo que haya muchos mejores en el resto de grupos.

-¿Qué recuerda de sus años en el Cartagena?

-Recuerdo que tuvimos que partir de cero. Le echamos muchas horas de trabajo. Yo me pasaba el día encerrado en el despacho, solucionando temas. Lo hicimos todo, el nuevo escudo, el proyecto deportivo y el cambio de nombre, que nos costó un litigio con la Federación. Ahí se movió bien Salvador Rincón, abogado de Paco Gómez. Y luego estaban las deudas que Paco Gómez tuvo que saldar de la etapa anterior. Y no venían de 5.000 o 10.000 euros. Hablamos de deudas inesperadas que salían de debajo de las alfombras y que eran de 300.000, 400.000 e incluso 500.000 euros.

-¿Se arrepiente de haber dejado el despacho en 2007 y jugársela como entrenador, sabiendo lo que podía pasarle con Paco Gómez?

-No. Lo cómodo era quedarme en el despacho, cobrando mi sueldo y garantizándome mi continuidad en el club. Pero soy entrenador, esta es mi vocación y quería entrenar al Cartagena. Mi cese [tras una victoria contra el Águilas] fue precipitado y erróneo, como se demostró después. Tuve que irme del Cartagena, pero después he seguido entrenando. De aquello han pasado diez años y siempre he tenido equipo.

-¿Por qué malgastó tanto dinero Paco Gómez en aquellos años?

-Porque era muy vehemente y quería resultados inmediatos. Y eso en el fútbol no siempre ocurre. A veces escuchaba mis consejos y se dejaba asesorar, pero en muchas otras ocasiones se precipitaba y tomaba decisiones alocadas, sin ningún sentido. Y fue una pena que tuviera que salir de aquel modo de Cartagena. No se lo merecía. Con sus errores, hizo mucho por el Cartagena. Lo salvó en 2003 de una segura desaparición y luego le dio viabilidad, lo ascendió a Segunda y casi lo pone en Primera, además de convertirlo en Sociedad Anónima. Hizo mucho.

-Vaya verano aquel de 2003, ¿no?

-Fue una verdadera locura. Todos los jugadores firmaban por Invercón [empresa constructora de Paco Gómez] y no sabíamos si el proyecto se quedaba o no en Cartagena. Machuca se fue con los jugadores a Saldaña [provincia de Palencia] y una semana antes de empezar la Liga, contra el Palamós, ni siquiera teníamos las fichas tramitadas en la Federación. Lo curioso es que ganamos ese primer partido. Pero fue un primer año muy complicado. Nos salvamos con apuros en la penúltima jornada.