Fútbol | Segunda B

Todo o nada al albinegro

Un grupo de jugadores del FC Cartagena, en el césped del estadio Cartagonova./ P. SÁNCHEZ / AGM
Un grupo de jugadores del FC Cartagena, en el césped del estadio Cartagonova. / P. SÁNCHEZ / AGM

El Efesé se juega la temporada esta tarde y necesita ganar al menos 2-0 al Real Madrid Castilla para seguir con opciones de ascenso, en un estadio a rebosar

RUBÉN SERRANO

No sabemos cómo acabará la historia, si con milagro o con el octavo año consecutivo en el calabozo de la Segunda B. Puede ocurrir cualquier cosa. Al menos hay esperanza. La operación remontada ha calado en la afición y en el vestuario. Tanto, que el Cartagonova va a vivir uno de los mejores ambientes en sus más de treinta años de historia. El Efesé y su gente se agarran a un clavo ardiendo, con la fe intacta en levantar la eliminatoria (es necesario al menos un 2-0) y en no sumar a la lista negra el nombre del Real Madrid Castilla. El duro aprendizaje del pasado (Córdoba, Vecindario, Caudal, Avilés, Barcelona B, Majadahonda, Extremadura...) debería ser el impulso necesario para seguir con vida.

El club blanco solo se ha quedado con 71 de las 250 entradas que le corresponden

Pero pase lo que pase esta tarde, el club presidido por Paco Belmonte debería sentirse orgulloso por el sentimiento que ha creado en estos cuatro años de dirección. Es su mayor patrimonio. La afición ha madurado, ha sabido asimilar los golpes y, ocurra o no el milagro, va a seguir al pie del cañón la próxima temporada. En situaciones como la actual, antes había desbandada. Ahora hay implicación y amor a unos colores. Buen ejemplo fue la verbena del viernes, en un histórico entrenamiento a puerta abierta con más de un millar de personas. La cola para sacar entradas en las oficinas ha sido la tónica habitual durante toda la semana, incluso ayer. Hay 12.329 entradas vendidas. Para que se hagan a la idea: en las finalísimas por el ascenso, ante Majadahonda y Extremadura, asistieron 13.000 y 13.571 espectadores, respectivamente. La asistencia de hoy es una locura, porque es solo la primera de las tres eliminatorias por el ascenso, porque el resultado de la ida es malo (3-1) y porque las sensaciones en el Alfredo Di Stéfano no invitan al optimismo. Es difícil que el guion dé un giro tan brusco en solo una semana.

Pero la gente cree. Muchísimo. Está realmente implicada y va a arropar a los muchachos de Munúa con infinidad de iniciativas: desde recibir al autobús, unas dos horas antes del partido, hasta repartir 14.000 globos, cantar el himno a capela y poner en práctica el llamativo saludo vikingo que popularizó Islandia en la Eurocopa. Tanto se ha volcado la ciudad, que hasta el club tuvo ayer que interrumpir la venta de entradas online por fallos técnicos. Poca broma todos esos ingredientes, para ser la primera de las tres eliminatorias del 'playoff' de ascenso y con un resultado adverso. Aunque el envoltorio del encuentro es admirable, y la gestión de Belmonte y Breis es de matrícula, la pelota está en el tejado de los futbolistas. Todo depende de lo que suceda en el césped.

MEDIDAS ANUNCIADAS

Primera
Una entrada adicional a precio de abonado y otra gratis para todos los socios del club.
Segunda
Prohibida la entrada al Cartagonova con camiseta del Real Madrid.
Tercera
Entrenamiento el viernes a puerta abierta, recibimiento al autocar del equipo el domingo y estadio lleno media hora antes.
Cuarta
Se repartirán 14.000 globos blancos y negros.
Quinta
Los jugadores han empapelado toda la ciudad con carteles del partido.
Sexta
Recoge, pega y sube a Twitter una foto en tu negocio con el cartel del partido.
Séptima
Canta el himno a capela a la salida de los jugadores al terreno de juego.
Octava
Animar al equipo con el saludo vikingo cuando termine de sonar el himno.
Novena. Responder con la etiqueta #OperaciónRemontada a la pregunta
¿Qué serías capaz de hacer para pasar a la siguiente eliminatoria?

Toda la artillería

Y está en las manos de Gustavo Munúa dar con la tecla y recuperar a ese equipo que enamoró a todos, pero que desapareció hace semanas y ha resistido a la caída con una versión diferente, menos brillante, en forma de 5-3-2. O vuelve la mejor versión o todo el trabajo de la temporada se irá al garete. Sería una auténtica pena, después de un juego tan vistoso y de acumular récords durante buena parte del curso. Aunque los jugadores espabilaron con el nuevo sistema táctico, lo cierto es que esa defensa de cinco no la interpretaron bien en el Alfredo Di Stéfano: la retaguardia hizo aguas y el Castilla pasó por encima, volando por los costados.

Por eso, lo mas normal es que el técnico uruguayo pueda apostar por darle un giro a la alineación: o saca toda la artillería de golpe o reserva algo de dinamita para los minutos finales. Salir con Elady, Aketxe y Rubén Cruz desde el principio o no. Lo que el Cartagena quiere es rendir en todo momento. A veces conviene que la tromba sea moderada y constante, durante los noventa minutos, en vez de potente y limitada, durante solo un cuarto del partido. Ahí va a estar la clave. La cabeza. No volverse locos. Saber competir. Munúa lo tiene todo disponible, a excepción del guardián del ala izquierda, el lesionado Jesús Álvaro, y del sancionado Moisés, autodestruido en Madrid. La magia por dentro y los centros por los costados, con la precisión de Óscar Ramírez, son opciones que funcionaron en su momento y el charrúa podría rescatar.

Ahora bien. Hay que tener los pies en el suelo. Es un 2-0. Pero delante está el Real Madrid Castilla. Hay una corriente que ve en el filial blanco a un grupo de chavales inexperto, timorato y que puede caer en el miedo escénico de una gran cita. Pero hay un matiz que no hay que olvidar: la presión y la exigencia van adheridas a un club de talla mundial como el Real Madrid. Y en citas como las de esta tarde, en escenarios volcánicos como va a ser el Cartagonova, los Daniel Gómez, Cristo y De Frutos deben crecerse y demostrar su talento. Es algo similar a lo que podrían encontrarse si en un futuro dan el salto a la élite.

Roberto Carlos, en el palco

De hecho, muchos ojos estarán puestos esta tarde en los chicos de José Manuel Díaz. Está prevista la asistencia de ojeadores de clubes extranjeros, como el Leeds inglés, y de pesos pesados en el club blanco como Roberto Carlos. También el exfutbolista Antonio Ruiz. No acudirá Emilio Butragueño ni ningún alto cargo del primer equipo. Sí Nicolás Martín, presidente del Castilla. En total, una veintena de personalidades del club blanco estarán en el recinto de Benipila. De aficionados visitantes, solo se han consumido 71 de las 250 entradas. El filial está alojado en el hotel NH Cartagena y algunos de sus jugadores, como Álex Martín, ya han repetido durante la semana que saldrán «con la misma mentalidad» que en el partido de ida. «A ilusión no nos gana nadie», ha asegurado también el defensa Dani Fernández.

Por si fueran pocos alicientes, el encuentro lo va a arbitrar Antonio Santos Pargaña. El colegiado sevillano, de 38 años, es un viejo conocido para el Efesé: en febrero de 2017 expulsó a Jesús Álvaro, Arturo, Monteagudo y Juanlu Bernal en un encuentro disputado en La Roda. No expulsó a un jugador local ni le pitó un penalti que le hicieron a Germán.

Casi medio centenar de coches dan color por la ciudad

Más de una treintena de coches y casi una veintena de motocicletas participaron ayer en la caravana de vehículos albinegros organizada por la Federación de Peñas. Salió a las 11.30 horas de la explanada del Cartagonova y recorrió la Alameda de San Antón, la calle Real, el Paseo del Muelle, las Puertas de San José y el Paseo de Alfonso XIII. Al término de la actividad, la directiva encabezada por Miguel Ángel Muñoz invitó a los presentes a refrescos en la cafetería del estadio.

Las peñas han solicitado ayuda para colaborar en la organización de los actos previos al partido. A las nueve de la mañana, todo aquel que quiera puede entrar al campo por la tribuna baja para ayudar a colocar 14.000 globos en los asientos, y un gran tifo en el fondo sur que se desplegará en el momento en que salgan los futbolistas al césped.

Unas dos horas antes, con el visto bueno de la Policía, la Federación de Peñas tiene previsto recibir al autobús albinegro con varias iniciativas para dar color, y que prefieren no desvelar.