Alberto García: «Han pasado veinte años y todavía no lo he superado»

Alberto García./Antonio Gil / AGM
Alberto García. / Antonio Gil / AGM

Garrido confiesa que cuando lo expulsaron «quise que la tierra me tragara y me encerré en el vestuario»

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Alberto García (Elda, 1971) era el capitán del Cartagonova FC la noche del Cordobazo. «Han pasado veinte años y todavía no lo he superado. Es el peor recuerdo de mi vida y supongo que es algo que siempre voy a tener ahí. Nos dejó marcados, sobre todo a los que al final nunca jugamos en Segunda. Era mi momento, con 28 años y en el sitio en el que quería estar. Era el momento del club. Veníamos de Tercera, éramos un bloque y estoy seguro de que en Segunda, con esa misma base y los refuerzos que iban a venir, habríamos estado en mitad alta de la tabla», lamenta el que fuera delantero cartagonovista durante seis temporadas, entre 1996 y 2002.

Él no hubiera reservado a nadie en Córdoba en el partido de la penúltima jornada de la liguilla, pero «Aranguren era un gran entrenador, con mucha experiencia y respetado por todos. Es el mejor técnico que tuve. Había hecho lo mismo con el Alavés y le salió bien. Su decisión tenía una base, más allá de que yo no la compartiera. En el segundo partido, hasta el descanso todo estaba controlado. Fue una pena. Fíjate que el Cartagena subió en Alcoy y ha estado en Segunda, pero este partido se recuerda aún. Fue muy cruel», confiesa Alberto García, quien jugó en Figueres, Orihuela y Eldense tras salir del club.

Ahora es concejal y portavoz del PP en su pueblo. Cuando su partido estuvo en el Gobierno local de Elda, entre 2007 y 2015, fue concejal de Deportes, Juventud, Obras Públicas y Servicios. Ha entrenado al filial del Eldense y fue segundo de Yeste en el primer equipo hace dos años. «Me fui en cuanto vinieron los italianos. Desde el primer momento se veía que tenían muy mala pinta», confiesa.

«Fue una mano instintiva»

Tampoco olvida aquella noche Luis Miguel Garrido (Valladolid, 1972). Apodado 'Conan', el central que también pasó por Toledo, Castellón, Levante y Alcoyano, entre otros equipos, fue expulsado en el minuto 56. «La primera amarilla, por una entrada a Loreto, se puede sacar o no. En la segunda, fue una mano instintiva, al ver que la pelota me superaba. Cuando me sacaron la roja quise que la tierra me tragara y me encerré en el vestuario. No me enteré del gol de Ramos. Tardé diez años en poder ver el partido. Es el peor recuerdo de mi carrera», admite. Y su trayectoria ha sido especialmente extensa. Debutó en Segunda B con 17 años en el Valladolid B y colgó las botas con 42, en el Muro de Alcoy, en Tercera, con más de 600 partidos disputados. Se despidió de Segunda B con 39, en el Gandía. «Me he cuidado mucho y apenas me lesioné», dice. Ha sido director deportivo de Olimpic y Ontinyent.

Lo pasó especialmente mal porque, al igual que Trujillo, tuvo que escuchar de todo tras el Cordobazo. «El que me acusara de venderme es un ignorante. En mi vida me vendí. Tenía contrato en Segunda, como muchos. Fue una situación muy dolorosa, de las que se dan en el fútbol, que por eso es un deporte tan grande. Nunca sabes qué va a pasar», señala. Este periódico también ha contactado con el meta Trujillo, pero el canario ha rechazado participar en el reportaje. «No me apetece volver a recordar todo aquello», se excusó.