Los 400 abonados de lateral bajo verán el duelo desde la zona alta

F. J. M. CARTAGENA

El estadio Cartagonova presentará esta mañana una imagen inédita, ya que todo el anillo inferior -a excepción de la zona de tribuna- estará desierto. Esa zona va a estar clausurada por motivos de seguridad, después de que un informe de los técnicos de la Concejalía de Infraestructuras haya detectado «daños menores» en el forjado del anillo inferior del recinto de Benipila, que en este 2018 ha cumplido 30 años de vida.

Así, el club albinegro va a reubicar a los alrededor de 400 abonados que tiene en la parte inferior del lateral rambla en la zona superior del mismo lateral, donde se ve mejor el juego y hay espacio suficiente. En los fondos no hay socios. El norte está reservado para la afición visitante y no vienen seguidores del Ibiza. Y en el sur no se van a venden entradas libres.

No es un problema demasiado serio, ya que los abonados de lateral bajo no se ven perjudicados y arriba hay sitio de sobra. El Cartagonova tiene una capacidad de 15.000 espectadores y la media de afluencia en estos primeros meses de la temporada está en 5.500 personas.

Preocupa más el estado de la estructura del estadio. De cara al futuro, esto es lo que realmente inquieta a los responsables de la Concejalía de Deportes y a la directiva del Cartagena. Los técnicos aseguran que el inmueble no sufre aluminosis y que es relativamente sencillo preparar un plan para rehabilitar las zonas dañadas de la estructura. De momento, lo que se va a hacer entre mañana y el próximo sábado es apuntalar tanto el lateral bajo como los dos fondos inferiores. Y con eso bastará para volver a abrir esas tres gradas en el siguiente encuentro, ante el San Fernando, el próximo 9 de diciembre.

Cuando termine la temporada, arrancará un proceso más ambicioso de rehabilitación del estadio, «que se ejecutará en varias anualidades», tal y como avanzó el pasado viernes el nuevo concejal de Deportes, Manuel Mora.

 

Fotos

Vídeos