La venganza de Chus Hevia termina con el Cartagena metido en más problemas

Moisés remata desviado, en el segundo tiempo./F. C. Cartagena
Moisés remata desviado, en el segundo tiempo. / F. C. Cartagena

Un gol del delantero asturiano tumba a los de Monteagudo en Marbella, donde fueron de más a menos en otro mal partido

FRANCISCO J. MOYA

La depresión se ha apoderado definitivamente de un Cartagena que ha perdido el rumbo del modo más inexplicable, cuando parecía difícil que eso sucediera. Empezó la Liga con buen tono y marcando muchos goles. Ganaba casi siempre en la Liga y pasaba rondas, con sufrimiento eso sí, en la Copa. Todo marchaba bien. De notable alto. Sin embargo, fue salir vivo de Talavera de la Reina en aquella noche agónica en el campo de El Prado y se le fundieron todos los plomos. Fue una liberación primero. Y una condena, después. Va encadenando un partido malo detrás de otro, cada domingo genera menos peligro en el área rival, la efectividad en ataque ha desaparecido por completo y la sangría de puntos empieza a ser dolorosa. Dos de doce. Un desastre.

1 Marbella FC

Wilfred; Carlos Julio, Lolo Pavón, Catena, Ravzan; Alonso, Indiano; Corpas, Añón (Sergio Narváez, minuto 85), Rioja (Marcos Ruiz, minuto 90); y Chus Hevia (Juanfran, minuto 80).

0 FC Cartagena

Marcos; Óscar Ramírez, Josua Mejías (Moussa, minuto 74), Moisés, Míchel Zabaco, Jesús Álvaro; Hugo Rodríguez (Dani Abalo, minuto 77), Sergio Jiménez, Poley (Zalazar, minuto 77), Cristo; y Aketxe.

El detalle
Ruslan Grinberg, padre del propietario del Marbella, viajó expresamente desde Rusia para ocupar la presidencia en el palco justo en el lugar donde se sentaba su hijo, Alexander Grinberg, hoy en prisión tras el desmantelamiento de un destacado clan de la mafia rusa. A Grinberg, a quien los aficionados del Marbella le mostraron ayer su apoyo con una pancarta que decía 'Fuerza Alexander', se le imputan delitos de pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y contra la hacienda pública. El Cartagena estuvo representado por su director general, Manuel Sánchez Breis.
Gol
1-0, Chus Hevia (minuto 73).
Árbitro
García Gómez (extremeño). Amarillas al local Catena y al visitante Aketxe.
Incidencias
Municipal de Marbella. Unos 1.200 espectadores.
El próximo partido
El Cartagena recibe este próximo domingo al San Fernando (19.00 horas) en un Cartagonova que estrenará el nuevo césped que está instalando desde el lunes la empresa sevillana Novogreen. Antes, el jueves, los de Monteagudo jugarán un amistoso en La Manga Club contra un equipo indio.

Ayer en Marbella, un tanto de Chus Hevia, ex del Cartagena, hurgó en la herida del equipo blanquinegro, que ya suma cuatro jornadas sin ganar y cae al décimo puesto. Algo lógico en un equipo que solo ha conseguido dos puntos de los doce últimos posibles. Lo peor es que ha sido ante rivales que dificílmente estarán entre los elegidos para pelear por el ascenso. ¿Qué está pasando? Toca pararse, reflexionar y hacer un diagnóstico rápido y certero. La jornada 9 está a la vuelta de la esquina y la hemorragia debe ser taponada de un modo urgente. Hay un dato que hace daño a la vista. En el último mes, el Efesé ha anotado un solo tanto, el que hizo Hugo Rodríguez de libre directo hace dos semanas en Mérida. Y no sirvió para nada. Aketxe, clavado en cuatro goles, no marca desde su doblete en La Condomina.

Ayer, el Efesé fue de más a menos, firmó un pésimo segundo tiempo en el Municipal de Marbella y cayó víctima de sus propios errores, ante un rival ordenado y aplicado que supo defenderse y aprovechó la ocasión que tuvo para marcar y amarrar su cuarto triunfo en cuatro partidos como local.

Hugo Rodríguez y Aketxe pudieron adelantar a los visitantes en dos buenas oportunidades de gol Marcos no atajó bien un disparo lejano de Añón y Hevia le ganó la partida a Zabaco en la acción del 1-0

Arrancó mejor el Cartagena, con el sistema de cinco defensas del pasado 'playoff' rescatado por Alberto Monteagudo ante la plaga de bajas y el buen momento de sus tres centrales, Josua Mejías, Moisés y Míchel Zabaco. Son lo más sólido del equipo y es un lujo dejar a uno en el banquillo. Como faltaban Cordero, Chavero y Álvaro González y sus recambios están (al menos a día de hoy) a años luz de ellos, el técnico manchego optó por cambiar el dibujo y juntar a sus tres centrales en el mismo 'once'.

Los laterales Óscar Ramírez y Jesús Álvaro, perfectos por sus características para un esquema de cinco zagueros, eran muy profundos y llegaban mucho al área local. El equipo rival sufría para frenarlos. Un centro del primero no fue rematado por Aketxe por muy poco. Y el segundo desperdició poco después un contragolpe de tres contra uno tras un saque de esquina mal gestionado por el Marbella.

Cristo, que jugó mermado por un esguince de tobillo, nunca entró en juego. Aketxe hizo la guerra por su cuenta. Y la mejoría de Poley no daba para mucho. El Efesé no sufría y daba sensación de peligro, aunque era más una sensación que una realidad palpable. El Marbella, por su parte, se limitaba a defender con orden y esperar a que Rioja y Corpas montaran algún lío por las bandas. Eso no sucedió, especialmente por las estupendas vigilancias de Josua Mejías y Michel Zabaco en ambos costados. A nivel táctico, los visitantes estaban mejor posicionados y la percepción de lo que se estaba viendo era que las cosas parecían bien controladas por un Efesé con las ideas claras. Pero también con poca fe en los últimos 30 metros.

El Cartagena era mejor, pero en las áreas no pasaba nada. Demasiado control, vigilancias continuas, pocas ocasiones y escaso fútbol en un duelo entre dos equipos bien trabajados y con bastante miedo a perder el partido. Los malagueños, de hecho, jugaron sin delantero centro de inicio. En el banquillo se quedaron los tres arietes de la plantilla, Otín, Juanfran y Ferrón. Junto a Indiano, otro ex del Efesé que ayer rindió a buen nivel, en el centro del campo local entró Alonso por el lesionado Javi Moreno. Le faltó criterio con el balón y sufrió en esa posición el central reconvertido en pivote. La idea de Fernando Estévez, entrenador local, era salir al ataque, a por el rival desde el inicio, pero fue justo al revés.

Hugo Rodríguez fue el más destacado de los visitantes en el primer periodo. Un centro suyo fue rematado de cabeza por el venezolano Josua Mejías y la pelota se marchó rozando el poste. A la media hora de juego, Hugo soltó un zurdazo potente que el meta Wilfred ventiló con el puño derecho. Un centro de Aketxe y un par de subidas de Jesús Álvaro que terminaron en nada se sumaron al arsenal ofensivo de un Efesé que dominó por completo el primer tiempo. Un derechazo lejano de Añón que se marchó por poco fue el único aviso del Marbella en los primeros 45 minutos.

El equipo local salió un poco más decidido en el segundo tiempo, aunque las dos primeras ocasiones fueron del Efesé. Aketxe chutó fuera, algo forzado en el primer palo. Y Hugo Rodríguez buscó el gol con un trallazo que se fue por encima del larguero. No obstante, el Cartagena ya no era el equipo sólido del primer periodo y el Marbella se fue creciendo. Tras los intentos de Rioja y Razvan llegó el tanto de Chus Hevia que al final sirvió para que el cuadro malagueño se quedara con los tres puntos. La venganza del asturiano, cortado por Paco Belmonte contra su voluntad el pasado mes de enero para que finalmente llegara Germán, hizo pupa. Mucha.

Hugo Rodríguez, tan talentoso como disperso, pecó de osado en la frontal del área y arriesgó con un regate suicida. En el primer tiempo, ya había tirado un caño gratuito en el medio del campo que provocó un contragolpe peligroso de los locales. Moisés le echó una bronca descomunal y él pidió perdón. No escarmentó. En la jugada del gol, a Hugo le robaron el balón por inventar en una zona del campo no apta para inventos. Nunca. Y menos en Segunda B. La pelota le cayó al veterano Añón, quien disparó desde muy lejos. Marcos no supo atajar la pelota, Míchel Zabaco se quedó mirando la bola y Chus Hevia, siempre decidido, fue con todo al rechace y empujó el balón a la red. El asturiano celebró el tanto ante su exequipo por todo lo alto.

Entonces llegaron los cambios. Entraron Moussa, Zalazar y Dani Abalo. Pero ninguno mejoró a los que ya estaban. Un par de intentos de Aketxe y un disparo muy lejano de Zalazar fueron lo más destacado de un cuarto de hora final en el que los albinegros lo intentaron con poco acierto y escasa convicción. Sin esperarlo, se han metido en una crisis de la que están obligados a salir el próximo domingo ganando al San Fernando en el Cartagonova.

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