Veinte años buscando una casa

Puerta del Mundial 82. / Pablo Sánchez / AGM
Puerta del Mundial 82. / Pablo Sánchez / AGM

Belmonte intenta convertir el Mundial 82 en la ciudad deportiva del Cartagena, que acumula varios proyectos fallidos desde 1998 y sigue siendo una incógnita

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

En los terrenos anexos al Cartagonova merced a un acuerdo con Tomás Olivo, dueño de la mayor parte del suelo del llamado plan Rambla (la zona pendiente de urbanizar junto al Estadio Municipal). En un solar de titularidad municipal situado en la carretera que va de La Aparecida a La Puebla. En los terrenos de la antigua fundición de Peñarroya. En Santa Lucía, junto al instituto Bastarreche. En San Antón, en el campo de fútbol que actualmente es de tierra y es usado por la Gimnástica Abad. En Torreciega. En Barrio Peral. En Alumbres. En La Unión. En Los Alcázares. E incluso en Corvera, dentro del término municipal de Murcia.

Son algunas de las localizaciones anunciadas y finalmente fallidas de la ciudad deportiva del Fútbol Club Cartagena, un proyecto del que se lleva hablando desde 1998, cuando el entonces Cartagonova FC ascendió a Segunda B tras meterle ocho al Tortosa en el partido decisivo de la promoción. Hace 20 años, el club avanzaba a gran velocidad de la mano de Florentino Manzano, quien había fundado la entidad solo tres años antes y comenzó a tener las primeras reuniones con el entonces concejal de Deportes, Alonso Gómez López, para buscar terrenos sobre los que edificar una ciudad deportiva que el club nunca ha tenido.

Más tarde, con la llegada de Paco Gómez, el FC Cartagena firmó un convenio con el Cartagena FC mediante el cuál pudo utilizar durante algunas temporadas las instalaciones de la ciudad deportiva Gómez Meseguer. Pero nunca las usó en exclusiva ni al 100% y la relación entre ambos clubes -con altibajos- nunca fue exquisita. Y acabó mal. Tanto es así que una maniobra de Gómez Meseguer en tiempos de Sporto Gol Man 2020 estuvo a punto de complicarle mucho la vida a Florentino Manzano, Javier Martínez y Javier Marco, ya que el FC Cartagena estuvo muy cerca de entrar en un concurso de acreedores necesario. Y la historia hubiera sido muy distinta de cómo ha sido finalmente con un concurso que Martínez y Marco iniciaron y llegó en condiciones muy ventajosas para la entidad que ahora preside Paco Belmonte.

En las dos últimas décadas se han planteado hasta doce sitios distintos, pero en ningún lado se hizo

El Cartagena gastaría 1,5 millones en dos campos de césped natural y una residencia para la cantera

El caso es que Paco Gómez amagó mil veces con la ciudad deportiva, tema recurrente durante la década larga en la que el constructor y bodeguero de la Vega Baja ostentó todo el poder en el Cartagena. Prometió construirla con dinero de su bolsillo y dejarla para siempre en el municipio como legado de su mandato en el Efesé, que se extendió desde 2003 hasta 2014. Pero no cumplió con esa promesa. Según él, porque la entonces alcaldesa, Pilar Barreiro, siempre le puso pegas y nunca estuvo interesada realmente en este proyecto.

Cuando más cerca estuvo de ver la luz fue en 2013, siendo José Cabezos edil de Deportes. Entonces hubo gestiones muy avanzadas entre el club y el Ayuntamiento para poner césped natural al campo de San Antón, usado por la Gimnástica Abad, y convertirlo en sede permanente de los entrenamientos del primer equipo del municipio. No era una ciudad deportiva como tal, pero al menos servía como primer paso para paliar el déficit de campos del FC Cartagena. Al final, el equipo no subió a Segunda y aquel proyecto se quedó guardado en un cajón.

Un buen momento

Un lustro más tarde, el tema vuelve a estar encima de la mesa, después de que Paco Belmonte, dueño del Cartagena, haya informado a la alcaldesa, Ana Belén Castejón, y al presidente de la Federación de Fútbol de la Región de Murcia (FFRM), José Miguel Monje Carrillo, del interés que tiene por convertir el campo federativo Mundial 82, en la barriada de San Ginés, en la nueva casa del Efesé. Belmonte ya ha solicitado a la FFRM que le ceda la instalación, pendiente desde hace una década de un megaproyecto de Monje Carrillo que cuesta 25 millones de euros y nunca sale, para hacer allí la ciudad deportiva del Cartagena. Costaría 1,5 millones y se mantendría la idea inicial de construir dos campos de césped natural y una residencia.

Monje es receptivo a una idea que cuenta con el visto bueno del equipo del barrio, el EF San Ginés 82, que seguiría allí. Pero quiere apurar su propia vía y en los próximos días le presentará una nueva propuesta a Castejón, quien por su parte no tiene demasiada prisa en abordar este nuevo proyecto. La alcaldesa, nada más relevar a José López, se marcó el objetivo de acometer las obras de reforma integral del estadio Cartagonova, en la que Ayuntamiento, Comunidad, FFRM yFC Cartagena han invertido 210.000 euros. Y lo hizo. Así, entiende que la ciudad deportiva, de momento, puede esperar.

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