Tres murcianistas bajo la lupa

Salva Chamorro avanza con la pelota en un partido de su etapa en el Cartagena, ante el Hércules. / Daniel Madrigal
Salva Chamorro avanza con la pelota en un partido de su etapa en el Cartagena, ante el Hércules. / Daniel Madrigal

El regreso de Llorente y Chamorro y la visita de Biel Ribas marcan el derbi del sábado. Solo el portero que dejó plantado a Belmonte para irse con Deseado está rindiendo al nivel que se esperaba en este tramo inicial de la temporada

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

El derbi regional siempre deja un montón de pequeñas historias que componen finalmente la gran historia de un partido especial. En el Cartagena-Murcia de este sábado (Cartagonova, 18.00 horas) destaca en el bando local la historia de Chavero, contada ayer en este periódico, y otras tres en el equipo visitante. Hay tres jugadores del Real Murcia que serán mirados con lupa por la afición albinegra y que con total seguridad van a vivir una tarde absolutamente diferente a todas las demás que hayan tenido en su carrera deportiva. Se trata del meta Biel Ribas (Palma de Mallorca, 1985), del centrocampista Fernando Llorente (Segovia, 1990) y del delantero Salva Chamorro ( Orihuela, 1990).

La historia de Biel Ribas es la más delicada. La primera semana del pasado mes de julio tenía un acuerdo verbal cerrado con Paco Belmonte para venir al Cartagena. Solo faltaba la firma y nadie tenía dudas de lo que iba a suceder. Dejaría el UCAM y ficharía por el Cartagena. Pero Deseado Flores cogió un avión, se plantó en Palma de Mallorca -donde Ribas apuraba sus vacaciones- y le puso un suculento contrato sobre la mesa, mejorando bastante las cantidades que le ofrecía el Cartagena. Biel Ribas firmó y calló.

Belmonte deslizó en privado que el portero balear estaba atado y cuando se daba por hecho el anuncio de su fichaje por el Cartagena, el Real Murcia publicó en su cuenta de Twitter una foto de un sonriente Deseado Flores estrechando la mano de Ribas con una camiseta del Murcia sujetada por ambos. En el club grana además le pusieron fecha a la foto. Era de dos días antes. En el Cartagena consideraron aquello como una burla y gran parte de la afición albinegra entendió que era una injustificada agresión de Deseado Flores al club del que fue presidente durante diez meses, entre junio de 2015 y abril de 2016.

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Meses más tarde, algunos directivos del club grana admitieron en privado que quizás se les fue un «poco la mano» en el asunto de Biel Ribas, aunque lo cierto es que nunca hubo disculpas, ni en público ni en privado. Tampoco habló claro sobre lo sucedido el principal protagonista del asunto. «El Murcia me ofreció el mejor proyecto por dinero y por todo y por eso estoy aquí», se limitó a decir Biel Ribas en su presentación en el cuadro grana. Sobre el recibimiento que le espera este sábado en el Cartagonova, apuntó que «soy veterano y estoy acostumbrado. No supondrá un problema».

Paradas salvadoras

Aunque el Murcia no ha firmado un buen arranque liguero, la llegada de Salmerón al banquillo ha mejorado sus números y le ha dotado de una gran fiabilidad defensiva. Antes de que eso sucediera, Biel Ribas fue el mejor de su equipo, junto a Víctor Curto, y con paradas salvadoras le dio puntos al Murcia. A estas alturas, se puede hablar del guardameta mallorquín como el mejor fichaje de los que realizó Deseado Flores el pasado verano.

No se puede decir lo mismo de Fernando Llorente, quien en estos momentos anda a años luz del jugador que brilló durante tres meses en el Cartagena y está entrando y saliendo del equipo constantemente. Dejó un grato recuerdo con sus 7 goles casi consecutivos entre los aficionados del Efesé, pero su salida disgustó a todos. Monteagudo y Belmonte, quien lo trajo de Rumanía en su tercer intento y estaba enamorado de su fútbol, querían que se quedara.

Pero a él le sentó muy mal no jugar ni un minuto en la finalísima ante el Barça B en el Mini Estadi y sintió que Monteagudo no le tenía la misma fe que el dueño del club. Por eso, ni quiso escuchar la propuesta de renovación del Efesé y firmó muy pronto con el Murcia, por el doble de lo que ganaba en el Cartagena. Como a Biel Ribas, a Fernando Llorente le espera un agrio recibimiento este sábado a orillas de Benipila. Eso si juega, ya que solo ha sido cinco veces titular en lo que llevamos de Liga.

El horror del descenso

Con todo, del que peor recuerdo queda en Cartagena es de Salva Chamorro, porque fue uno de los jugadores que quedó marcado por el estigma del ignominioso descenso a Segunda B de 2012. El ariete oriolano vino muy joven al Efesé, reclutado por un Ángel Quirantes quien le hizo un flaco favor asegurando en su presentación que era mejor que Kike García, entonces ariete del Murcia y ahora en el Eibar. Su año fue nefasto, con solo 3 goles y 16 partidos jugados. Tuvo problemas con aficionados en las redes sociales y se le acusó en reiteradas ocasiones de que se cuidaba poco. Además, en el último partido de aquella Liga contra el Villarreal B fue uno de los más increpados por una hinchada indignada.

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