Remontada interrumpida

Moussa Camara remata desde el suelo en la jugada del gol del Cartagena./Antonio Gil / AGM
Moussa Camara remata desde el suelo en la jugada del gol del Cartagena. / Antonio Gil / AGM

Moussa evita una catástrofe al igualar el gol de penalti de Artiles en el peor partido de la etapa de Alberto Monteagudo en el Efesé

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Si el único que se salva de tu equipo cuando juegas en tu campo contra el colista es el portero, tienes un problema. Si el mejor es su tercer cambio que solo ha jugado el último cuarto de hora, tu problema es doblemente grave. Y si en un momento clave de la temporada, cuando has sido capaz de sobreponerte a una mala racha de un mes sin ganar y estás en plena remontada, permites que el último clasificado te someta delante de tu afición, el problema es mayúsculo. No hay excusas que valgan. No existen.

1 FC Cartagena

Pau Torres; Óscar Ramírez, Moisés (Josua Mejías, minuto 56), Míchel Zabaco, Jesús Álvaro; Cordero, Poley (Kuki Zalazar, minuto 46); Álvaro González, Chavero (Moussa, minuto 76), Hugo Rodríguez; y Aketxe.

1 Las Palmas Atlético

Josep; Fortes, Suárez, Stephane, Curbelo, Azael; Pablo, Josemi (Fabio, minuto 73), Artiles; Benito (Carlos, minuto 66) y Aythami (Expósito, minuto 56).

El detalle
El de ayer fue el partido más tempranero en los casi 30 años de vida del estadio Cartagonova. La RFEF impone el horario de las once de la mañana en los partidos de Las Palmas Atlético en la penínssula. El árbitro reflejó en el acta que el encuentro empezó con tres minutos de retraso debido a que los visitantes demoraron su salida de los vestuarios de forma deliberada.
Goles
0-1, Artiles, de penalti (minuto 78). 1-1, Moussa (minuto 79).
Árbitro
Montero De Lerma (manchego). Amarillas al local Óscar Ramírez; y a los visitantes Artiles, Pablo, Josep, Azael y Fortes.
El estadio
Cartagonova. 5.240 espectadores.

Es difícil de explicar qué le sucedió ayer al Cartagena en su partido ante Las Palmas Atlético, un equipo tan atrevido y trabajador como chato e inofensivo. Tal vez, lo único positivo de la pésima actuación de los albinegros es que el descalabro fue coral. Todos estuvieron muy mal, con la honrosa excepción del meta Pau Torres. No se puede señalar a este o al otro. Y a eso hay que agarrarse. Y pensar que fue el día tonto que cada año tiene que sufrir una afición. La del Cartagena fue paciente durante los 90 minutos y al final se quejó del esperpento. Que eso es lo que fue el partido de ayer.

Hay otra cosa positiva. Y es que dentro de 48 horas hay un exigente partido en Jumilla, donde espera el rehabilitado equipo de Pato. Eso hará que esta semana sea la más corta del año. Mejor así. Desde hoy ya solo toca pensar en cómo salir vivo pasado mañana del incómodo Municipal de La Hoya jumillano y eso es una bendición para todos. Los días vuelan cuando hay jornada entre semana, algo inusual cuando hablamos de equipos que compiten en Segunda B. Y si los futbolistas entrenados por Alberto Monteagudo son capaces de limpiar la imagen mostrada ayer y superan este miércoles al Jumilla, el jueves pocos se acordarán del nefasto partido de ayer.

LAS CLAVES Sin intensidad Los locales jugaron con el freno de mano echado y especialmente grave fue el fracaso de Cordero, Poley y Chavero en la medular Pudo ser peorTras empatar Moussa no llegó la esperada carga final del Efesé e incluso pudo hacer el segundo el filial de Las Palmas

No obstante, hay que hacer una lectura muy profunda de lo sucedido ante el colista. Y, por supuesto, recordar que es el tercer batacazo que se da el equipo en el Cartagonova ante un rival que sobre el papel es inferior. Tras los fallos ante Villanovense y Córdoba B, el de ayer da nuevos motivos para preocuparse. Porque además el Efesé también ha hecho algunos partidos a domicilio muy flojos en lo que llevamos de ejercicio. El peor, sin duda, el de Mérida.

La diferencia en este caso es que ayer no veníamos de un miércoles de puro estrés como el de Talavera de la Reina que precedió al largo viaje y la derrota en Mérida cuatro días después. Ni había bajas, más allá de la ausencia por precaución de un Cristo Martín que además necesitaba descansar tras varias actuaciones muy flojas. Nueve de los once titulares de ayer contra el filial de Las Palmas estuvieron en el banquillo o en la grada el pasado martes en el duelo de Copa del Rey ante el Sevilla. Solo Míchel Zabaco (el mejor de los hombres de campo) y Álvaro González repitieron. Las piernas estaban frescas y el 'once' alineado por Monteagudo fue el mejor que puede poner en estos momentos, con la única duda de si hubiera sido mejor poner a Kuki Zalazar de inicio y dejar a Poley en el banquillo. Por lo demás, todo en orden.

Dio lo mismo. La primera parte del Efesé fue pésima, la peor de la etapa en el Cartagena de Alberto Monteagudo, quien dejó a Kuki Zalazar para el segundo acto y juntó en la sala de máquinas a Cordero, Chavero y Poley, tres futbolistas que serían titulares siempre en cualquier equipo de Segunda B. No le sirvió de nada, ya que el naufragio de los tres en la medular fue tan grave como significativo. En un partido tan malo como el de ayer, el recuerdo y la añoranza van de la mano cuando se evoca la figura del cántabro Quique Rivero, sorprendentemente reserva en los últimos partidos con el Racing de Santander, por cierto. Los locales no pisaron el área visitante y les faltó intensidad, empuje, casta, orgullo, determinación y clarividencia. Casi nada.

De este modo, el equipo canario se fue viniendo arriba y dispuso de dos buenas oportunidades para adelantarse en el marcador. Pablo chutó fuerte y raso tras un error de Poley y el balón se fue rozando el poste. Luego, Pau Torres sacó una buena mano abajo para desviar un zurdado de Azael. Álvaro González y Hugo Rodríguez lo intentaban con más corazón que acierto y nadie en el Cartagena tiraba del carro. Las Palmas Atlético tocaba con comodidad en el medio pero no tenía colmillo arriba. No obstante, Jesús Álvaro interceptó con las manos un centro lateral poco sustancioso de Fortes y el árbitro, a instancias de su asistente, pitó penalti. Artiles, quien no marcó ni un solo gol en sus cinco meses en el Cartagena, cogió la pelota, la puso en la escuadra, adelantó a su equipo y pidió perdón a la grada.

Menos mal que en la siguiente jugada respondió el Efesé. En la mejor acción de la mañana, Zalazar, Cordero y Jesús Álvaro combinaron en el balcón del área. El lateral habilitó a Hugo Rodríguez con un buen pase por alto y el centro del jerezano lo acabó mandando a la red Moussa, quien acababa de entrar en el terreno de juego, tras tocar antes en un defensa. Lo que pasa es que no hubo carga final de los locales. Al contrario, casi llega el segundo de Las Palmas Atlético. Lo evitó Pau Torres.

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