Remontada para cerrar la herida

Aketxe se tira en plancha para cabecear en la jugada del gol./Antonio Gil / AGM
Aketxe se tira en plancha para cabecear en la jugada del gol. / Antonio Gil / AGM

El Cartagena recupera su mejor tono en una estupenda segunda parte y le da la vuelta al partido, con dos goles de Moisés y uno de Aketxe, después de irse al descanso por debajo por un gol de penalti del veterano Pedro Ríos

FRANCISCO J. MOYACARTAGENA

Sonaba el runrún en el descanso. Perdía el Cartagena sin merecerlo. Y aquello, que no era novedad, había puesto a muchos con el cuerpo golfo. A los que son especialistas en la poco noble tarea de afilar cuchillos, desde luego. Estaban los 25 tuiteros que traen de cabeza al técnico albinegro, Alberto Monteagudo. Debían estar. Se supone que andaban por allí preparándose para el escarnio final. El definitivo, creían ellos. Y había más gente nerviosa. No era cosa solo de los célebres 25 tuiteros. Por lo que sea, muchos parecen aburridos de ver la misma cara durante tanto tiempo en el banquillo del Cartagena, que siempre fue una silla eléctrica en este club.

3 FC Cartagena

Pau Torres; Óscar Ramírez, Moisés, Míchel Zabaco, Jesús Álvaro; Sergio Jiménez (Alberto Aguilar, minuto 85), Poley; Kuki Zalazar (Dani Abalo, minuto 75), Cristo, Hugo Rodríguez; y Aketxe (Moussa, minuto 81)

1 San Fernando

Doblas; Nano Cavilla, Zamora, Lolo Guerrero, Ramos; Bruno Herrero, Galindo (Pedro Mariño, minuto 64); Casares, Carri (Jacobo, minuto 80), Óscar Martín (Cris, minuto 69); y Pedro Ríos.

EL DETALLE:
Los banquillos finalmente no han sido renovados y su reforma se deja para más adelante. No obstante, sí hubo cambio en la ubicación. Técnicos y jugadores del Cartagena dejaron el que siempre era para el equipo local y ocuparon el hasta ayer banquillo visitante.
Árbitro:
Busquets Ferrer (balear). Amarillas a los locales Sergio Jiménez y Moisés; y a los visitantes Galindo y Lolo Garrido.
El estadio:
Cartagonova. 6.475 espectadores.

Y así le fue toda la vida. Dos ascensos a Segunda en 50 años. Y tres primeros puestos en Segunda B en 30 años. Sale el Efesé a un éxito por década. En la categoría de bronce, ojo. Nunca más arriba. Así ha ido la película aunque nos empeñemos en ver otras cosas. Por ver, vemos caro pagar entre 10 y 18 euros por una entrada ante el Sevilla, un equipo que ha ganado cinco veces la Europa League en los últimos años y que está entre los cuatro mejores de España. Si fuera el Barça o el Madrid, aún. Pero es que es el Sevilla, alegan muchos. Como si en vez de venir por aquí cada quince días el Villanovense, el San Fernando, el Écija o el Jumilla lo que viéramos fuera al Athletic, al Valencia, al Celta o al Espanyol.

Alguno pitaba. Alguno reclamaba cambios. Y algún otro le echaba la culpa al entrenador del inocente penalti cometido por Jesús Álvaro. Nada nuevo. Con Cordero, Chavero, Adama y Álvaro González en la grada por lesión o sanción, con Moussa dándole vueltas aún a los goles que falló hace dos semanas ante el Córdoba B y con Dani Abalo y Alberto Aguilar aún enfrascados en su particular pretemporada otoñal, todo lo que había estaba en el campo. Y esos once eran los que tenían que remontar en la segunda parte tras unos primeros 45 minutos que, aún siendo sosos y flojos por parte de los locales, nunca debieron terminar con el Efesé por debajo en el marcador. El San Fernando se limitó a defender y se encontró con un regalo -en forma de penalti- que el veterano Pedro Ríos, a punto de cumplir 36 años, aprovechó sin pensárselo dos veces.

Los de Monteagudo volvieron a ser ese conjunto alegre, vistoso y ofensivo de siempre

No hubiera pasado nada si no hubieran sido capaces de hacerlo (remontar y respirar aires fresco), más allá del enfado puntual del personal y el mal trago de unos días que se iban a hacer eternos hasta el partido del domingo en Armilla, donde espera el Granada B. Eso hubiera sucedido, más o menos. Pero los albinegros tenían que remontar. Y lo hicieron. Y de qué manera.

Porque se vio una estupenda segunda mitad, en la que regresó el equipo alegre, vistoso, asociativo y ofensivo del principio de la temporada. El gen de este Efesé que tan buenos ratos de fútbol ha dado en los últimos 20 meses repareció cuando era más necesario que nunca. Se pudo identificar de nuevo el juego de un equipo que se había diluido por completo en el último mes de la competición. El defensa central Moisés se disfrazó de ariete para hacer dos goles de delantero centro y Aketxe cerró su mala racha de cuatro jornadas sin ver puerta e hizo el otro tanto que le da tres puntos más que balsámicos al cuadro entrenado por Alberto Monteagudo.

A pesar de que el Efesé estuvo espeso y poco decidido en el primer tiempo, perfectamente se pudo ir al descanso por delante. El veterano Toni Doblas, portero del San Fernando, tiró de reflejos para evitar que Aketxe marcara de cabeza al poco de empezar. El vasco, con un disparo lejano en un libre directo parecido al de su primer gol en La Condomina, puso en más aprietos de los esperados al meta visitante, quien luego tuvo suerte en un derechazo seco de Hugo Rodríguez que dio en los dos postes y no entró en su portería. Entre medias, poco juego, mucho bostezo y un absurdo penalti de Jesús Álvaro que Pedro Ríos convirtió con maestría en el minuto 39. Al descanso, con el San Fernando por delante sin hacer nada del otro mundo, la única noticia positiva era el estreno del césped del Cartagonova, una alfombra verde que en diez días estará perfecta.

La segunda mitad fue una historia muy distinta. El Cartagena metió en su parcela al San Fernando y poco a poco le fue arrinconando hasta asestarle tres golpes mortales. Óscar Ramírez se sacó un centro precioso con la izquierda y Aketxe, entrando en carrera por el segundo palo, cabeceó en plancha el tanto del empate. Luego vino el de Moisés, en una falta lateral muy bien ejecutada por Hugo Rodríguez y excepcionalmente rematado por el central sevillano, a quien ya le habían anulado un gol similar en el primer tiempo por fuera de juego. Con el 2-1, los de casa se soltaron y no acabaron goleando a su rival porque Dani Abalo y Alberto Aguilar no tuvieron el suficiente acierto a la hora de colocar la pelota en la red en sus respectivos remates.

El que sí lo hizo (de nuevo) fue Moisés. Tras una buena internada de Dani Abalo en una falta sacada rápida por Poley, el gallego centró raso al primer palo y por ahí apareció el defensa albinegro para batir por bajo, y en esta ocasión con el pie derecho, a un desesperado Toni Doblas. La crisis estaba cerrada.

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