Un recital antes del susto

Rubén Cruz celebra su segundo gol, el tercero del Cartagena./Antonio Gil / AGM
Rubén Cruz celebra su segundo gol, el tercero del Cartagena. / Antonio Gil / AGM

El Cartagena deja sellado el 'playoff', elimina al Extremadura y se queda solo en la lucha con el Marbella antes de visitar Nueva Condomina. Un excepcional Chavero guía a un gran Efesé, que de nuevo sufre al final al encajar dos goles en el 82 y el 87

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Detrás de cada final, hay una marca de la que volver a empezar. Igual no tiene sentido echar la vista atrás nueve meses y acordarnos de aquella calurosa tarde de junio en el Mini Estadi, en la que era difícil que no se te escapara una lágrima, al comprobar que todo había acabado para el Cartagena de la forma más cruel. Aquella tarde no lloró Chavero. Al contrario, al medio catalán, en el sofá de su casa, se le encendió la bombilla y nada más terminar el partido telefoneó a su representante. «Llama a Paco Belmonte y ofréceme al Cartagena. Quiero jugar allí el año que viene», le soltó. Él, con contrato en vigor en la Ponferradina. El Cartagena, aún sollozando en la negra tarde barcelonesa. Un tipo de raza. De pura raza.

Ayer, nueve meses después, Chavero fue despedido por la grada del Cartagonova -Monteagudo lo quitó a falta de diez minutos con 3-0 a favor para evitar que viera una amarilla que le hiciera perderse su vuelta a Nueva Condomina- con una de las ovaciones más atronadoras de las últimas temporadas. El círculo, a falta de un ascenso que tiene que llegar sí o sí, se completó ayer a orillas de Benipila. Chavero quería venir aquí. Por su cabeza no pasaba otra cosa que no fuera jugar en el Cartagena, ese club con el que tenía una cuenta pendiente. Se fue de aquí sin debutar con el primer equipo pese a aquel contrato de cinco temporadas que Paco Gómez le firmó siendo un crío. Ayer, en el momento justo, hizo un partido sideral. Su campaña está siendo excelente. Y ayer guió a su equipo en un triunfo clave.

No obstante, la historia de Chavero, al que recurrentemente le acusaron en demasiados sitios de ser un mercenario mientras que en el Cartagena está exhibiendo un compromiso ejemplar, no puede tapar el éxito de un modelo coral. Porque ayer se enfrentaron dos equipazos. Uno mostró automatismos casi perfectos y un modelo bien pulido a lo largo de dos temporadas y media. El otro, un equipo construido a golpe de talonario, brilló gracias a sus ricas y variadas individualidades.

Aketxe marcó en la primera jugada y otro doblete de Rubén Cruz selló el triunfo albinegroEl Extremadura no se rindió y Kike Márquez y Álex Díez acortaron distancias en los últimos diez minutos

Fue un recital de Chavero. Y la confirmación de que Rubén Cruz vino para hacer los goles del ascenso y no se piensa desviarse ni un solo milímetro de ese camino. Pero no sería justo destacar solo a dos futbolistas en un Cartagena que hizo cosas de superior categoría y al que solo se le puede achacar su caraja final, idéntica a la del partido ante el UCAM (de 3-0 a 3-2 por culpa de dos goles encajados en los diez últimos minutos). El triunfo vale doble. Lanza al Cartagena y elimina de la pelea por la primera plaza al Extremadura, el club con el presupuesto más alto de toda la Segunda B. Además, el equipo de Alberto Monteagudo se queda solo en la pelea por la primera posición con el Marbella y amarra virtualmente el 'playoff'. Le saca 12 puntos al quinto (el Melilla) y solo quedan 18 por disputarse.

Golpean los locales

El partido no pudo empezar mejor para los de casa. Chavero bailó con la pelota pegada al pie en el balcón del área y con su danza dejó dos cadáveres en la cuneta, antes de filtrar un bello pase a Aketxe, quien definió como un ariete de los de toda la vida. Se tiró al suelo, le ganó la partida a Borja García y encontró hueco bajo las piernas del portero para que la tarde empezara de la mejor manera.

Avisó el 'pichichi' Enric Gallego con un remate que se marchó fuera y el susto de verdad lo dio el central visitante Borja García, quien cabeceó a la madera en un saque de esquina lanzado por Kike Márquez. Del 1-1 al 2-0, ya que en la siguiente jugada se asociaron de maravilla Cristo y Aketxe. El vasco cambió de rol y por una vez mo machacó. Centró atrás y Rubén Cruz, una bendición desde el primer día para el equipo blanquinegro, empujó la pelota a la red. Jesús Álvaro perdonó el tercero y en la última acción del primer acto pudo acortar distancias el Extremadura. Con todo a favor, Jesús Rubio chutó fuera. Menos mal.

Martín Vázquez dejó a un desafortunado Candelas en la caseta, metió al ariete Willy, cerró con tres atrás y quiso hacer daño al Cartagena saliendo con la pelota jugada desde atrás. No lo logró, ya que el equipo local contuvo bien a los extremeños en el segundo acto. Aún así, Marcos salvó a los suyos con una parada sideral tras un remate a bocajarro de Enric Gallego. Y poco después, Rubén Cruz le robó la cartera al veterano Fran Miranda y se plantó solo delante de Manu García para hacer el tercero de los locales.

La fiesta se instaló en el Cartagonova. Pero no duró mucho. Enseguida marcó Kike Márquez, de falta desde la frontal. Y luego el lateral Álex Díez sorprendió a Marcos desde muy lejos. Y hubo que sufrir durante los minutos de añadido. Valió la pena pasar ese mal rato. Al final, victoria y tres puntos de oro antes del derbi del próximo domingo en Nueva Condomina.

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