Todo queda para el Collao

Sergio Jiménez es derribado por Mariano. / J. M. Rodríguez / AGM

El Cartagena muestra su mejor cara ante un Alcoyano que sale vivo del Cartagonova tras los remates a la madera de Arturo y Sergio Jiménez y la eliminatoria sigue muy abierta

FRANCISCO J. MOYACARTAGENA

Ponerse a soltar tópicos es el peor recurso que un periodista debe usar como base para elaborar una crónica, un reportaje, un informe o una simple noticia. Hay que huir de ellos siempre. Y especialmente en el inicio de los textos. Fútbol y tópicos van de la mano. Pero periodismo y tópicos son como el agua y el aceite. Eso te lo dicen en las facultades y te lo repiten las veces que haga falta en las redacciones. Hasta el más obtuso capta rápidamente la idea. El problema es que hay veces que el fútbol, del que todos opinamos y entendemos y muy pocos conocen y comprenden, te lleva a un callejón sin salida y tienes que acabar metido hasta el fondo en el mundo de los tópicos. Aunque lo quieras evitar, caes en él.

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Estoy convencido de que no fue el primero que lo pensó, pero el argentino Jorge Valdano, que jugó en Alavés, Zaragoza y Real Madrid y entrenó a Tenerife, Real Madrid y Valencia, fue el que una vez dijo en público que el fútbol es un estado de ánimo. Lo clavó. Y, desde entonces, esa frase se ha hecho célebre y recurrentemente se ha utilizado periodísticamente para tratar de explicar las metamorfosis balompédicas más inesperadas. Rápidas, inesperadas y sin un motivo claro. Así suelen ser. Como la que experimentó ayer el FC Cartagena. Porque todo cambió tras los primeros 90 minutos de la ida de la primera eliminatoria de la promoción de ascenso. En una semana hemos pasado del 'casi trastazo' ante el Recreativo al partido de la ilusión contra el Alcoyano. Y es que el fútbol es un estado de ánimo. Ya lo advirtió Valdano. Ya lo dice el tópico.

El Alcoyano acudió a la cita con solo 16 jugadores y dejó dos fichas sin cubrir
De este modo, en su banquillo solo hubo cinco reservas. Dos titulares, Tomás Ruso y López Silva, tuvieron que ser sustituidos tras lesionarse.
FC Cartagena
Limones; Ceballos, Gonzalo Verdú, Zabaco; Óscar Ramírez, Sergio Jiménez, Rivero, Jesús Álvaro; Llorente (Juanlu Hens, minuto 78), Arturo (Germán, minuto 88) e Isi Ros (Artiles, minuto 62).
CD Alcoyano
Marc Martínez; Barreda, Tomás Ruso (Ángel López, minuto 4), Pau Bosch, Navarro; Gato, Fran Miranda, Jony Ñíguez, López Silva (Álvaro García, minuto 52); José García (David Torres, minuto 82) y Mariano.
Árbitro
Escudero Marín (manchego). Amarillas a los locales Arturo, Llorente y Gonzalo Verdú; y a los visitantes López Silva, Ángel López y Jony Ñíguez.
Incidencias
Cartagonova. 8.523 espectadores.

Hubo resurrección en el Cartagonova. Pasada la angustia de las últimas semanas, en las que el Efesé incluso pudo quedarse fuera de la pelea por el ascenso, en el inicio del 'playoff' se vio al mejor Cartagena, al equipo de los 40 puntos en la primera vuelta. Faltó el gol, como siempre le ha faltado a este colectivo de buenos jugadores que han demostrado que no se rinden a pesar de que en muchas ocasiones los resultados se quedan mucho más cortos que el juego. No tira la toalla el equipo de Monteagudo, no obstante. Eso no lo va a hacer. Y tampoco lo hizo ayer su afición, con más de 8.000 personas animando como en las mejores tardes.

Limones salvó a los de casa con dos buenas paradas en el tramo inicial del encuentroÓscar Ramírez y Jesús Álvaro volaron por los costados y Arturo estuvo a un gran nivel

Volvió el mejor Efesé, aunque no fue el de siempre, ya que Alberto Monteagudo arriesgó y acertó de pleno al cambiar el dibujo y optar por un 5-3-2 (3-4-3 en ataque) que le dio al equipo lo que necesitaba: firmeza atrás, vértigo en las bandas y criterio en el medio. Mejoradas todas las líneas, se vio al mejor Arturo de la temporada. Él solo se fabricó una clara oportunidad en la que su disparo dio en el poste, se paseó por toda la línea de gol y finalmente no entró. A él le hicieron un claro penalti que el árbitro no pitó. Cuando iba a rematar un estupendo centro de Jesús Álvaro, Pau Bosch le agarró de la cintura y le desequilibró. Ambas cosas sucedieron en el primer periodo.

Pudo salir por la puerta grande el ariete cartagenero, quien también cabeceó con mucho peligro en dos ocasiones y fue un incordio para la zaga visitante durante los 90 minutos. Se lesionó Tomás Ruso en la primera jugada y Toni Seligrat, técnico del Alcoyano, tuvo que improvisar poniendo a Fran Miranda (un medio) de central. Arturo vio un agujero y quiso aprovechar la veta. Le faltó lo que le ha faltado durante todo el año: que la pelota entrara. Hubo un segundo remate de los locales a la madera. Fue en el segundo acto y en esta ocasión quien rozó el gol fue un recuperadísimo Sergio Jiménez, quien conectó un estupendo testarazo en el segundo palo en un saque de esquina bien lanzado por Rivero que acabó con la pelota impactando violentamente contra el palo. En el rechace, con Zabaco intentando marcar, el árbitro pitó falta en ataque.

También estuvo muy cerca de anotar el 1-0 Rivero, tras un centro de Óscar Ramírez que tocó Juanlu Hens y quedó franco para el medio cántabro. Pero su derechazo dio en la espalda de Isi Ros, que andaba por allí buscando otro rechace. Hasta el minuto 80, el dominio fue de los albinegros, quienes dieron una lección de entrega, pundonor y compromiso. Faltó el gol que lo hubiera cambiado todo ante un Alcoyano que demostró ser un notable equipo de la categoría y dejó muy claro que las jugadas de estrategia son su punto fuerte.

Solo durante seis minutos, entre el 7 y el 13, el Cartagena fue inferior a su rival. En esos seis minutos, los visitantes, con 600 aficionados apoyándoles desde el fondo norte bajo, tuvieron hasta cuatro ocasiones de marcar, todas en córners o faltas laterales ensayadas. Limones sacó una buena mano para evitar que marcara José García, quien remató de cabeza en el pico del área pequeña. Y después, el meta del Cartagena tuvo que mandar a córner un remate con la rodilla de Mariano que se envenenó. Mariano, de tacón, lo intentó tras otra acción salida de la pizarra de Toni Seligrat, quien sorprendió dando la camiseta con los dorsales 2 y 4 a sus delanteros y la del 7 y el 11 a sus defensas centrales. Fútbol de otra época, sin duda. En la sala de prensa, el técnico visitante recordó que lo hace siempre.

Pudo y mereció ganar el Cartagena ante un Alcoyano que también tuvo sus opciones de marcar. La mejor noticia es que el final de la Liga regular y el inicio de la promoción de ascenso parece haber sido el punto de inflexión que necesitaba el equipo albinegro para volver a creer en sus posibilidades. Para cambiar el ánimo. Para volver a pensar en que el ascenso es un reto muy complicado, pero no quimérico. El 0-0 no es un resultado estupendo, pero tampoco es malo.

Todo se decidirá en el Collao, donde se supone que el Alcoyano dará un paso más y no limitará sus acciones ofensivas a las jugadas de estrategia. Está por ver si Monteagudo repite con el 5-3-2 de ayer o vuelve a la línea de cuatro defensas. Lo que sí sabemos es que habrá que sufrir de lo lindo para salir con vida y acceder a las semifinales. El Collao será un infierno. Nada nuevo. Desde 2009, aquella historia está grabada a fuego en la memoria de la hinchada cartagenerista.

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